
La princesa sustentó la versión su marido, Ernesto Augusto de Hannover, en el juicio que éste sigue por una presunta agresión al propietario de una discoteca de Kenia, hace diez años.
Fue con estas palabras que la princesa sustentó la versión de Hannover frente al juez: "Le dio dos bofetones, con la mano plana, y le dijo: uno por la música, el otro por las luces".
Por su parte, la víctima, Josef Brunnlehner, propietario de una discoteca, afirmó que el marido de la princesa le dio una paliza con un puño de hierro, por lo que se condenó al príncipe en un juicio anterior, celebrado en 2004, a indemnizar a su víctima con 445.000 euros.
Carolina de Mónaco acudió a Hildesheim (Alemania) en calidad de testigo de su esposo y "por propia voluntad", según constató su abogado, Hans Wolfgang Euler, en contra de los rumores de que cancelaría la comparecencia por el revuelo que provocó unas imágenes de su marido besándose con una desconocida en una playa de Tailandia.
La presencia de Carolina en Hildesheim desató un gran despliegue mediático, aunque las cámaras no fueron autorizadas para captar a la testigo dentro de la sala.

Según la portada de la revista francesa Point de Vue, Carolina de Mónaco está a punto de pasar a la fila de las divorciadas. La princesa ha desatado los rumores de su separación con Ernesto de Hannover, después de que haya sido vista a las puertas de los juzgados, según ha informado la revista, especializada en familias reales europeas.
Al parecer, Carolina de Mónaco, ha abandonado la casa familiar situada en Fountainbleu, al sur de París, y se ha trasladado al Principado. Además ha cambiado de colegio a la pequeña Alexandra de Hannover, la hija de 10 años del matrimonio.
De otro lado, la publicación asegura que la pareja paso por separado sus vacaciones; Carolina de Mónaco se refugió en Rémy-de-Provence, y Ernesto de Hannover se la pasó en otro lugar del país galo.
"Parece el final. Tanto Carolina como Ernesto han sido el centro de atención por varios escándalos en el pasado, por lo que están acostumbrados a la polémica, pero esto realmente ha roto sus corazones", manifestó una fuente anónima a la publicación francesa.