Pues, para nuestra mala suerte, así es. Muchas de nosotras nos matamos haciendo ejercicios que terminan en dolorosas rutinas, otras se matan de hambre para no dejar escapar por allí uno que otro pequeño flotador, otras con más dinero y menos tiempo recurren a la liposucción como remedio; pero ustedes notarán – tal vez en sus mismos hogares – existen unas “extrañas” mujeres – por no llamarlas de otra manera, por la envidia que les tengo – que comen como hasta más no poder, no hacen ejercicio, se dan la gran vida y que creen nada de panza, es un abuso a mis ojos.
Sin embargo, dejando el enojo y la envidia de lado, para todas aquellas que necesitamos reducir la grasa en esa parte, debemos seguir unos patrones de alimentación sana y balanceada, acompañada de una rutina adecuada de ejercicios.
Los expertos aseguran que son muchas las causas que provocan que el abdomen comience a formar los enemigos “rollos”. Los más importante es hacerse un diagnostico exhaustivo para acabar con el problema estético.
La retención de líquidos, las comidas copiosas, el síndrome premenstrual, el estreñimiento, la extensión y la distensión de la piel durante el embarazo, la aerofagia, los cambios hormonales, los malos hábitos alimenticios, la vida sedentaria y la falta de ejercicio, son algunos de los factores que provocan el aumento del abdomen.
A estas causas debemos darles la solución correcta, consultando a un buen especialista en nutrición.