De acuerdo a un segundo estudio en una etapa avanzada, Avastin, un fármaco de la compañía farmacéutica suiza Roche, combinado con quimioterapia, ayuda a las mujeres con cáncer de ovario a vivir más tiempo sin deterioro de la enfermedad.
Los resultados se conocieron después de que la Fase III de otro ensayo mostrara que la combinación de Avastin con quimioterapia, seguida del uso continuado del fármaco, también mejoraba la supervivencia sin avance de la enfermedad.
"Este segundo ensayo confirma la eficacia de Avastin para el tratamiento del cáncer de ovario. No se dieron detalles porque los datos serán presentados en una conferencia científica, probablemente en la ESMO (Sociedad Estadounidense de Oncología Médica) en septiembre", dijo Andrew Weiss, analista de Vontobel.
El segundo ensayo usó una menor dosis de Avastin, y los analistas dijeron que sería interesante comparar la eficacia de una mayor dosis.
El fármaco, que interrumpe el suministro de sangre a los tumores, es la primera terapia personalizada que sigue mostrando un beneficio en el cáncer de ovario, uno de los tipos más mortales de la enfermedad.
Avastin, el producto más vendido de Roche, ya es un arma clave para combatir el cáncer de colon, pulmón, mama y otros, pero tuvo que enfrentar grandes obstáculos este año, cuando fracasó en estudios sobre cáncer de estómago y próstata.
Según lo demostró un estudio, el fármaco Avastin de Roche, ayudó a mujeres con cáncer de ovario avanzado a vivir más, sin que su enfermedad empeore. Estos resultados mejoran la perspectiva del medicamento luego de que fuera rechazado para el uso en el cáncer de estómago.
El mayor fabricante mundial de productos oncológicos, Roche, manifestó que este era el primer resultado positivo en la Fase III de un estudio sobre terapia antiangiogénica, que usa fármacos para evitar que los tumores generen nuevos vasos sanguíneos en casos de cáncer ovárico avanzado.
"Este es un catalizador positivo para Roche y un aliciente para la franquicia de Avastin, sobre todo después de su fracaso en el cáncer gástrico", dijo la analista de Vontobel Silvia Schanz.
El estudio mostró que las mujeres con cáncer ovárico avanzado que son tratadas con Avastin y quimioterapia y luego siguen tomando el medicamento viven más sin que su enfermedad se deteriore, en comparación con las que sólo reciben quimioterapia.
Roche presentará los datos en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica en junio.
Avastin, que funciona privando a los tumores de sangre, ya es indicado para el tratamiento de cánceres de pulmón, colon y mama.
La EMEA (comité de medicamentos de uso humano de la agencia europea del medicamento, ha autorizado el uso del antitumoral español Yondelis para los tumores de cáncer de ovario recurrentes.
En una rueda de prensa, José María Fernández Sousa, presidente de Zeltia (empresa que comercializa el antitumoral), anunció que el medicamento estará disponible en un máximo de tres meses en España y en otros países europeos tardará algo más de tiempo hasta que se negocie el precio con los gobiernos.
Yondelis es el nombre comercial de la trabectedina, o ET-743. Éste producto es un derivado sintético de un compuesto marino, la 'Ecteinascidia Turbinata', que ya se utiliza en los países europeos en la actualidad para el tratamiento de otro tipo de cáncer, como el sarcoma de tejidos blandos.
Además, el fármaco se puede emplear por la vía del uso compasivo (cuando no existe otra alternativa terapéutica) para tratar tumores de ovario que hayan recaído a pesar de recibir otra terapia estándar previa a base de platinos o taxanos.
El tratamiento del cáncer de ovario recurrente tendrá un coste similar al del sarcoma, unos 25.000 euros por paciente, según la compañía. Se trata de una sustancia inyectable, de uso hospitalario y que se administrará en infusiones de tres horas durante tres semanas.
Yondelis, un antitumoral español de origen marino, conocido genéricamente como trabectedina, que se aprobó para el tratamiento del cáncer de ovario recurrente en Filipinas la semana pasada, no ha sido recomendado por los asesores de la FDA en los Estados Unidos.
Los asesores de la Agencia estadounidense del Medicamento (FDA) recomiendan no aprobar Yondelis para el cáncer de ovario, ya que los riesgos de toxicidad para el hígado y el corazón superan su capacidad de mantener el trastorno bajo control.
Con 14 votos a favor y uno en contra, el panel de la FDA ha recomendado a la agencia sanitaria rechazar el fármaco.
Por su parte, Pharmamar (distribuidor del producto) ha enviado un comunicado en el que expresa que: "sigue creyendo que el fármaco juega un importante papel en la terapia del cáncer de ovario recurrente e insiste en que el panel proporciona recomendaciones no vinculantes basadas en su evaluación; no obstante la decisión final sobre su aprobación la tiene la FDA".
Los fabricantes, que también solicitaron la aprobación de Yondelis para el tratamiento del cáncer de ovario a las autoridades sanitarias europeas a finales de 2008, están a la espera de una decisión en Europa durante este año.
Este producto estaba aprobado en toda la Unión Europea únicamente para tratar sarcomas de partes blandas avanzados; mientras que en EEUU está considerado solo para sarcoma de tejidos blandos y cáncer de ovario. Su aprobación para el cáncer de ovario recurrente suponía generalizar mucho su uso.
Un estudio publicado en 'The Lancet Oncology' describe el uso de un análisis de sangre y una ecografía transvaginal para dar con el carcinoma de ovario, que es el tumor ginecológico que más mortalidad causa en la mujer debido a que alrededor del 80% de los diagnósticos se realiza en estados avanzados de la enfermedad.
La ausencia de síntomas retrasa la detección del cáncer de ovario y dificulta la supervivencia de la paciente. Las mujeres diagnosticadas en un estadio III ó IV (avanzados) tienen una tasa de supervivencia baja, del 20%-30% a los cinco años. Hasta la fecha, no existe ninguna prueba capaz de diagnosticar de forma eficaz esta patología en sus fases tempranas.
Sin embargo, un equipo de estudiosos del University College de Londres han probado la utilidad de dos técnicas para detectar el cáncer de ovario. Para ello, escogieron a algo más de 200.000 mujeres postmenopáusicas y las asignaron a tres grupos distintos. El primero, compuesto por 100.000 participantes, no fue sometido a prueba especial alguna. Del resto, la mitad fue controlada con una ecografía transvaginal anual. Las demás se hicieron un análisis de sangre en busca del marcador tumoral CA-125 y si éste sugería alguna anomalía se les realizó una ecografía.
El uso de ambos regímenes de diagnóstico mejoró de forma similar las tasas de detección del cáncer de ovario y los porcentajes de tumores en estadios tempranos hallados (48%). Sin embargo, muchos de los resultados positivos eran falsos, especialmente cuando sólo se utilizaba la ecografía, y esas mujeres se sometieron a cirugías innecesarias.
"Hemos demostrado que podemos identificar a la gran mayoría de mujeres con cáncer de ovario más pronto de lo que lo hubiéramos hecho con otros métodos y antes de que presentaran síntomas", ha explicado Ian Jacobs, director del Instituto de Salud de la Mujer de la universidad británica y director del ensayo. “Debido a que muchas de ellas estaban en fases iniciales de la enfermedad tenemos razones para pensar que esto puede salvar vidas", ha añadido Jacobs.
Precisamente, para averiguar si la introducción de estas pruebas reduce la mortalidad a causa del carcinoma de ovario, el equipo dirigido por Jacobs prolongará el ensayo hasta 2014. Hasta entonces, no será posible sopesar si los beneficios de esta forma de cribaje superan a los costes y los riesgos. Al margen de las cautelas, los investigadores reconocen que ambas estrategias de 'screening' "son válidas para implantarse a gran escala y capaces de detectar carcinomas de ovario en fases tempranas".