
Al parecer, tantas idas y venidas terminaron por desgastar la relación del nieto menor de la soberana de Inglaterra y su novia de toda la vida.
El Príncipe Enrique y Chelsy Davy pusieron fin a su romance de seis años, en los que no faltaron constantes distanciamientos y reconciliaciones. Tal parece que el motivo de la ruptura se debe al deseo de Davy de regresar a Sudáfrica, su país de origen, para comenzar la carrera jurídica y estar al lado de su familia.
Por su parte, Enrique de Inglaterra continuará con sus compromisos en el ejército y en su familia. Es decir, cada cual seguirá por su lado.
En vano fueron los esfuerzos de Chelsy Davy, quien se trasladó a Inglaterra hace dos años para tratar de fortalecer su relación con el príncipe.