

Investigadores de la Sociedad Canadiense del Cáncer observaron una reducción en los índices de cáncer entre las mujeres posmenopáusicas de Canadá por la reducción en el uso de la terapia hormonal.
Los estudiosos analizaron datos nacionales y hallaron que "la reducción de cerca de 10% en los índices de cáncer de mama invasivo coincidió con la disminución en el uso de la terapia hormonal sobre la que se informa entre mujeres canadienses de entre los 50 y los 69 años”.
“La mayor reducción en la terapia hormonal tuvo lugar entre 2002 y 2004, cuando el uso cayó de 12.7 a 4.9 por ciento. Durante el mismo período, hubo una reducción de 9.6 % en la incidencia de cáncer de mama”, aseguraron Prithwish De y sus colegas.
“La reducción en la incidencia de cáncer de mama probablemente se explica por la reducción concurrente en el uso de terapia de reemplazo hormonal entre mujeres canadienses", aseguraron los investigadores.
El uso de terapia hormonal se redujo dramáticamente en varios países luego de la publicación de un estudio estadounidense en 2002 que mostró que los riesgos para la salud de la terapia hormonal superaban sus beneficios.
Además, los investigadores anotaron que los índices de cáncer de mama entre mujeres posmenopáusicas de Canadá comenzó a aumentar nuevamente en 2005, lo que podría constituir más evidencia de una relación entre la terapia hormonal y el cáncer de mama.
"Una repercusión de ese tipo podría esperarse si tumores sensibles a las hormonas simplemente fueron retrasados por la eliminación de la terapia de reemplazo hormonal, en lugar de ser prevenidos. Si es así, se podría pensar que la terapia de reemplazo hormonal promueve, en lugar de causar, el cáncer de mama"; dijeron en el comunicado, publicado en la edición en línea de la Journal of the National Cancer Institute.



Representantes de Roche informaron que su compañía farmacéutica ha presentado un nuevo fármaco contra un tipo de cáncer de mama para que sea evaluado por los reguladores de salud estadounidenses.
Trastuzumab-DM1 (T-DM1) ya viene siendo estudiado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para que considere su uso en personas con cáncer de mama HER2 positivo avanzado que previamente recibieron otros tratamientos, anunció Roche Holding AG.
Un estudio en Fase II intermedio mostró que el fármaco achicó los tumores de un tercio de las mujeres que habían tomado un promedio de siete medicamentos previos para su enfermedad, dijo la compañía.
Además, el fármaco contiene el agente DM1 de Immunogen, que mata a las células cancerígenas, asociado con el anticuerpo trastuzumab, o Herceptin, que se dirige al HER2. Este sería el primer producto desarrollado por ImmunoGen que solicita la aprobación oficial.
Cuando el cáncer mamario HER2 está avanzado, significa que la enfermedad se ha propagado por otras partes del cuerpo, comúnmente a los pulmones, los huesos, el hígado y el cerebro.
Roche aseguró que el fármaco podría lanzarse a comienzos del 2011, en caso de que fuera aprobado.



Según un estudio, presentado en la reunión anual de la American Society of Clinical Oncology, en Chicago, un medicamento fabricado a partir de una esponja marina prolonga la vida de mujeres que sufren de cáncer de mama metastásico.
"Tenemos una importante necesidad de nuevas terapias", apuntó el autor del estudio, el Dr. Christopher Twelves, profesor de farmacología del cáncer y oncología clínicas, y director de los Grupos de Investigación Clínica del Cáncer del Instituto de Medicina Molecular Leeds y del Instituto de Oncología St. James en Leeds, Reino Unido.
"Observamos un beneficio estadísticamente significativo en la supervivencia general en una situación en que raras veces vemos este tipo de mejora", continuó el experto.
"Eribulin se dirige a los mecanismos mediante los cuales se dividen las células, algo distinto a agentes previos", explicó Twelves.
Tras un estudio con más de 750 mujeres, que recibieron Eribulin o un tratamiento a elección del médico, los investigadores reportaron una mejora de 23 por ciento en la supervivencia media cuando las mujeres tomaron eribulin, y la supervivencia promedio de las de ese grupo fue de más de trece meses, frente a 10.7 meses en el grupo de tratamiento preferido.
"Estos resultados podrían establecer potencialmente a eribulin como un tratamiento nuevo y eficaz para las mujeres con cáncer de seno que ya se ha tratado mucho", aseguró Twelves, quien reportó sobre relaciones financieras con Eisai, que fabrica eribulin.
Sin embargo, pese a los avances obtenidos con el fármaco, algunos expertos observaron la necesidad de realizar más estudios sobre el tema.



En reciente estudio sobre los efectos del consumo de alcohol en los senos, concluye que su ingesta eleva el riesgo de enfermedad benigna de la mama (EBM, que se caracteriza por la aparición de un nódulo o anomalía, detectado con una mamografía), un factor de riesgo de desarrollar cáncer.
Según los autores de la investigación, dirigidos por Catherine Berkey, de la Universidad de Harvard. (Estados Unidos): "El periodo crítico para algunas exposiciones relacionadas con el cáncer de mama se produce entre la menarquia (primera regla) y el primer embarazo, cuando las células de la glándula mamaria son sometidas a una rápida proliferación y pueden ser más vulnerables a su transformación maligna. Los estudios con adultos indican que la ingesta de alcohol aumenta en casi tres veces más el riesgo de desarrollar un tumor mamario".
En la investigación han participado 6,899 mujeres cuando tenían entre nueve y 15 años, que formaron parte del 'Estudio del Crecimiento Actual' (GUTS, sus siglas en inglés), que incluye a 9.037 menores de 50 estados estadounidenses. La información sobre el consumo de bebidas alcohólicas se recopiló por medio de una encuesta cuando las participantes ya tenían entre 16 y 23 años. También se realizó otra entrevista entre los 18 y 27 años, que incluía además preguntas sobre enfermedades del seno.
Los datos muestra que 147 participantes informaron tener EBM, y 67 de estos casos se confirmaron mediante biopsia.
Cuando se analizaron los diagnósticos de las participantes y su consumo de bebidas alcohólicas, los autores encontraron que el riesgo de desarrollar la patología mamaria se elevaba con la ingesta de alcohol en la juventud. Y esta probabilidad aún era mayor si la joven lo consumía a menudo.
Ha tomar las precauciones del caso para no enfrentarse a una de las enfermedades más agresivas, que cobra miles de vidas al año.


Un grupo de investigadores ha asociado la delgadez de las mujeres en su infancia con un mayor riesgo de padecer cáncer de mama a medida que envejecen. En el estudio, publicado en la edición del 15 de abril de Breast Cancer Research, los científicos examinaron la relación entre el tamaño que tenían las mujeres en su infancia y las características del tumor en más de 2,800 pacientes suecas de cáncer de mama y un grupo de control de más de 3,100 mujeres sin cáncer de mama.
"Nuestro hallazgo principal fue que tener un tipo de cuerpo más voluminoso a los siete años se asoció con un menor riesgo de cáncer de mama en la posmenopausia", dijo Jingmei Li, autora del estudio, en un comunicado de prensa.
“Aunque un tipo de cuerpo más voluminoso en la niñez se asoció a otros factores de riesgo conocido para el cáncer de mama, tales como una menstruación temprana, un IMC alto en la edad adulta y densidad mamaria”, dijo Li, “un tipo voluminoso a la edad de siete años seguía siendo un efecto protector significativo tras ajustar por estos otros problemas", añadió.
"Parece ilógico que un cuerpo voluminoso durante en la infancia pueda reducir el riesgo de cáncer de mama, porque nacer con alto peso y tener un IMC alto en la edad adulta se ha relacionado con un riesgo elevado de cáncer de mama. Aún existen preguntas sin respuesta sobre los mecanismos que producen este efecto protector", señaló Li.
Los hallazgos podrían ofrecer una nueva forma de ayudar a determinar el riesgo de cáncer de mama de una mujer.
"Debido a la solidez de las asociaciones y a la facilidad de información sobre el peso de la infancia a partir de antiguas fotografías, el peso de la infancia es potencialmente útil para calcular el riesgo de cáncer de mama o crear modelos de pronóstico", concluyeron Li y colegas.



Varios expertos del departamento de Ingeniería Eléctrica de la UAM se encuentran desarrollando un hardware para detectar el cáncer de mama, así lo dio a conocer el doctor Alfredo Rodríguez González, uno de los investigadores del departamento. Se trata de perfeccionar la Imagenología por resonancia magnética con un arreglo de antenas que brinde tomas de mejor calidad.
El arreglo de antenas consiste en una estructura circular, cuadrada o elíptica capaz de adaptarse y acercarse a la mama, generando un campo magnético uniforme e intenso y, por tanto, las imágenes serán de mejor calidad respecto de las que proporciona la tecnología actual: tomografía axial computarizada y ultrasonido.
Gracias a este avance tecnológico las mujeres propensas a desarrollar la enfermedad podrán recibir un tratamiento adecuado y oportuno.
Al parecer que el reciente aumento de casos de cáncer de mama en personas jóvenes, ha hecho que se realice este tipo de investigaciones.




La mamografía sigue siendo el método más eficaz para detectar el cáncer de mama. El 19 de octubre, Día Mundial contra el Cáncer’, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), como el Grupo Español de Cáncer de Mama (GEICAM), han recordado que la mamografía rutinaria a partir de los 45 ó 50 años sigue siendo la mejor manera de detectar a tiempo la enfermedad y reducir la tasa de mortalidad.
Según los cálculos del presidente de la SEOM, el doctor Ramón Colomer, de los 20.000 nuevos casos que se diagnosticarán en el año 2010, un 83% no será mortal para su portadora, gracias en gran parte a la "labor preventiva" de los programas de cribado con mamografías.
Por su parte, el doctor José Enrique Alés, miembro de la Junta directiva de GEICAM, ha recalcado que la mamografía es una "técnica perfecta", su eficacia a la hora de detectar tumores mamarios en estadios precoces es "indudable".
El cáncer de mama es la variedad tumoral más frecuente entre las mujeres de todo el mundo, seguido del cáncer colorrectal y los tumores ginecológicos (útero, cuello del útero y ovario), es por esos que María Antonia Gimón, presidenta de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), ha recordado que "es importante que las mujeres acudan rápidamente al médico si notan cualquier bulto en sus mamas ya que la enfermedad tiene una tasa de curación de hasta el 90% si se detecta en estadios precoces”.



Un nuevo estudio, realizado por los científicos del Centro de Investigación de Cáncer Fred Hutchinson (Estados Unidos), revela que la obesidad, el tabaco y el alcohol, son factores que incrementan las probabilidades de padecer de un nuevo cáncer de mama.
"Descubrimos que las mujeres obesas tenían un 50% más de riesgo de recaer en el cáncer, aquellas que consumían al menos una bebida alcohólica al día tenían un 90% y si eran fumadoras un 120%", afirman los autores de la investigación, publicada en 'Journal of Clinical Oncology'.
Como explican los estudiosos, la obesidad y el alcohol producen un aumento de los niveles de estrógenos circulantes y estos están relacionados con el cáncer de mama. Además, ellos apuntan que el humo del tabaco contiene sustancias cancerígenas y, al parecer, las toxinas que se liberan mientras se inhala se almacenan en los tejidos grasos del pecho, lo que aumenta las probabilidades de sufrir la enfermedad.
El equipo de científicos, ha realizado un estudio basado en 1.091 mujeres. Del total de las participantes, 365 fumaban, consumían como mínimo una bebida alcohólica al día y tenían un índice de masa corporal por encima de 30. Además, habían sido diagnosticadas del primer cáncer de mama y de la recaída.
De otro lado, frente es estos resultados, algunos expertos manifiestan que se deben realizar más estudios para determinar firmemente estas relaciones, entre los hábitos de vida y la recaída de un cáncer de mama.

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