A solo un día del partido en entre el Barcelona y el Arsenal, el jugador español Cesc Fábregas le puso un poco de emoción a la previa y dijo que jugarán a muerte: “Es un partido muy grande, una oportunidad fantástica para demostrar lo buenos que somos. Es casi como una final de la Champions” señaló el futbolista.
El encuentro que se jugará por octavos de la Champions a partir de las 20:45 horas en el Camp Nou tiene como principal atractivo el regreso de Cesc Fábregas al césped culé. Si bien el español proviene de las canteras azulgranas, este será el primer partido oficial en el pise la cancha del Camp Nou vistiendo la casaquilla de su actual equipo.
Tras haberse perdido el partido del año pasado, el gunner manifestó que no pretende cerrar bocas, solo quiere ganar con la camiseta roja y pasar de ronda. Hablando de su familia, apuntó que pese a ser hinchas del Barça, todos lo apoyaran en este encuentro.
Respecto a la sorpresiva incorporación de Van Persie en la nomina de jugadores que se enfrentarán al Barcelona, Cesc Fábregas también mostró su asombro: “Me quedé sorprendido al ver a Van Persie en el avión. Se levantó esta mañana y dijo que se sentía mucho mejor”. Si se encuentra mucho mejor como para realizar esta serie de viajes, sin duda alguna su estado podría dar para mostrar su talento en la cancha, al menos unos minutos.
El partido entre el Barça y el Arsenal está despertando más de un recuerdo de encuentros anteriores entre los principales protagonistas. Para Leo Messi, el partido en el que el Barcelona se impuso frente al equipo inglés le recuerda lo peligroso que puede llegar a ser Theo Walcott.
Para la ‘pulga’, el arma más importante del Arsenal es sin duda alguna el jugador inglés. "Es uno de los jugadores más peligrosos contra los que he jugado. Cuando jugamos en el Emirates Stadium hasta el 2-0, con todo el respeto, el Arsenal no estaba en el partido. Entonces Walcott entró y cambió el juego. Sin ayuda de nadie cambió el dibujo aquella noche".
Messi es consciente que las cosas nos serán nada sencillas en Londres, y por ello advierte a los fanáticos de la azulgrana que el partido puede llegar a ser muy complicado para su equipo.
"Los jugadores del Barcelona no se asustan fácilmente pero puedo decir que cuando jugamos contra el Arsenal la última vez realmente nos preocupó".
El partido se jugará dentro de algunas horas, y todos estaremos pendientes de lo que acontezca en el Estadio Emirates.
Sea cual sea el resultado, ambos equipos se verán las caras nuevamente el 8 de Marzo en el Camp Nou, por lo que el Arsenal tendrá que pensar en los vuelos a Barcelona que realizará por aquellas fechas para enfrentar a un dueño de casa que tiene todas las intenciones de seguir en camino hacia la final del campeonato.
En un histórico partido jugado en el Camp Nou, el argentino Leo Messi se metió a la historia no solo de la Champions sino del fútbol mundial. Un jugador que hizo gala de toda su destreza futbolística y que por momentos nos hacía pensar que al que veíamos correr por toda la cancha no era un ser de este mundo.
Pasados los primeros quince minutos y el delantero del Arsenal anotó un gol que sorprendió a todos en Barcelona, pero esto no fue motivo para que los azulgranas bajaran los brazos, por el contrario el más pequeño de todos nos demostró una vez más que a la hora de jugar nadie le da la talla. El argentino se puso el equipo a las espaldas y lo condujo hacia la victoria.
Messi hizo su primera aparición a los 21 minutos, dándole la tranquilidad a Guardiola y poniendo las cosas iguales otra vez, pero esto no era suficiente para el argentino que no dejó de lucirse en la cancha corriendo de un lado a otro y llevando el balón como solo los grandes saben hacerlo. A estas alturas los que decían que era el heredero de Maradona se equivocan señores, porque Leo Messi llegó al fútbol para iniciar su propia dinastía.
La magia que envolvió al 10 del Barça era para dar cátedra a cualquiera de los mejores ilusionistas del mundo, ya quisieran muchos tener la posibilidad de hacer milagros con las botas puestas. La memorable exhibición no se detuvo y a los 37 Messi volvió a marcar para el delirio de todos los asistentes al Camp Nou y para todos los hinchas del buen fútbol que lo siguieron por todo el mundo.
A muchos nos hubiera bastado ver las hermosas jugadas que hacía, ya no le podíamos pedir más al pequeño Leo, cada pincelada que nos regalaba era como ver la creación de una nueva Monalisa, es que así de perfecta fue la actuación del delantero. Xavi, su gran aliado y todos los gladiadores azulgranas estaban en sintonía con SuperMessi para sincronizar las jugadas que nos hacían saltar del asiento.
A los 42 minutos de la primera parte del partido la red del Arsenal volvió a sacudirse y todos en el estadio se volvían eufóricos, quien más podía ser sino el 10 que no se cansaba de ser la estrella del partido. Una gran sonrisa y se fueron al descanso. Creo que todos aprovechamos el medio tiempo para tomar algo que controle nuestra emoción, una pastilla para prevenir un posible infarto al corazón, es que ya no podíamos más.
Cuando ya estaba todo dicho y el show continuaba pasó algo que ni hasta el más optimista hincha del Barça hubiera imaginado. A falta de solo unos minutos para finalizar el partido y cuando nuestro ritmo cardiaco estaba bajo control Messi volvía a marcar a estas alturas ya no había pastilla que valga ni emoción por controlar.
Confieso no ser hincha del Barça, confieso no ser hincha del argentino, confieso que hasta ahora no le había reconocido a Messi todas las cualidades que tenía, pero luego de ver este partido debo decir que he vuelto a creer en el fútbol y he vuelto a creer en los milagros, después de este partido debo decir que me rindo ante Messi.