La selección española le volvió a sacar lustre a su título de campeón de Europa al derrotar ayer con claridad a Inglaterra por 2 goles a cero, con goles de Villa y Llorente. El primero llego en los primeros 45, cuando el delantero del Valencia, tras recibir uno de los clásicos y magistrales pases de Xavi, descontó a 2 rivales y remato fuerte y cruzado sobre el arco de James.
Escenas del partido
El segundo gol español llego en la segunda mitad gracias a una jugada de balón parado en la que Llorente aprovechando su gran tamaño llego cómodo para vencer de cabeza el arco inglés. España fue sin duda superior a Inglaterra, que para desgracia de Capello nunca estuvo ni siquiera cerca de llevar peligro al arco rival.
Definitivamente la selección española es hoy por hoy la que mejor juega al fútbol en Europa y probablemente en el mundo. No obstante, al revisar la prensa española, sorprende un poco ver, la quizás excesiva euforia con la que los medios ibéricos están tomando el desempeño de su selección. Frases como “somos los mejores del mundo”, “la distancia entre España y el resto de selecciones es sideral”, o “ningún jugador inglés sería titular en España”, son comunes hoy en todas las publicaciones deportivas españolas.
Supongo que es comprensible tomando en cuenta que España no esta acostumbrada a los éxitos en el fútbol con su selección. Pero hay que ser mesurados, es cierto que España fue superior a Inglaterra y también que es una de las mejores selecciones del planeta, pero de ahí ha afirmar que son lo mejor del mundo y que van a ganar el mundial de seguro, hay una gran distancia. Sobre todo porque España todavía no ha chocado con Brasil ni con Argentina, dos equipos a los que tradicionalmente el equipo español no puede vencer.
Con eso no quiero decir que no tenga con que hacerlo. España tiene el mejor medio campo del mundo y en Xavi a unos de los mejores jugadores del mundo, a la altura de Messi o Kaká. Pero de cara al mundial todavía desconfió de la selección ibérica, pues aunque el ganar la Eurocopa les ha dado un nuevo nivel de confianza, un mundial es otra cosa y no es lo mismo jugar un partido amistoso con Inglaterra en casa, que un partido eliminatorio con Brasil. Una buena oportunidad para aquilatar el real potencial de España de cara al mundial puede ser la Copa Confederaciones, en la que es probable que España choque con Brasil, si la roja supera esa prueba, recién me animaría a postular a España como un serio candidato a hacerse con la corona en Sudáfrica.
En el partido amistoso más esperado de esta fecha FIFA, la selección brasileña no tuvo problemas para superar con claridad a la selección italiana, en el estadio Emirates de Londres. El partido resulto mucho menos disputado de lo esperado, aunque no defraudo en cuanto al espectáculo se refiere, pues Brasil ofreció una gran presentación llena de “jogo bonito”. Por su parte Italia pareció no tomarse el partido muy en serio y tuvo una de sus actuaciones más opacas desde que consiguió el título mundial en 2006.
Resumen del Partido
No obstante fue el equipo italiano el que creo la primera ocasión de gol del partido a penas a los 90 segundos de comenzado el mismo; cuando Grosso recibió solo, un largo y preciso pase por la banda izquierda. El buen lateral italiano, definió en primera suavemente sobre la salida del portero Julio César. El italiano ya celebraba la conquista cuando el árbitro inglés Howard Webb decidió anular el tanto por una discutida posición adelantada.
Esa acción sería lo mejor que haría Italia en todo el primer tiempo, pues de ahí en más en los primeros 45, todo sería para Brasil que tuvo en esos minutos a Elano y Robinho como sus principales figuras. Ronaldinho que reaparecía en la selección tuvo una participación tan solo cumplidora, muy lejana de aquel nivel que hiciera que muchos lo consideráramos el mejor jugador del mundo hace ya 3 años.
Sin embargo Ronaldinho fue participe del primer gol brasileño, que llego a los 12 minutos, el volante del Milán sirvió un pase en cortada para Elano, el ex Santos sirvió a la carrera de taco para Robinho que en primera le devolvió el pase a Elano dejándolo mano a mano con Buffon, el atacante brasileño definió con mucha clase sobre la salida del arquero italiano y puso el primero.
El segundo gol brasileño no tardo mucho en llegar, pues a los 26 de la primera parte Pirlo perdió increíblemente el balón ante Robinho cuando salía del área, en la jugada, que mejor grafica la displicencia con que afrontaron los italianos el partido. El delantero del Manchester City, con sus clásicos regates y bicicletas dejo en ridículo hasta a tres defensas italianos en el área antes de definir con remate cruzado de pierna zurda y vencer por segunda vez la portería de Gian Luigi Buffon.
No había transcurrido todavía la primera media hora del partido y la selección italiana famosa por su tradicional y férrea defensa ya había encajado dos goles en baya propia. En los siguientes minutos Brasil proseguiría con sus ataques, siendo Robinho y Elano lo más peligroso, justamente un fuerte y bien dirigido remate del segundo paso muy cerca del ángulo derecho de la portería de Buffon, en la acción más clara después de los goles. Brasil era el claro dominador y a pesar de la inoperancia de Adriano adelante (su presencia prácticamente no se noto en el partido), Italia no podía controlar al ataque brasileño y tampoco era capaz de hacerle daño al arco carioca, por lo menos de contragolpe.
Ya en la segunda mitad ambos equipos hicieron varios cambios. Lippi fue el primero en hacerlos, pues conciente del humillante papel que estaba haciendo su equipo decidió enviar al campo desde el principio de la segunda parte a Camoranesi, Luca Toni, y Rossi, Por su parte Dunga decidió probar a lo largo del segundo tiempo a Thiago Silva, Dani Alvés, Silva, Baptista y Pato.
Los cambios surtieron cierto efecto y le permitieron a Italia emparejar el trámite del partido y crear algunas ocasiones de gol. Así a Luca Toni se le anulo un gol por llevarse la pelota con la mano y Julio César le negó otro, cuando contuvo un remate que Luca Toni ya comenzaba a celebrar. El arquero brasileño respondió correctamente, también ante un remate de Rossi que estuvo cerca de vulnerar su arco. Pero ya no se produjeron más goles y Brasil freno la racha de 31 partidos sin perder de Italia y mantuvo su paternidad sobre los italianos, que no pueden vencer a los cariocas desde el mundial de 1982.
Sin embargo el partido no es una muestra confiable, como para establecer la diferencia entre uno y otro equipo, pues esta claro que Dunga (que se juega su puesto en cada partido) y sus dirigidos tomaron el partido con mucha más seriedad que el equipo de Lippi, al que además le hicieron falta algunas importantes figuras que podrían ser determinantes, como es el caso de Toti o Del Piero. Probablemente podamos ver un partido mucho más parejo en junio en el encuentro por la fase de grupos de la Copa Confederaciones, que les corresponde disputar a ambos equipos como parte del grupo B de dicho torneo. Hasta entonces, no me animaría a decir que Brasil es realmente tan superior a Italia como se vio la noche de ayer en Londres.
Brasil e Italia se enfrentarán hoy en la noche de Londres, en el que es sin duda uno de los partidos más esperados y prometedores del año, que tiene además como condimento adicional que 10 de los jugadores citados por Dunga para este partido militan en el fútbol italiano, por lo que será un duelo entre viejos conocidos y en algunos casos amigos.

La gran ausencia del partido será sin duda Kaká quien sufrió un esguince el último fin de semana en el partido entre el Milán y la Reggina, que lo marginara de este clásico de talla mundial. Se espera que su reemplazante sea su también compañero en el Milán, Ronaldinho quien volverá a la selección tras varios meses de ausencia y quien ha prometido hacer un gol en la que para los medios italianos puede ser su última oportunidad en el selección brasileña.
Otro que ha prometido un gol es Robinho, quien afirmo haber apostado que lo convertiría con su ex compañero en el Real Madrid, el defensa de la selección italiana Favio Cananvaro. Se espera un partido intenso entre dos selecciones que entre ambas suman 9 copas del mundo y que dicho sea de paso son las que más veces han ganado el máximo trofeo del fútbol mundial, con 5 y 4 coronas respectivamente. Sin duda es un partido que vale la pena ver.