Vino al mundo un 16 de Marzo de 1955 en Madrid.
Ana proviene de una clase medianamente acomodada. Recuerda que tuvo una infancia feliz, llena de mucha diversión, 24 horas al día, su vida parecía un parque de diversiones. A los 13 años toda esa energía estuvo a punto de acabarse, pues una terrible enfermedad llevó a “Antoñita la fantástica“, apodada así por su familia, al borde de la muerte. Recobrada su salud, Antoñita vio la vida de diferente manera, enrumbó a Londres con 20.000 pesetas en su poder, para dedicarse al modelaje, dejando atrás diplomas de estudios en biología y farmacia, así como sus conocimientos en piano, danza y arte dramático.
Después da haber pasado por la televisión y el cine, Ana se dedicó al mundo empresarial, y ahora que ha sido nombrada “Empresaria del Año”, se siente más que feliz por el rumbo que tomó su vida. El premio se lo ha dedicado al gran amor de su vida, su hijo Alex.
“Se lo voy a dedicar a mi hijo. La verdad es que estoy muy contenta, porque cuando te están acribillando, criticando, juzgando y machacando tanto tiempo sin merecértelo, pues es muy bonito recibir un premio que reconoce mi trayectoria profesional. Y, sobre todo, recibirlo de un colectivo que potencia el talento de las mujeres". "Esto me hace una especial ilusión porque yo soy una gran defensora de la mujer y creo que una mujer para tener éxito tiene que demostrarlo como dos veces más que un hombre, por lo menos". Fueron sus declaraciones.
Este premio le ha sido otorgado por el Círculo de Mujeres de Negocios.
Felicitaciones!