El estudio, publicado en la revista ‘Fertility and Sterility’, podría ayudar a diagnosticar la infertilidad de los hombres con mayor precisión que el actual recuento de esperma. De hecho, existen muestras que cumplen los criterios de normalidad pero que son incapaces de lograr un embarazo y, por el contrario, muestras menos óptimas que sí lo permiten.
Un estudio español ha permitido identificar mediante un biochip algunos genes que podrían ser responsables de la esterilidad masculina.
Investigadores del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) han utilizado este dispositivo genético para comparar el semen “sano” con aquel que no logra fecundar, para averiguar si existen diferencias genéticas entre ambas muestras
Los investigadores recurrieron a los llamados chips de ADN, los cuales permiten analizar simultáneamente la actividad de varios genes al mismo tiempo y de esta manera determinar los perfiles de expresión génica relevantes en los distintos estados de infertilidad masculina.
En el estudio, se utilizaron muestras de 20 varones. La mitad de ellos eran fértiles y el resto estaba en tratamiento de reproducción asistida. El análisis del semen demostró que los varones infértiles tienen unos 140 genes claramente diferenciados de sus congéneres sanos. Aunque tres de estos genes están expresados hasta 10 veces más en ellos, en la mayoría de los casos (otros 136 genes concretamente) los genes están desactivados, o incluso desaparecidos, en los hombres infértiles.
Al analizar la función de estos genes que eran diferentes, los especialistas explican que no se trata de genes responsables de la producción de esperma, sino más bien de la formación de la estructura de los espermatozoides:
"Lo que es una evidencia inequívoca de que existen factores moleculares de infertilidad independientes de la capacidad de los testículos para producir espermatozoides. Teniendo en cuenta que todas las muestras eran similares en densidad, movilidad y cantidad. Nos sorprendió que muchos de los genes más alterados, los que más expresados están en los varones fértiles, están relacionados con la formación del espermatozoide, con su estructura. Muchos de ellos no sabíamos qué función tenían", explica el doctor Marcos Meseguer, uno de los autores de la investigación.