
Un nuevo estudio publicado en la revista 'Science Traslational Medicine' muestra el diseño de mapas tridimensionales del cáncer de próstata a partir de los cambios químicos que se producen en los tejidos por la malignización de las células.
Según explica el equipo de Chin-Lee Wu, del Hospital General de Massachusetts (EEUU), su investigación se ha basado en los metabolitos; pequeñas moléculas que se producen por las reacciones químicas que experimenta el organismo humano.
Analizando las próstatas extirpadas de cinco pacientes con cáncer, los científicos descubrieron que era posible emplear esta 'huella química' para crear un mapa en tres dimensiones del tejido canceroso.
Pese a lo mucho que han avanzado en la actualidad los métodos para guiar la biopsia hasta el punto crítico, sigue existiendo un cierto riesgo de tomar una muestra de una zona de la próstata en la que no existe tumor, lo que significa que el paciente será erróneamente diagnosticado como falsamente negativo, explican los investigadores.
"Y a pesar de la ayuda que suponen los métodos radiológicos, sigue existiendo una imperiosa necesidad de nuevas técnicas para superar estos obstáculos y poder detectar la enfermedad en sus estadios iniciales", añaden.
Los estudiosos midieron diferentes metabolitos en el tejido de la próstata y los combinaron mediante tecnología informática hasta dar con las regiones del tejido más alteradas. Con esta información, y con la ayuda de una técnica de imagen como la espectroscopia mediante resonancia magnética pudieron detectar la presencia de lesiones cancerígenas con una precisión del 93%-97%, lo que sugiere que podría llegar a tener potencial en la clínica en un futuro no muy lejano.
“Es difícil de creer que las alteraciones químicas que se producen por culpa de un cáncer afecten a un único metabolito, sino a un conjunto de ellos. Tal vez esta misma información sirva en el futuro para ofrecer otra información sobre los tumores, como su grado de malignidad o su extensión a otros tejidos” explica Wu.

Según un estudio, mantener el colesterol en niveles saludables reduce el riesgo de sufrir un cáncer de próstata entre los varones.
La revista 'Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention' publica la investigación realizada en la Universidad Johns Hopkins (EEUU), donde Elizabeth Platz y su equipo, observaron que los varones con niveles más reducidos de lípidos tenían hasta un 60% menos de probabilidades de sufrir uno de los tipos más agresivos de tumor prostático, el cáncer de alto grado (una variedad con alta propensión a extenderse a otros órganos del cuerpo).
El equipo de Platz, analizó los datos de más de 5.500 varones de más de 55 años, incluidos en un ensayo clínico sobre esta enfermedad entre los años 1993 y 1996. Teniendo en cuenta que un nivel normal de colesterol ronda los 200 mg/dL (miligramos por decilitro de sangre), los hombres por debajo de este umbral fueron los que mostraron menos probabilidades de sufrir un tumor de alto grado.
A sí mismo, la científica reconoce que reconoce que su trabajo (financiado con fondos públicos del National Cancer Institute) sólo mostró una reducción de la variedad más agresiva de cáncer (menos frecuente), más no del resto de tipos de tumores de próstata.