Estamos inundados con recordatorios de seguridad cada vez que entramos en nuestros coches y giramos la llave. Su coche le recuerda: abróchense los cinturones de seguridad con incesantes pitidos y luces de aviso.
Aunque nuestra primera inclinación fue a la risa, la realidad es que esta situación podría haber sido mucho peor. Estamos tranquilos por que el hombre en el vídeo parece estar bien.