
Las alergias alimentarias son un padecimiento bastante difundido en todo el mundo, pero definitivamente los más propensos son los pequeños del hogar; los bebés. Es durante los primeros años de vida que se prueban la mayoría de alimentos, varios de ellos potencialmente alergénicos, y recién después de esto se empiezan a crear los mecanismos de “tolerancia inmunológica” en cada organismo.
Los cuadros de alergia alimentaria en los bebés se producen por una respuesta exagerada de las defensas del niño frente a una sustancia reconocida como extraña en un alimento determinado, que en muchos casos puede ser el huevo, el pescado o la leche no materna. También las nueces, el maní, soya y cítricos.

Pero solamente la sospecha no es suficiente para retirarle dicho alimento; se debe realizar un estudio médico para comprobarlo al 100%. Generalmente un infante alérgico; después de ingerir un alimento en especial comienza a sufrir un cuadro de urticaria, con erupciones rojizas que le picarán. En casos más severos se puede presentar una inflamación más profunda de la piel.
Otros síntomas menos comunes son diarrea, vómitos, dolor abdominal o picor nasal; incluso un ataque de asma. Pero lo más grave es la reacción anafiláctica. Esta reacción generalizada afecta a muchos órganos como la tráquea, y es peligrosa apara la respiración del pequeño.
Si se llega a producir un shock anafiláctico hasta la tensión arterial estaría en juego; y por supuesto, requiere un tratamiento urgente.
Así que ya los saben, madres y padres de familia. Mucho cuidado con darle cualquier alimento nuevo a retoño del hogar, y si se presenta una reacción inesperada lo que debe hacerse es buscar un médico.



Un grupo de investigadores franceses halló que los bebés que nacen de parejas que realizaron un tratamiento de fertilidad tienen un mayor riesgo de sufrir anormalidades.
“Las parejas que están considerando usar la tecnología de reproducción asistida (ART) deberían saber que el riesgo de que el bebé sufra defectos de nacimiento es casi el doble que en aquellos concebidos naturalmente”, dijo la genetista clínica Geraldine Viot, del hospital Maternity Port Royal, en París.
"Hallamos una importante malformación congénita en el 4,24 por ciento de los niños nacidos por ART. Esto es el doble de lo registrado en la población general. Y la mayoría de los médicos que trabajan en clínicas de fertilidad en Francia sólo hablan a las parejas sobre esos riesgos si éstas les hacen preguntas específicas”, añadió Viot, cuyo estudio fue presentado en una conferencia de la Sociedad Europea de Genética Humana, en Estocolmo.
"Dado que nuestro estudio es el mayor hasta la fecha, creemos que nuestros datos son estadísticamente representativos del panorama real", argumentó la especialista.
Viot manifestó que la tasa más elevada se debió en parte a la mayor cantidad de problemas cardíacos en los bebés nacidos por ART y también a la mayor cantidad de anormalidades de los sistemas urinario y reproductivo, sobre todo en los varones.
Los científicos también detectaron un número cinco veces mayor de angioma, que son tumores benignos formados por pequeños vasos sanguíneos en o cerca de la superficie de la piel. Este problema se presentó en las niñas que en los niños.
Frente a esta situación, Viot subrayó que: "Es importante que todos los médicos y políticos estén al tanto de esto".
La ART incluye varios métodos, como la fertilización in vitro (FIV) y una técnica llamada ICSI, en la cual se inyecta directamente el esperma en un óvulo.



Investigadores canadienses, australianos y brasileños, revisaron los hallazgos de catorce estudios que examinaron 1,674 inyecciones administradas a bebés de un año o menos.
En trece de los estudios, los científicos hallaron que los bebés que recibieron un poco de solución azucarada, frente a los que no recibieron nada, lloraban menos después de la vacuna. Los bebés que recibían treinta por ciento de glucosa tenían cerca de menos de la mitad de probabilidades de llorar.
"Los profesionales de la salud responsables por administrar vacunas deberían pensar en usar la sacarosa o la glucosa durante los procedimientos dolorosos", dijeron Denise Harrison, autora del estudio, y sus colegas del Hospital para Niños Enfermos de Toronto.
"Esta información es importante para los profesionales de la atención de la salud que trabajan con bebés en ambientes ambulatorios y hospitalarios, pues las soluciones dulces son fáciles de obtener, resultan analgésicas en corto tiempo, no cuestan mucho y son fáciles de administrar".
A este entender, el informe recomienda que médicos y enfermeras piensen en darle una solución dulce antes de las vacunas a los bebés de entre un mes y un año de edad.
Las investigaciones anteriores han mostrado que una pequeña cantidad de sacarosa o glucosa, unas gotas o hasta media cucharadita en una solución pueden reducir el dolor.



Un grupo de investigadores del Hospital Universitario de Bruselas ha diseñado una nueva cuna que ayuda a dormir mejor a los recién nacidos. Esta cuna estaría diseñada para evitar las molestias estomacales que afectan a uno de cada cinco bebés, según publicó la prensa de este país.
En concreto, la cama permite a los bebés dormir sobre su espalda con una inclinación mínima de 40 grados, lo que evita que el ácido del estómago ascienda hasta el esófago, la faringe o la boca, afección conocida como reflujo gastroesofágico.
De esta manera, las madres dejarían de lado los medicamentos o tratamientos alimenticios para esta afección, los cuales pueden tener efectos sobre la flora intestinal, informó el periódico francófono Le Soir.
Los creadores de esta nueva cuna probaron el nuevo invento con un grupo de bebés de entre tres semanas y tres meses que sufrían este problema, pero que no habían experimentado ninguna mejora con otros métodos.
Los resultados de la investigación, publicados en la revista científica Archives of Disease in Childhood, muestran que las molestias disminuyeron en una semana en el 75% de los niños, aunque las mejoras comenzaron el mismo día en que los bebés estrenaron su nueva cuna.



Si te has dado cuenta, la obesidad infantil es un problema que va creciendo con el paso del tiempo. Sin embargo, está en nuestras manos evitar malos hábitos en los niños y fomentar hábitos de alimentación saludables.
Aunque recientemente se ha comprobado que existe una mutación de un gen que tiene una relación directa con la obesidad, también se ha podido determinar que basta con tener la fuerza de voluntad necesaria para contrarrestar los efectos de este gen, sobre todo si la alimentación del niño está en nuestras manos.
Al respecto, podemos mencionar el error número uno de las madres a la hora de alimentar a los bebés. Es un error preguntar a los niños qué quieren comer, pues somos los adultos quienes tenemos las facultades correctas para elegir los alimentos. Lo recomendable es enseñarles a comer ofreciéndoles dos o tres alimentos saludables y dejando que ellos elijan cuál comer, además de ofrecerle entre dos o tres frutas de postre para que ellos puedan escoger el que más les guste.
Si optas por darle cereales que sean naturales, sin aditivos en el sabor, como los que se comprar a granel. Puedes armar tus mixes con centeno, sésamo, cebada, avena, acompañándolos con miel de abeja, leche, nueces y trozos de plátano.
El consumo excesivo de lácteos provoca trastornos en la dieta de los niños porque la vuelve monótona, aporta mucha grasa animal y saturada, no aporta la cantidad necesaria de hierro y puede provocar estreñimiento y dolor estomacal en grandes cantidades.
Ya sabes, estos son los consejos que debes tener en cuenta a la hora de alimentar a los bebés.


Gracias a los adelantos tecnológicos y quirúrgicos, los bebés pueden ser diagnosticados y tratados desde el alumbramiento o incluso, de forma excepcional, dentro del útero.
Los avances en cirugía, tecnología, medicamentos, son los principales responsables, en horabuena, de la drástica caída de la tasa de mortalidad en estos niños. Si en la década de los 70 fallecía un 20% de los pequeños, actualmente esa cifra se sitúa en el 5%. Es así que uno de los progresos más destacados tiene que ver con el diagnóstico fetal.
Una mujer que tiene 16 semanas de gestación, puede conocer si su bebé padece de una cardiopatía y dependiendo de su complicación, los padres pueden decidir si desean interrumpir el embarazo o no. Esta identificación precoz también ayuda a los cardiólogos a saber a qué atenerse para asegurar la adecuada supervivencia cuando nazca.
Por otro lado, estos adelantos médicos también permiten intervenir quirúrgicamente sobre los fetos con daños cardiacos. "Es algo en el que los cardiólogos pediátricos estamos completamente comprometidos. Yo mismo tengo experiencia en el intervencionismo fetal. Es muy difícil pero es algo soñado, ya que podríamos evitar que los problemas se alargaran y se compliquen", ha declarado Federico Gutiérrez-Larraya, jefe de servicio de Cardiología Pediátrica del hospital de la Paz (Madrid).


 Los bebés nacidos de madres que sufren de diabetes son tres veces más propensos a nacer con un defecto. Así lo señala un estudio reciente, publicado en el “American Journal of Obstetrics and Gynecology”.
Las madres que padecen de diabetes juvenil (de tipo 1), o de tipo 2, tienen mayor riesgo de dar a luz bebés con diversos defectos congénitos : defectos cerebrales, cardiacos, medulares, en los riñones, labio leporino, anormalidades en los órganos reproductores y en las orejas, señalaron los investigadores.
El doctor Adolfo Correa, director del estudio, señala que la investigación ha demostrado que la diabetes se encuentra relacionada con un mayor número de defectos de nacimiento de lo que originalmente se pensaba. El estudio también arrojó que, al parecer, la diabetes gestacional no se encuentra relacionada con el incremento del riesgo de padecer defectos genéticos. Aunque la diabetes gestacional puede presentarse en mujeres embarazadas, generalmente los niveles de azúcar en la sangre suelen regresar a su normalidad.
El estudio tuvo una muestra de 13,030 bebés nacidos con algún defecto congénito en Estados Unidos y 4,895 niños sanos. Se recopiló la información sobre el estado de salud de las madres, de modo que se sabía cuales padecían de diabetes antes de quedar embarazadas. Luego, el resultado demostró que las mujeres con diabetes tenían un riesgo tres veces mayor de dar a luz un bebé con defectos congénitos.


Según un estudio realizado por la Universidad de Washington y el instituto de investigación del Hospital de Niños de Seattle, los expertos recomiendan a las mamás que el uso de las lociones y de los talcos, en vez de traer beneficios para el bebé, pueden acarrear problemas.
La investigación asegura que estos productos pueden generar la presencia de ftalatos (un grupo de compuestos químicos principalmente empleados para otorgar flexibilidad a los plásticos, siendo uno de sus usos más comunes, la conversión del cloruro de polivilino de un plástico duro a otro flexible), químico que es utilizado para estabilizar las fragancias en los productos de cuidado personal.
Algunos estudios han encontrado que estas sustancias son dañinas para el desarrollo. La Universidad de Washington comenta que esos productos químicos posiblemente pueden causar efectos en la salud y que sería mejor disminuir su uso, sobre todo en los recién nacidos.
"No se recomienda el uso de lociones por su elevado contenido de alcohol y el talco porque obstruye la transpiración de la piel, en su caso se pueden utilizar cremas con oxido de zinc especiales para el bebé, estas ayudan a evitar rozaduras y además hay algunas con aroma, que le dejarán un delicioso olor", explicaron.

Páginas:
1
|
2
|
Siguiente
|