
Estados Unidos logró su pase a octavos luego de imponerse a su similar de Argelia por la mínima diferencia. Donovan fue el encargado de marcar el único tanto del partido y hacer posible el sueño americano. En un partido vibrante encuentro cuyo final de infarto fue digno de las mejores películas de Hollywood, se cerró la clasificación del grupo C donde Estados Unidos le dio una mano a Inglaterra para pasar como segundo.
Argelia comenzó bien parado en el fondo, sin ninguna posibilidad de pasar a la siguiente fase, pero si con la intención de llevarse el honor de haber hecho un buen encuentro. El partido siempre tuvo la balanza inclinada para los americanos que tenían llegadas más claras, aunque con falta de definición. A la par jugaban Inglaterra y Eslovenia, lo que daba un tinte de final a un encuentro que realmente nos hizo vivir la emoción mundialista.
El técnico Bradley planteó una postura más ofensiva luego del descanso. El partido ya estaba en el tramo final y todavía no se abría el marcador. Con el empate de éstos el mayor beneficiado era Eslovenia que aún con el 1-0 en contra pasaba a la siguiente instancia. Lo que nadie contaba era que a los 91 minutos del encuentro y vestido de superhérore iba a aparecer Donovan, el jugador de Los Angeles Galaxy hizo remover las redes de Argelia y apagó las llamas de una celebración tempranera de los eslovenos.

Un cierre de película el que nos hizo vivir Donovan y compañía, en el partido que quedará en la memoria de los hinchas americanos como el encuentro de ensueño donde su selección se sobrepuso a todo para quedarse con la clasificación y el primer lugar del grupo C. Aún no tiene rival definido para octavos, pero lo que vimos hoy hace prever que será un partidazo.

Inglaterra empata -0 a 0- con Argelia en un encuentro con pocas situaciones de gol y emociones, en su segunda presentación por el Grupo C de la Copa Mundial de la FIFA.
El partido se llevó a cabo en el Estadio Green Point Stadium, Ciudad del Cabo; bajo el arbitraje de Ravshan Irmatov. En la primera etapa los dos equipos mostraron poco futbol e imprecisiones en las definiciones.
Argelia tuvo mayor posesión de la pelota aunque sin el debido criterio y profundidad como para inquietar al guardameta James. Los dirigidos por Fabio Capello, que cumplía años, exhibieron una marcada impotencia para recuperar el balón y un medio campo desconectado con la delantera.
Sin embargo los atacantes de Inglaterra poco pudieron hacer ante la recurrencia del pelotazo de los defensores para tratar de ponerlos en juego. Una prueba contundente de la poca participación de los atacantes; son las estadísticas: quienes menos metros recorrieron en la parte inicial fueron Wayne Rooney -5.259 m- y Emile Heskey -5.176 m-, sólo por delante de John Terry y el portero David James.

En el minuto 33’, Lampard tuvo la oportunidad de romper el desempate; tras un potente remate que venía envenenado con buena dirección y velocidad hacia la parte inferior del arco, sin embargo el arquero Rais Mbolhi logró interceptar el remate en un esfuerzo casi sobrehumano.
Monótono
El complemento transcurrió casi con la misma tónica. Inglaterra salió con un poco más de decisión en un intento por conseguir la victoria, mientras que los argelinos retrocedieron para apelar casi únicamente al contragolpe como recurso ofensivo.
Con pocas ideas y claridad de juego, los ingleses pretendieron llegar al gol excediéndose en los remates de larga distancia, que en su mayoría salieron desviados. Capello mandó a la cancha a Jermain Defoe y Peter Crouch, quienes tampoco pudieron aportar en el ataque.

A medida que pasaban los minutos, Argelia se dio por satisfecha con el empate, pero Inglaterra en ningún momento se vio volcada sobre la portería de su rival a pesar de una teórica superioridad que nunca demostró sobre el terreno de juego y, sobre todo, nunca dispuso de ocasiones para igualar.
No hubo tiempo para mucho más y ambas selecciones debieron conformarse con un reparto de puntos que no les sirve demasiado. Como consecuencia, quedan a la expectativa de lo que ocurra en la última jornada de esta primera fase de la Copa Mundial.
Inglaterra, enfrentará a Eslovenia en el estadio Nelson Mandela el 23 de junio a las 11:00 mientras que Argelia, que posee sólo un punto y terminó con la valla en cero por primera vez en sus 8 partidos en la Copa Mundial, hará lo propio con Estados Unidos, en mismo día.
Esta edición de la Copa Africana será sin duda una de las de más ingrata recordación de la historia, a la tragedia inicial que mancho la competencia, ahora se le suma la bochornosa forma en que Argelia y el local Angola han pasado a los cuartos de final del torneo. Ambos equipos clasificaron merced a un más que sospechoso empate, que dejo fuera a Mali, que deberá volver a casa con la sensación de haber quedado fuera del torneo, por un amaño entre sus rivales.

El grupo A de la Copa Africana llegaba a su última fecha sin ningún clasificado definido, Angola era la que llegaba en mejores condiciones, pues un empate ante Argelia la dejaba en cuartos de final, mientras que en el otro partido Mali y Malaui estaban obligados a ganar para mantener alguna chance de clasificación. Sin embargo, el hecho de que en el partido entre Angola y Argelia, un empate fuera suficiente para clasificar a estos dos equipos, siempre y cuando Mali venciera a Malaui, ya hacía sospechar desde la previa que un amaño podría producirse.
Después de todo y aunque duela decirlo, este tipo de resultados sospechosos que clasifican a los dos rivales que se enfrentan en perjuicio del resto, son bastante comunes en el fútbol, se han visto en las Eurocopas , en la Champions, en la Copa Libertadores y hasta en el mundial. Si no solo hay que traer a la memoria, ese tristemente recordado resultado entre Alemania y Austria en el mundial del 82, que hasta hoy se recuerda con vergüenza, pero que termino dándole la clasificación a ambos, llegando Alemania incluso hasta la final de aquel torneo.
Un caso similar se vio en la Eurocopa del 2004, cuando Suecia y Dinamarca necesitaban empatar 2-2, para eliminar a Italia, que pese a estar goleando en su partido tuvo que retornar a casa con el mal sabor de boca de haberse sentido estafada por los escandinavos. Sin embargo en aquel partido por lo menos suecos y daneses simularon con cierta eficacia que el 2-2 no era lo que buscaban, por eso el escándalo fue mucho menor.
Sin embargo ayer en el partido entre Angola y Argelia, quizás lo más indignante fue lo evidente del tácito trato de no hacerse daño mutuamente. Y es que aunque el primer tiempo inicio con Angola tomando la iniciativa del juego, basto que se supiera que Mali rápidamente se había puesto en ventaja 2-0 sobre Malaui, para que ambos equipos bajasen su ritmo por completo y se dedicaran a circular la pelota sin ningún ánimo de llegar al arco rival.
Esta intención o más bien falta de la misma, se hizo todavía más evidente en el segundo tiempo, cuando conociéndose que Mali ganaba 3-1, el de por si cansino juego de ambos equipos se hizo todavía más lento y soso. Incluso los técnicos prefirieron hacer descansar a algunas de sus principales figuras y los últimos 30 minutos fueron tan sosos que resultaron realmente mortificantes.
Como era de esperarse al final del partido los protagonistas del mismo fueron cuestionados sobre el evidente amaño y estos lo negaron todo. Y como también era de esperarse Mali puso el grito en el cielo y ha interpuesto una protesta formal ante la Confederación Africana y ante FIFA. Pero la verdad es que es obvio que no se puede aplicar ninguna sanción. Y es que ciertamente es poco probable que representantes de Angola y Argelia se hayan reunido y hayan acordado empatar el partido, ese fue un acuerdo tácito y hecho sobre el campo, con los oídos puestos en otra cancha. Así que más allá de la indignación popular no hay mucho más que hacer, por lo menos en este campeonato.
Lo que si habría que hacer es pensar en cambios en el reglamento y la estructura de los campeonatos que no permitan que amaños como este se produzcan. Por ejemplo dejar de lado esta regla que dice que en el caso de empate en puntaje, lo que vale es el resultado producido entre los dos equipos igualados en puntos, que es lo que le ha permitido ahora a Argelia clasificar en perjuicio de Mali
Creo que en ese sentido, la diferencia de goles, es más eficiente, pues aunque también permite que en algunos escenarios, algunos resultados se presten para acuerdos, lo hace con mucha menos frecuencia. Otra opción podría ser tener grupos de 3, como los que se formaron en al segunda fase del mundial del 82, en donde este tipo de cosas simplemente no pueden pasar, claro esto puede hacer más extensos los campeonatos y no siempre es posible. Pero en todo caso, lo que si debería estar claro es que alguna solución hay que buscarle a este engorroso problema, que de cuando en cuando mancha al fútbol.