
El fabricante Chrysler, luego de tensas negociaciones, consiguió llegar a un acuerdo con el Sindicato de Trabajadores Canadiense (CAW). El trato se firmará este fin de semana, y si todo se da de la manera esperada, la firma conseguirá ahorrar la importante suma de 240 millones de dólares (unos 148 millones de euros) gracias a reducción de costes laborales, reajustes de producción, entre otras modificaciones.
El acuerdo abarca los siguientes puntos:
- Se mantendrán (al menos por el momento) las pensiones y los salarios.
- Si bien no está concretado, Chrysler y la CAW crearían un fondo para la seguridad social de los trabajadores que siga el modelo del fondo VEBA que elaboraron la UAW y General Motors.
- Fin del tercer turno de la planta de Windsor este agosto.
- No se cierra ninguna de las fábricas canadienses de la firma.
- Chrysler ya no pagará las habitaciones de hospital semi-privadas.
- Se elimina el descuento del precio de los vehículos para los trabajadores y el reintegro de las cuotas de formación.
- Aumento de los costes de prescripción.
- 40 minutos de descanso por turno.
- Las plantas canadienses de Chrysler se adaptarán al método de producción de Fiat.
- Chrysler podrá utilizar trabajadores a tiempo parcial cuando lo considere necesario.
- Los proveedores de componentes podrán trabajar dentro de las plantas de ensamblaje de coches.
Los objetivos centrales de estas medidas benefician a ambos lados, ya que se evitaría la suspensión de pagos a los trabajadores, y además se facilitaría la tan mentada entrada de Fiat al grupo. Esto le servirá a Chrysler para demostrarle al gobierno de EE.UU. antes del 30 de Abril, que aún sigue vivo.