Roma ya tiene a sus dos finalistas; pues al Manchester United, se le sumo ayer el Barcelona, que en un emocionante partido dejo de lado al Chelsea. Pero a diferencia del equipo de Ferguson, el de Guardiola sufrió muchísimo para llegar a la final y solo un épico gol de Iniesta en los descuentos y varios errores arbítrales le permitieron a los azul granas, mantener vivo el sueño de la triple corona.
Escenas polémicas del Chelsea 1 Barcelona 1
El partido fue como se esperaba, duro y luchado con el Chelsea manteniendo el libreto seguido en el Camp Nou, basando su juego en su superioridad física en el medio campo y consiguiendo su objetivo de inutilizar al ataque azul grana, que se vio ayer más inofensivo que nunca antes en la temporada; y es que el Chelsea fue tan disciplinado y efectivo en defensa que el Barcelona solo pudo hacer un solo tiro directo al arco de Cech, lo irónico fue que ese único tiro se convirtió en gol y en pasaje a la final.
Desde el principio, todo se le dio al Chelsea a pedir de boca; aun antes del partido las lesiones de Henry y Márquez y la suspensión de Puyol, le daban cierta ventaja al equipo de Hiddink, que ni por jugar de local se dio el lujo de cederle el más mínimo espacio a un Barcelona, que se ve frágil cuando de ir al choque se trata. Todo se facilito más para el Chelsea cuando de una jugada casi intrascendente, Essien saco un gol inesperado, un verdadero golazo que por lo temprano que llego, acabo con todas las esperanzas del Barcelona de encontrar más espacios que en el Camp Nou.
De ahí en más el equipo de Hiddink, fiel al estilo del técnico holandés, se preocupo fundamentalmente de controlar al rival, siendo quizás este su mayor pecado, pues sobre todo después de la expulsión de Abidal, con algo más de ambición talvez el Chelsea pudo haber asegurado el resultado (claro siempre es más fácil decir esto después del partido), pero prefirió seguir replegado y entregarle el balón a un Barcelona que si con 11 jugadores no podía llegar al arco, con 10 ni siquiera podía acerarse a él.
En ese contexto, hay que decir que comenzó a pesar también la figura del árbitro Tom Henning, que se comió hasta 3 claros penales que pudieron asegurarle la clasificación al Chelsea, errores que terminaron por prolongar el sueño del Barça. Sin embargo a pesar de lo terrible de su desempeño, me cuesta creer como señala hoy la prensa inglesa que se trate de un complot en contra del Chelsea, me parece más bien que tras expulsar a Abidal, al noruego le faltaron los pantalones para cobrar un penal en contra del Barcelona, que lo dejaba definitivamente fuera de la final.
Y entonces cuando el Barcelona no ataba ni desataba, con Messi nuevamente con paradero desconocido, con Dani Alves tirando centros a las tribunas y con todos hablando sobre la segunda final consecutiva entre el Manchester y el Chelsea y la superioridad del fútbol inglés, apareció Iniesta para acabar en un instante con todo el trabajo del Chelsea a lo largo de 180 minutos. El Chelsea había sido mejor en el Camp Nou y Stanford Bridge, pero esto es fútbol y basto una sola genialidad del menudo volante español para cambiar de golpe todo.
En lo personal creo que en el fútbol es muy difícil calificar a un resultado de injusticia, pues si un equipo ataca todo el partido y otro solo atina a defenderse, pero este último termina ganando con autogol del rival en el último minuto, el resultado es justo, porque para ganar; saber atacar es tan importante como saber defender y definir. Es decir desde mi punto de vista solo se puede hablar de injusticia en el fútbol cuando agentes ajenos a los 22 jugadores que disputan el partido, tienen una influencia notoria y determinante en el resultado del partido.
Pero aun desde esa perspectiva el resultado de ayer entre el Chelsea y el Barcelona, sigue ocupando una posición muy indefinida en la línea que separa lo justo de lo injusto. El Chelsea rindió más y fue mejor en lo táctico, de eso no cabe duda; así como tampoco cabe duda de que el noruego Henning, realizo un arbitraje desastroso y tuvo una participación determinante. Pero por muy superior que haya sido el Chelsea y por mucho que haya influido el árbitro, me cuesta calificar como injusticia la épica clasificación de un equipo, que en una noche en la que nada salía bien y con un hombre menos, no claudico nunca y logro alcanzar la hazaña con su último aliento.
Y es que el gol de Iniesta ayer, grafico en un solo segundo y en un solo toque al balón todo lo que el fútbol significa, ese constante fluctuar del silencio a la euforia, del fervor a la resignación, de la alegría a la tristeza y de la decepción a la gloria. Todo eso que hace que desde Asia hasta América haya gente discutiendo, por un resultado que ocurrió al otro lado del mundo, entre equipos que la mayoría ni siquiera ha tenido la oportunidad ver en un estadio en su vida. Todo eso que ha hecho que el fútbol hace mucho haya dejado de ser solo un deporte, para convertirse en parte importante de nuestras vidas.
Sin embargo, si hay algo que me parece claramente injusto, desde hace mucho y es que en que cabeza cabe que un gol de visita valga más que uno de local, esa absurda regla, que permite que hoy el Barcelona este en la final, sin haberle ganado al Chelsea (porque a pesar de la sensación de victoria azul grana, lo cierto es que fue un empate) es el despropósito más grande del reglamento desde el también absurdo gol de oro, pues aunque el gol de visita permite ahorrarse el cansancio producido por lo tiempos extra, en lo personal me deja la sensación que no deja en claro que paso el mejor equipo. Pero el reglamento es ese y solo queda disfrutar de la tan esperada y deseada final entre el Manchester y el Barcelona. Aunque hay que rendirle palmas al Chelsea que fue el único equipo en la presente temporada, al que el Barcelona enfrento y no pudo derrotar.
Con la apoteósica goleada 2-6 que le infringió el Barça al Real Madrid, en el propio Santiago Bernabeú, se confirmo de una vez por todas, hasta para los más acérrimos y optimistas hinchas del Real Madrid, que los azul granas tienen ya el título de la liga en el bolsillo, y es que si la inclaudicable lucha de los merengues por no perder el paso en las últimas 17 fechas había creado algún atisbo de esperanza en la hinchada madrilista, la lección de fútbol que le dio el equipo de Guardiola al Juande Ramos se encargo de devolverlos a la realidad.
Escenas del Real Madrid 2 Barcelona 6
Realidad que nos dice que esos 4 goles de diferencia que le dieron la victoria a los catalanes el sábado, reflejan bastante bien la diferencia futbolística que hay entre uno y otro equipo en la actualidad. Pues aunque muchos (entre los que me incluyo) pensaron que el envión anímico con que llegaba el Real Madrid podía darle cierta ventaja sobre un Barcelona que llegaba fatigado y con bajas a causa de la Champions League, lo cierto es que más allá de los primeros 5 minutos del Real Madrid, el Barcelona fue absolutamente superior durante todo el resto del encuentro.
Y esta vez ni la garra de Raúl y Sergio Ramos, ni la aparición salvadora de Iguain alcanzaron para hacerle lucha a un equipo que cuando cuenta con espacios y tiene inspirados a esos 5 genios que se hacen llamar, Messi, Henry, Etoo, Xavi e Iniesta, parece francamente invencible. El del sábado fue un resultado atípico para un clásico; pero totalmente natural si se busca explicarlo estrictamente desde el rendimiento individual y colectivo de ambos equipos. Y es que por momentos el derbi parecía un partido de niños contra adultos.
Pero el derbi ya quedo en la historia (gloriosa para el Barça y humillante par el Madrid) y los blau granas no tienen tiempo para celebrar; pues, pasado mañana ya tienen al Chelsea en frente y aunque el tener la liga ya casi asegurada le da algo de alivio a los azul granas, a diferencia del Real Madrid, el equipo de Hiddink será definitivamente un hueso mucho más duro de roer. Pues como ya demostraron el último martes en el Camp Nou, su defensa es mucho más sólida y porque no decirlo, a diferencia de los merengues el sábado, los blues creen mucho menos en el fair play.
Otro gran inconveniente para el Barcelona, es que con las obligadas ausencias de Márquez y Puyol en la línea defensiva, el Barça tendrá que improvisar un central, pues según informan los medios españoles el único central que tiene el equipo catalán en la banca, el uruguayo Cáceres, no convence para nada al Pep Guardiola por lo poco que ha participado a lo largo de la temporada, y el entrenador, no estaría dispuesto a arriesgarse con el charrua, en un partido tan trascendental como el del miércoles.
Por lo que se especula, que Guardiola podría decidirse por retrasar a Touré Yaya para acompañar a Pique en la dupla defensiva central; una opción que en lo personal no me gusta para nada; pues, Touré más allá de su buen juego aéreo puede resultar una presa fácil, para la hábil y potente delantera del Chelsea, que según las declaraciones de Guus Hiddink, estaría integrada por Didier Drogba y el Puma Anelka.
Además, sin Touré en el medio campo el de por sí frágil (en el aspecto físico) medio campo del Barça, se vería todavía más disminuido, ante un equipo que como se vio en el Camp Nou, inutilizo a Iniesta , Messi y Xavi basando su trabajo defensivo en su superioridad física, pues Busquets (quien entraría en lugar de Touré), siendo un buen jugador, no ofrece la garantías (sobre todo a la hora de chocar) que da el buen Touré Yaya.
La otra opción sería dejar a Touré en su posición y poner a Abidal de central, el francés ya ha jugado en ese puesto en la selección gala, por lo que no le resultaría tan extraño, y aunque seguiría siendo una improvisación, me parece que le permitiría conservar un mayor equilibrio al equipo de Guardiola. Pero, otro inconveniente que ha surgido en tiendas catalanas, es que se ha sabido hoy que Henry esta duda para el partido del miércoles por un golpe en la rodilla que recibió el sábado.
Sin embargo, y a pesar de la innegable importancia de Henry adelante, en ataque el Barcelona cuenta con mayores variantes. No obstante, me queda claro que contra el Chelsea, los azul granas no llegaran como los favoritos. La llave esta muy pareja y cualquiera de los dosequipos podría pasar, y aunque el Barça ha demostrado con creces que tiene con que llegar a la final en Roma, por la condición de local y por las bajas en el equipo de Guardiola, creo que el Chelsea parte con ventaja.
Un empate sin goles, fue todo lo que pudo conseguir ayer el Barcelona ante un ordenado, pero ultradefensivo Chelsea, que en base a un buen trabajo táctico y una gran agresividad en la marca (a veces excesiva) logro controlar a un Barcelona, que nunca dejo de intentar; pero que jamás llego a imponer en la cancha ese juego fluido e ingenioso con el que normalmente domina a sus rivales.
Escenas del Partido
A diferencia del partido contra el Bayern Munich, en el que los azul granas contaron desde el principio con espacios para generar fútbol, contra el Chelsea, el equipo de Guardiola jamás encontró la comodidad necesaria para hilvanar jugadas colectivas con la dinámica acostumbra. Como se esperaba, Hiddink decidió reforzar su medio campo en contención sacrificando su potencial ofensivo al hacer ingresar a un tercer medio campista mixto, como Mikel Obi.
Así la de por sí dura línea defensiva conformada por Ivanovic (de lo mejor en la defensa), Terry, Alex y Bosinggwa (muy sólido a la hora de marcar a Messi) se vio reforzada en el medio campo por Ballack, Essien y Mikel, que casi siempre le ganaron el duelo a Xavi e Iniesta, que no obstante su mayor talento con el balón, no pudieron casi nunca hacer nada ante el mayor poderío físico de sus rivales, quienes haciendo gala de una gran dinámica, lograron desbaratar la base del trabajo ofensivo azul grana, que descansa justamente en Iniesta y Xavi.
No obstante, también hay que decir que en muchas ocasiones el Chelsea paro los intentos de ataque del Barcelona, con frecuentes y a veces mal intencionadas faltas, ante la paciente mirada del árbitro alemán Wolfang Stark, que por momentos dejo seguir excesivamente el juego brusco. A consecuencia de esto, el Barça en la primera mitad resulto casi inofensivo para el Chelsea. Solo un cabezazo de Eto’o y un fuerte remate de Henry, bien conjurado por Cech, fueron todo lo que ofreció en ataque el equipo de Guardiola en la primera etapa.
Es más en el primer tiempo, la ocasión más clara de gol sería para el Chelsea, a causa de un grosero error en la entrega del mexicano Rafael Márquez, quien aparentemente se lleno de nervios ante la marca de Drogba, Márquez en su intento de cederle el balón a su portero termino entregándole la pelota al delantero marfileño, quien no pudo convertir, a causa del excelente achique del arquero Valdez , quien hasta en dos ocasiones logro impedir la conquista del delantero del Chelsea, en una jugada que pudo cambiar el rumbo de la eliminatoria.
En la segunda mitad, el partido continuo con un trámite bastante similar al del primer tiempo, aunque poco a poco el Barcelona, comenzó a encontrar algunas grietas en la defensa visitante, que pudieron haberle dado la ventaja. Sin embargo ayer la suerte, no estaba con el Barça, y prueba de ello fue la lesión de Rafael Márquez, quien ni bien comenzado el segundo tiempo se quejo de una afección en la rodilla que lo obligo a salir del campo y que hoy se sabe, lo marginara definitivamente de lo que resta del temporada.
Esta lesión obligo además al ingreso de Puyol, que recibió una amarilla en una de sus primeras acciones, dicha amonestación implica una suspensión que lo privara de jugar el partido de vuelta en Londres, una muy mala noticia para Guardiola que de seguro tendrá más de un dolor de cabeza para encontrar a un central para el partido de vuelta.
Pero si algo hay que reconocerle al Barça, es que a pesar de los contratiempos antes mencionados y de tener al frente a un equipo que ejercía un marca realmente exasperante, nunca perdió la paciencia y nunca renunció a su estilo de juego y hasta los minutos finales siempre busco el gol por la vía del buen toque del balón; algo que le rindió frutos sobre todo en los minutos finales del partido, en los que Iniesta por el medio y Dani Alves por la banda derecha, encontraron ciertos espacios para generar peligro.
Lamentablemente ni Eto’o ni Henry, ni en su momento Bojan (que ingreso por Eto’o), estuvieron bien en la definición. No menciono a Messi, de quien además hablo en esta nota por primera vez; porque simplemente ayer no existió. El argentino tuvo escasa participación en el partido y su famosa gambeta jamás se hizo presente, la Pulga aunque cueste creerlo fue ayer de lo peor del Barça.
El 0-0 es claramente más beneficioso para el Chelsea, que jugando en casa tendrá una ligera ventaja; pero ciertamente esta semifinal no esta para nada definida; pues en Londres con más espacios (como de seguro los habrá), el Barcelona puede resultar mucho más peligroso que ayer. No obstante, sin Puyol y sin Márquez y con una seguidilla de partidos encima, creo que el Barcelona esta más lejos de Roma que el Chelsea.
La Champions League vuelve hoy en su etapa de semifinales, con el esperado choque entre el Barcelona y el Chelsea, un enfrentamiento que en los últimos años se ha transformado prácticamente en un clásico europeo, por la frecuencia con que ambos equipos se han enfrentado en la Champions y por la paridad de fuerzas que han demostrado en esos enfrentamientos.
Sin duda, para la gran mayoría del aficionado futbolístico, el Barça parte como favorito a causa del gran nivel individual y colectivo que ha venido manteniendo a lo largo de toda la temporada y que le ha permitido mantenerse como líder de la liga española y el haber llegado hasta las semifinales de la Champions, casi sin complicación alguna en el camino.
Pues ni en la fase de grupos, ni luego en octavos y cuartos de final, los azul granas enfrentaron a un equipo que le pudiera presentar batalla: En octavos el multicampeón francés, el Olympique de Lyon, fue muy inferior al equipo de Guardiola y en la siguiente etapa, el Bayern Munich, que muchos esperábamos fuese el primer escollo importante de los catalanes, termino siendo una absoluta decepción, cayendo goleado sin atenuantes en la ida y renunciando a todo espíritu de lucha en el partido de vuelta.
Sin embargo, en esta ocasión, al menos en la previa, el Barça la debería tener muchísimo más complicada frente al Chelsea, que es un equipo más cuajado que el Lyon y que el Bayern y que posee una plantilla mucho más amplia y rica que los equipos antes citados, no en vano el Chelsea casi con los mismos jugadores fue finalista de la Champions la temporada pasada.
Además el equipo ahora dirigido por el exitoso entrenador Guus Hiddink, a diferencia del Barcelona ha ido de menos a más en el campeonato europeo y ha enfrentado y dejado en el camino a rivales más peligrosos que los catalanes; pues tanto la Juve (en octavos) como el Liverpool (en cuartos), eran equipos bastante más fuertes que los ya citados equipos que enfrento el Barça en las etapas previas.
Otro argumento a favor del Chelsea, es su mayor poderío físico respecto del Barcelona, sobre todo en la línea media en donde jugadores muy fuertes, pero con muy buen trato del balón, como Lampard, Essien, Ballack o Mikel, pueden hacer pesar su mejor biotipo, sobre la mágica pero quizás demasiado frágil línea media del Barcelona, conformada por Xavi e Iniesta, que a pesar de su comprobado y abundante talento, difícilmente podrán ganarle en las divididas a los medio campistas del equipo inglés; así que en el medio campo podría estar la clave del partido y quizás de la eliminatoria.
Atrás y adelante, ambos equipos tienen fuerzas muy parejas, con jugadores de gran calidad conformando las defensas y ataques de ambas oncenas; aunque lamentablemente para el Chelsea, en este partido no podrá contar con Ashley Cole, uno de lo mejores defensores del mundo cuando de marcar en el mano a mano se trata y uno de los pocos jugadores del planeta, al que le veía posibilidades de contener a Lionel Messi; pues ya lo ha logrado varias veces con el no menos hábil Cristiano Ronaldo.
En el lado del Barcelona por el contrario, el Pep Guardiola podrá contar de nuevo con el Rafa Márquez; que vuelve tras un partido de suspensión ha reforzar la ya de por si fuerte línea defensiva azul grana, en la que la única duda es la presencia de Puyol o Abidal por la banda izquierda. De ser Puyol el elegido, el Barcelona ganaría en marca tomando en consideración que Drogba posiblemente se mueva por ese lado, sin embargo perdería casi toda posibilidad de tener un carrilero con llegada por el lado izquierdo, cosa que si tendría de decidirse por Abidal.
Se trata sin duda de un partido imperdible que enfrenta no solo a dos grandes equipos sino también a dos grandes técnicos, aunque este aspecto creo que el Chelsea tiene una ligera ventaja; pues la más amplia y exitosa carrera de Hidink, me hace esperar que el holandés le tenga reservados un par de ases bajo la manga al buen Pep Guardiola; no obstante, las fuerzas están tan parejas que es muy difícil animarse a hacer un pronóstico; pero, de lo que si estoy seguro, es que el Barcelona enfrentará por primera vez en la temporada a un rival a la altura de su poderío.
El actual técnico del Inter de Milán y ex técnico del Chelsea, José Mourinho, se animo a realizar un análisis del choque por semifinales entre el Barcelona y el Chelsea. El técnico portugués que por su pasado en el Chelsea y su experiencia enfrentando al Barcelona, es una de las voces más autorizadas para hablar sobre el tema, desmenuzo las claves del encuentro en una extensa entrevista concedida al diario inglés “Dayly Mail” y cuya traducción al español ha sido publicada por varios prestigiosos diarios españoles como “Marca”.
En dicha entrevista Mourinho dice cosas como: “No creo que haya una fórmula mágica, pero hay jugadores del Chelsea que se merecen ganar una Liga de Campeones. Si durante su carrera no lo hacen, sería una vergüenza para ellos porque realmente lo merecen”. También dice hablando acerca de Messi: “Lionel es el n º 1 del mundo en la actualidad. Hay magia en sus botas. Todo lo que toca en este momento parece oro, como ocurrió con Cristiano Ronaldo la temporada pasada. Chelsea estudiará la manera de pararlo y se prepara para ello, pero no puedes prepararte para jugar contra un jugador como Messi, que ni siquiera sabe lo que va a hacer él mismo”.
Finalmente el técnico portugués, probablemente influenciado en parte por su cariño a su ex club y a sus ex dirigidos, sentencio: “La gente está hablando de que es el año del Barcelona y, de la manera en la que están jugando, es comprensible. Pero yo conozco a los chicos del Chelsea y seguirán heridos por lo que ocurrió el año pasado. Será un partido duro para el Chelsea, pero creo que puede hacerlo, y tal vez acaba mejor este año. Hay una serie de jugadores que lo merecen”.
El Liverpool protagonizo ayer junto al Chelsea, el que debe haber sido el partido más espectacular y emocionante de la Champions League en los últimos años. Los Reds, que parecen no creer en imposibles, salieron ayer al campo de Stamford Bridge, convencidos de que el 1-3 en contra que acarreaban, era un resultado perfectamente remontable y ciertamente estuvieron muy cerca de conseguir su pase a semifinales.
El equipo de Benítez, que no contó para este partido con su capitán Steven Gerrard, puso la volante en manos de Xavi Alonso, Mascherano y Lucas Leiva, quienes con una solvencia y tranquilidad para el aplauso, se dieron maña para controlar al medio campo del Chelsea y crear ocasiones de gol en el arco rival. Consiguiendo, sobre todo en la primera mitad, dominar casi por completo al equipo local, que solo pudo llegar al arco de Reina en una sola ocasión a lo largo del todo el primer tiempo.
El Liverpool, fue superior al Chelsea en la primera parte gracias a un juego más elaborado que le permitió a los Reds encerrar en su campo a un Chelsea, que condicionado por la ventaja que había obtenido en el partido de ida, le cedió toda la iniciativa al equipo visitante. El Liverpool, encontraría la ventaja en un inesperado remate de tiro libre de Fabio Aurelio que sorprendió por completo al guardametas Cech. El 1-0 en contra tan temprano, le inyecto aun más confianza al Liverpool y comenzó a generar nervios en la saga del Chelsea.
Producto de esos nervios llego una discutida falta en el área del Chelsea, que el árbitro español Medina Catalejo, pito como penal. Transcurría el minuto 28 y Xavi Alonso ponía el segundo del Liverpool y con casi 60 minutos por jugarse, los Reds estaban a un gol de las semifinales, gol que pudo llegar en las postrimerías del primer tiempo; en un par de ocasiones de gol que tuvo el Liverpool; pero el destino no quiso que los Reds alcanzaran el 3-0.
Guus Hiddink, conciente de que su equipo era ampliamente superado decidió el ingreso de Anelka por Kalou, antes de acabar el primer tiempo, en un intento por darle vuelta a una situación adversa e inesperada. Ya en los primeros minutos de la segunda mitad, en los que no hubieron mayores cambios en el trámite del partido; apareció la figura de Didier Drogba, para rescatar al Chelsea del abismo. El marfileño, logro tocar una pelota casi imposible y con su suave desvío consiguió vencer al arquero Reina.
El Liverpool seguía a un gol de igualar la eliminatoria, pero el gol del Chelsea revivió a los Blues y de ahí en más el partido se convirtió en un espectacular ida y vuelta. Entonces, a los 57 minutos, una falta cerca del área del Liverpool, le permitió a Alex igualar el marcador de tiro libre, con la complicidad del portero Reina; 11 minutos después Lampard tras una gran jugada de Drogba, le daba vuelta al marcador y parecía decretar el final del partido y la eliminatoria.
Pero si hay algo que rescatarle al Liverpool, es que nunca se rinde y a pesar de necesitar 3 goles y con solo 15 minutos por jugar, los Reds, se lanzaron al ataque consiguiendo el empate a los 81 por intermedio de Lucas, quien empato con un remate de media distancia que se desvió en Essien, engañando a Cech. Quedaban 9 minutos y 2 goles por marcar, si los Reds querían estar en semifinales.
Entonces Kuyt puso de nuevo a temblar a todo Stamford Bridge, en el minuto 83 al poner el 3-4 de cabeza. Un gol más era todo lo que necesitaba el Liverpool, para escribir una de las páginas más gloriosas de su historia. Las ocasiones de gol se sucedían una tras otra alternándose en los 2 arcos. Pero al final, fue Frank Lampard el que con un tiro cruzado se encargo de poner el épico 4-4 final y acabar con los sueños del Liverpool. Ya sin tiempo en el cronómetro, los Reds siguieron luchando y creando ocasiones de gol en una loable muestra de pundonor, que al final dejo satisfechos a la mayoría de sus hinchas a pesar de la derrota y la eliminación.
El Chelsea esta ya en semifinales, en donde se encontrara una vez más con un viejo conocido, el Barcelona de España, que como se esperaba no tuvo problemas para empatar de visita ante un Bayern Munich, que se había rendido aun antes de pisar el campo del Allianz Arena. El Barça y el Chelsea, se han enfrentado 8 veces en competencias europeas, con un saldo de 2 empates y 3 victorias para cada uno; por lo que se espera, un partido muy parejo, en la que debería ser la primera prueba de fuego del Barça en una Champions, que hasta ahora le ha resultado mucho más fácil de lo que se esperaba.
Guus Hiddink hizo su debut al mando del Chelsea en la Champions League, con una escueta pero importante victoria por la mínima diferencia sobre Juventus, jugando de local en Stanford Bridge, con gol de Drogba, que ha vuelto a ser considerado en el equipo titular por el técnico holandés, luego de que fuera normalmente marginado del equipo durante la era de Scolari.
El partido fue muy luchado y el Chelsea contó con la suerte de que el gol de Drogba llegará a penas a los 12 minutos de iniciado el encuentro, gracias a un excelente pase de Salomón Kalou. La Juve no bajo los brazos y de ahí en más empezó a luchar por igualar el partido, teniendo al eterno Alessandro del Piero como su abanderado, lamentablemente para los italianos, el empate jamás llegó y deberán intentar remontar el 1-0 en contra en dos semanas en Turín.
Finalmente el Villarreal jugando en casa empato 1-1 con el Panathinaikos en un partido en que el submarino amarillo fue el claro dominador del encuentro y que sello el hecho de que los equipos españoles no pudieron ganar en los partidos de ida por los octavos de final de la Champions. Karagounis puso adelante a los griegos y Rossi empató para el Villarreal, que deberá intentar marcar por lo menos un gol en su visita a Grecia para seguir con chances de clasificar a cuartos de final, tarea que puede resultar complicada tomando en cuenta lo bien que se ha desempeñado la defensa griega a lo largo del campeonato.
Guus Hiddink dio su primera conferencia de prensa como entrenador del Chelsea en Stanford Bridge. En ella una de las primeras cosas que quiso dejar clara el técnico holandés, fue que su inclusión en el Chelsea fue sola por una cuestión de emergencia y que su permanencia en el club tiene fecha fija de expiración y que esta será al final de temporada.
Sus palabras fueron:” Ayudaré al Chelsea hasta final de temporada, sólo hasta final de temporada”. Ya hablando sobre las posibilidades del equipo en los diferentes torneos que disputa, el holandés opina que se encuentra condicionando por la falta de tiempo de trabajo, pero no descarto la posibilidad de llegar lejos en la Champions y alcanzar al ahora lejano Manchester United en la punta de la Premier League.
Hiddink parece estar muy convencido de que su paso por el equipo inglés será muy breve; pero, en el fútbol es muy difícil hacer predicciones de ese tipo; si el equipo comienza a ganar y a jugar bien, seguramente la hinchada y la dirigencia le reclamaran su permanencia, y si llega a ganar algún título; de seguro, si le llega una buena oferta económica, esta haría pensar muy seriamente a Hiddink en reconsiderar su posición actual.