
Una o dos veces a la semana aplica a todo tu cabello una mascarilla nutritiva a base de aceite de argán o de nuez y deja que actúe por lo menos un cuarto de hora con el cabello enrollado en una toalla caliente. Trascurrido el tiempo, enjuágalo con agua tibia.
Para potenciar el color, prepara una infusión de hojas de nogal o sauce en un litro de agua. Filtra el líquido, y una vez tibio, viértelo sobre el cabello lavado y húmedo.
Para un brillo sin igual, haz una infusión con un manojo de tilo, romero y lavanda en un litro de agua. Como en el caso anterior, fíltralo y añádele una cucharada sopera de vinagre de sidra. Aplícatelo sobre el cabello lavado como ultima enjuague.
Para potenciar el color y a la vez el brillo, la infusión de romero es una gran alternativa.
Hierve en medio litro de agua dos cucharadas de romero durante 5 o 10 minutos. Retira del fuego, y deja que la infusión repose media hora hasta que esté bien fría.
Filtra el líquido y utilizado como último enjuague de tu pelo a la hora de lavártelo. Se constante con estos consejos y verás grandes resultados.

Una de las desventajas de tener el cabello oscuro es la escasa producción de glándulas sebáceas que hace que el pelo se vuelva seco y delicado. Como los pigmentos negros reflejan la luz de forma natural, si el cabello está bien hidratado luce siempre radiante; pero si no lo está, el color se difumina y el pelo se muestra apagado.
Aquí te ofrecemos unos cuantos consejos para mantener un equilibrio saludable en tu cabello oscuro. Lávate el pelo dos o tres veces a la semana con un champú nada agresivo especial para cabellos oscuros con propiedades nutritivas.
El champú sublimador nutritivo de John Frieda, que gracias a sus extractos naturales a los granos de cacao y polvo nacarado, que iluminan tanto los tonos chocolate como los negros intensos, puede ser una alternativa.
Enjuágalo con agua tibia y utiliza una crema ultranutritiva de la misma gama desde la mitad del cabello hasta las puntas. Déjalo actuar por lo menos durante 10 minutos y acláralo nuevamente con agua tibia y finaliza con agua fría.
Evita en lo posible secarlo con aire caliente o pasarte las planchas; pero si ya tienes costumbre de hacerlo, aplícate un sérum protector y nutritivo desde la mitad del cabello hasta las puntas justo antes de pasarte la plancha.