
En un vibrante partido el Bayern Munich se impuso por 3 goles a 0 de visita ante el Lyon de Francia y se coloca como primer finalista de la Champions League a la espera del ganador entre el Inter y el Barcelona que se juega mañana. Sin duda una de las mejores exhibiciones de futbol del cuadro alemán en los últimos tiempos, demostrando que se vuelven a posicionar en el más alto nivel del futbol europeo y mundial.

El Olympique de Lyon no estuvo a la altura de su rival que en todo momento lo paso por encima, casi no tuvieron llegadas al arco de Butt lo que ocasionó la decepción entre los hinchas franceses que acudieron al estadio Gerland con la esperanza de ver una historia diferente. El principal causante de la alegría bávara fue Olic que anotó un triplete para darle al cuadro muniqués la clasificación a la final del torneo de la UEFA.

Lo que se anticipaba era un gran encuentro para el Lyon que pretendía cerrarle al Bayern todas las posibles salidas, pero solo quedó en un tímido intento. A los 26 minutos Olic apareció por primera vez y marcó su primer tanto de la noche mientras que el Lyon trataba de ocasionar algún peligro sin conseguir su cometido. Luego del triunfo en el Allianz Arena las posibilidades eran grandes para los bávaros que no iban dejar ningún cabo suelto.

Todos al descanso. Al regreso parecía que los jugadores del Bayern habían recibido otra inyección de ilusión y continuaron su gran trabajo con miras a jugar en el Bernabéu. A los 67 minutos se volvieron a agitar las redes del Lyon y no era otro que Olic para poner el 0-2 de la sentencia dejando a los franceses fuera de la final.

A esas alturas ya no había corazón francés que pudiera resistir el partido, el Bayern dictaba cátedra de cómo se juega una semifinal y se imponía con todo su esplendor. El ex merengue Robben hizo de las suyas y Cissokho nunca pudo detenerlo, pero fue Olic el que terminó por aniquilar cualquier esperanza gala anotando su tercer tanto personal del partido a los 78 minutos.

Este es el mejor Bayern que hemos visto en esta campaña, el Lyon no tuvo más opción que rendirse ante su majestuosidad e impresionante despliegue que lo coloca después de casi 10 años en una final de la Liga de Campeones. El pitazo final de Massimo Buscca le puso término a los 90 minutos más humillantes que ha sufrido el Lyon y dejó claro que el poderoso Bayern está de vuelta y jugará la final en el Bernabéu.