El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel es el último representante de un ecosistema denominado tablas fluviales, formado por los desbordamientos de los ríos Guadiana y Gigüela en su confluencia, y que se vio favorecido por la escasez de pendiente en el terreno. El parque se ubica en los términos municipales de Daimiel y Villarrubia de los Ojos, en la provincia de Ciudad Real, comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

Las Tablas de Daimiel constituyen un espacio natural en estado puro, que en combinación con la amabilidad de la gente del entorno y la historia permiten una zona digna de ser visitada. La mayor riqueza del parque está representada por las aves, que utilizan esta zona como área invernada y nidificación, creando una zona integral de aves acuáticas.
Somormujos como el Zampullín Común y el Somormujo Lavanco son expertos buceadores en las aguas del Parque, conviven en perfecta armonía con otras especies como las garzas, que son las únicas especies presentes durante todo el año. Sin embargo, probablemente las aves más características del parque son los patos que tienen en el Pato Colorado su representante más común y abundante. Otras aves son la focha común, el Ánade de Friso, es Rascón Europeo, la Gallineta de Agua, el Azulón, entre otros.
Otro gran grupo importante en Las Tablas de Daimiel son los mamíferos, entre los que abunda el Jabalí, el zorro, el conejo, liebres ibéricas, la nutria y la reina del río. Respecto a los anfibios y reptiles, la rana común y la ranita de San Antonio pueblan el parque. La comunidad de peces ha sufrido importantes cambios con la desaparición de varias especies autóctonas y la introducción de otras. Sobreviven hasta ahora los Cachuelos y las Carpas, y abundan las Gambusias y el Percasol.

De esta forma, Las Tablas de Daimiel constituyen el paraíso para los amantes de la naturaleza, en especial de las aves que utilizan el parque como zona de reposo en sus rutas migratorias. Las visitas pueden realizarse de varias formas, a través de rutas senderistas o en vehículos todo-terreno. Para las rutas senderistas existen tres itinerarios, y puede hacerse de forma libre o guiada.
Los beneficios de los baños termales son numerosos, debido a la existencia de minerales en su composición obtenidos de la disolución. Con una temperatura mayor a 5 ºC más alta que la temperatura media anual del lugar de dónde emanan, los baños de Castilla- La Mancha son lugares idóneos para el descanso, al mismo tiempo que disfrutar de su paisaje y riqueza natural.
En Alcantud, a 60 kilómetros de Cuenca, encontramos unos baños que contienen aguas terapéuticas que en combinación con sus instalaciones y equipo humano hacen un lugar ideal para buscar la tranquilidad y bienestar. En San Pablo de los Montes encontramos los baños del Robledillo, a una hora y media de Madrid, rodeados de verdes praderas y una chopera-robledal que contribuye a la frescura del ambiente.

Lindando con el Parque Nacional de Cabañeros, en la comarca de los Montes Norte, nos encontramos con los baños de Villanarejo. Dos mil hectáreas de bosques mediterráneos conforman el entorno perfecto para disfrutar de estos baños. En Toledo, los baños de Vivaque se encuentran en la comarca de La Jara, rodeados de encinas, olivos e higueras, estos baños están abiertos todo el año.
Conoce Castilla-LaMancha y disfruta de los beneficios, tanto para la salud como para la belleza, de sus antiguos baños.