Para que el enorme vestidor de su departamento en Manhattan no sienta la necesidad de alguna prenda de moda, Mariah Carey invirtió todo un día para realizar compras en los lugares más exclusivos de “Beverly Hills”.
El mejor remedio que una mujer puede tener, para curar cualquier dolencia, es tener una tarjeta de crédito sin límite de efectivo e irse de compras. Y eso lo sabe muy bien la cantante, pues satisfizo todos sus caprichos comprando joyas, ropa, zapatos… en fin, todo lo que se probaba y le quedaba de maravillas.
Disfrutando la copa de champán que suelen invitar a los clientes “VIP”, la ex de Tony Mottola, no reparó en gastos, ni en los precios de sus compras en las boutiques de “Rodeo Drive”.
En el campo profesional, Mariah Carey está pronta a lanzar su nuevo disco “That chick”, con el cual vuelve al mundo musical, después de casi tres años de ausencia.