Una reformulación de una vacuna barata contra el cólera, que en 1997 se produjo en Vietnam; pero que pese haber demostrado eficacia, su uso nunca se extendió a otros países ya que su fabricación no cumplía con los requisitos de calidad impuestos por la OMS, es nuevamente la esperanza para los países pobres que son lo más afectados con esta enfermedad.
Gracias al apoyo de la fundación la Fundación Bill y Melinda Gates y el Instituto Internacional de Investigación en Vacunas, el nuevo producto ha demostrado ser eficaz frente a esta enfermedad en un ensayo clínico.
El estudio, realizado en la India, país donde se fabricará la vacuna, ha comprobado la eficacia de la vacuna frente a un placebo en la prevención del cólera. En él participaron más de 107.000 habitantes mayores de un año de Kolkata, una región donde esta infección es endémica. La mitad de ellos recibió la vacuna y la otra un placebo, aunque, finalmente, el 63% y el 66%, respectivamente, tomaron las dos dosis estipuladas.
Durante los dos años posteriores a la vacunación, se registraron 20 episodios de cólera en el grupo que recibió la inmunización y 68 en el del placebo. Estos datos sitúan la eficacia protectora de la vacuna en un 67%, observada tanto en niños menores de cinco años como en el resto de edades.
La vacuna india tiene dos ventajas principales sobre la vacuna WC/rBS, la aprobada por la OMS. Su sencilla administración que no requiere una solución buffer y su bajo coste.
Se han registrado casi 4.300 fallecimientos y más de 98.000 contagios y aunque las infecciones hayan bajado, las autoridades sanitarias temen que se presenten nuevos brotes. Tras 10 meses de iniciada la epidemia en Zimbabwe, el cólera sigue siendo un grave problema en el país, tal como muestra un nuevo informe de la Cruz Roja.
Según los datos de la organización, es “muy probable que la semana próxima se reconozca oficialmente que los casos superan los 100.000", confirma el documento, que remarca que "aunque las tasas de infección han disminuido en los últimos meses, el riesgo permanece".
"La erradicación del cólera en Zimbabue o el control total de la epidemia actual es poco probable mientras sigan existiendo las causas subyacentes de la importante crisis sanitaria que afronta el país", añade el informe, que ha sido coordinado por la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.
En el documento se denuncia que las infraestructuras sanitarias, de higiene y de acceso al agua potable siguen "completamente colapsadas". Tsitsi Singizi, responsable de comunicación de Unicef en la zona, ha alertado de que la epidemia podría volver a agravarse con la próxima época de lluvias.
"Podríamos tener otro repunte en el número de casos porque el cólera se trasmite a través de agua contaminada", señalo el portavoz.
Además, Singizi, aclara que los que no han enfermado se han visto afectados por la crisis. Por ejemplo, un gran número de niños se ha visto obligado a abandonar las clases ya que deben recorrer distancias considerables para poder encontrar agua potable.
Entre tanto, la organización de la ONU como la Cruz Roja continúan realizando su labor en la zona para atender a la población y prevenir nuevos brotes.
En este país, el sexto del mundo con mayor tasa de incidencia del VIH, uno de cada 10 adultos está infectado. El sida ha dejado huérfanos a un millón de menores de 15 años y 3.000 personas mueren por culpa de esta enfermedad cada semana.
Un reciente informe, difundido por la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF), destaca en la gravedad de esta epidemia de sida, la cual ha reducido la esperanza de vida hasta los 34 años en el mejor de los casos.
Zimbabwe, desbordado por los problemas internos y acosado desde hace meses por una epidemia de cólera que ha cobrado la vida de 4000 personas, se enfrenta a esta terrible enfermedad con un sistema de salud colapsado. La situación hoy día es que quedan pocos médicos en Zimbabue y son muchos los pacientes que necesitan antirretrovirales.
"Ha habido un colapso devastador del sistema que no sólo afecta a los pacientes de cólera", manifiesta Manuel López Iglesias, coordinador general de MSF en el país. "Los hospitales públicos están rechazando a gente, los centros de salud se están quedando sin suministros ni equipamiento, hay una inmensa falta de personal y los pacientes no pueden permitirse el transporte para ir a buscar su medicación", añade Iglesias, a su vez que reconoce atravesar una “emergencia médica de enormes proporciones".
En la ciudad de Bulawayo (sur del país), se encuentran los amigos de Médicos Sin Fronteras para proveer los fármacos antisida al mayor número posible de personas. Este programa, lanzado en 2002, es el que recibe al mayor número de niños menores de 15 años.
Sin embargo, las pruebas para detectar el VIH en niños menores de 18 meses son complicadas y los pocos antirretrovirales que existen para ellos no están adaptados a las condiciones en las que vive la mayoría, es por esta razón que ellos siguen siendo los más débiles ante la epidemia.
Ya han transcurrido diez meses desde que Zimbabue experimentará una de las peores epidemias de cólera de los últimos tiempos y afortunadamente ésta ha comenzado a dar signos de debilidad.
Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud, el ritmo de nuevos casos de contagio y fallecimiento ha comenzado a decrecer: "La situación ha mejorado", aseguran fuentes de la Agencia de la ONU, que ha contabilizado 2.706 nuevos casos en la semana del 7 al 14 de marzo.
"Aunque la cifra aún es elevada, debe compararse con los 3.812 contagios que se registraron la semana anterior o los más de 8 mil censados en febrero”, manifiesta esta organización en su página web.
La tasa de mortalidad semanal ha pasado de un 6% en enero a un 2,3% en la segunda semana de marzo. Sin embargo, según los expertos de la OMS, una cifra considerada "aceptable" debería ser inferior al 1%.
"Pese a que el registro de infectados y su verificación siguen siendo un desafío en todo el país, la tendencia general de los últimos dos meses es de una disminución en el número de casos y de muertes", añade la organización.
Desafortunadamente, la OMS alerta de un aumento de los casos en la capital del país, Harare, y sus alrededores: "El riesgo de que la epidemia se reactive en esta zona del país es real", advierte la organización, que hace un llamado a la "vigilancia" e insiste en recordar la importancia de "reforzar las medidas de control que ya se han puesto en marcha".
El Ministerio de Sanidad de Kenia ha emitido una alerta después de constatar los efectos de un importante brote de cólera en el país. Según sus datos, recogidos por el diario local 'Daily Times', la enfermedad ha acabado con la vida de 25 personas y ha infectado a otras 551, que están bajo tratamiento.
Sharif Shanaz, director de la Sanidad Pública, ha pedido a los kenianos que sigan medidas básicas de higiene, como lavarse las manos antes y después de comer y visitar el lavabo, para evitar contraer esta enfermedad, altamente contagiosa y que se transmite fácilmente a través de aguas contaminadas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha incluido a Kenia entre los países que enfrentan una crisis sanitaria aguda. Según parece, el brote ha afecta a ocho distritos de las provincias de Nianza y el valle del Rift, entre otras. Sólo durante el mes de febrero se registraron 369 casos de cólera y 16 muertes. Shanaz ha declarado que se han aumentado las campañas para concienciar a las poblaciones de las zonas afectadas, y ha añadido que ya se han enviado suministros de polvo y tabletas de cloro para tratar el agua potable.
En la provincia del valle del Rift, se culpa de la aparición de la enfermedad al empleo habitual de agua contaminada. Al respecto, Isaac Ruto, responsable de Sanidad en esta provincia, ha comentado que muchas familias no tienen ni letrinas en sus casas.
El cólera, una infección bacteriana tremendamente contagiosa que se propaga a través de las aguas contaminadas y provoca fuertes diarreas y vómitos que conducen a la deshidratación y por último a la muerte, ya ha cobrado la vida de 4011 zimbauenses. Desde el pasado mes de agosto se han contaminado más de 89.000 personas, aunque según refiere la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta epidemia podría comenzar a estabilizarse.
Un recuento previo (5 de marzo) hablaba de 3.975 muertos y 87.998 personas contaminadas; pero las cifras, lamentablemente, han ido en aumento. Hasta el momento, la epidemia ha acabado con la vida de 4.011 personas y ha infectado a otras 89.018, tal como detalla el último informe de la agencia de la ONU, fechada el 8 de marzo.
La semana pasada, un equipo de expertos enviado a Zimbabue bajo la protección de la OMS anunció que se habían aislado en el país hasta 30 cepas diferentes de la enfermedad. El informe de estos especialistas señalaba que "el medioambiente acuático estaba fuertemente contaminado", por lo que era necesaria una intervención en este sentido.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), ha denunciado que algunos países ocultan casos de cólera. El número de personas infectadas de cólera cada año podría ser hasta 10 veces superior a lo que se estima en la actualidad, según ha denunciado la OMS, que además, critica que muchos países esconden la realidad de la enfermedad en su territorio por temor a perder turistas o intercambios comerciales.
La coordinadora de la OMS para el cólera, Claire-Lise Chaignat, ha señalado que la enfermedad diarreica que se está propagando sin control en Zimbabue desde el pasado mes de agosto, también está infradocumentada por el estigma que todavía rodea a la infección en algunos lugares. Un tabú que hace que muchos infectados se resistan a buscar tratamiento.
"La gente lo ve como una enfermedad sucia", señala Chaignat en el último boletín de la organización. "No quieren hablar sobre ello y piensan que es normal tener diarrea. A menudo, no hay nadie interesado en aportar el mínimo apoyo que hace falta para prevenir el contagio".
Por todo ello, la OMS sospecha que los sólo 178.000 casos notificados oficialmente en todo el mundo en 2007 son en realidad más de un millón; como también calcula que los 4.031 fallecimientos notificados podrían ascender a 120.000 personas en ese mismo año.
Angola, Sudán, Etiopía, Afganistán, Liberia, Sudáfrica y Madagascar son algunos de los países que han tenido brotes importantes de cólera en la última década; a los que hay que sumar Irak, que registró el año pasado más de 4.000 casos.
De todos ellos, el brote epidémico de cólera que ha matado a más de 3.000 zimbabuenses e infectado a otros 63.000, es el que más preocupa en estos momentos a la OMS, que como ya hizo en el caso de Irak está siguiendo la situación muy de cerca.
El especialista en control de enfermedades, Francesco Checchi, ha asegurado que el brote del país africano tiene su origen en el deficiente sistema de tuberías urbanas, y la carencia de condiciones sanitarias que han favorecido la expansión de la bacteria de los excrementos a las fuentes de agua que bebe la población.
Por si fuera poco, la epidemia ha golpeado al país en una situación de crisis económica insostenible, con una acentuada hiperinflación y un sistema sanitario colapsado. Entre otras cosas, los expertos insisten en que los países tienen que tomar algunas medidas preventivas para evitar la aparición de la enfermedad, como la mejora de las instalaciones de agua potable o las campañas que animen a la población lavarse las manos y extremar la higiene.
Según la OMS, más de mil millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a agua potable, otros dos mil quinientos millones carecen de servicios básicos, como un baño. Los lugares más conflictivos para la propagación del cólera son Bangladesh, China, Indonesia, India, Paquistán, Filipinas y gran parte del continente africano.
Ya se reportan más de 2.000 fallecidos por la epidemia de cólera en ese país. La cifra de muertes es realmente alarmante, si a eso le sumamos las más de 39.806 personas que han contraído la enfermedad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), ha reportado un incremento de 117 muertes y 1.472 casos, el 12 de enero, un aumento significativo en comparación con las 25 muertes y los 541 casos que se produjeron el día anterior.
Por desgracia, a esta situación se suma a la actual crisis humanitaria en el país, donde el presidente, Robert Mugabe, y la oposición están bloqueados en un acuerdo para el reparto del poder. El veterano líder se resiste a las peticiones occidentales para que dimita.
La enfermedad, que se propaga por el agua, causa diarrea aguda y deshidratación y afecta ya a las 10 provincias del país debido al colapso de los sistemas y servicios sanitarios. La OMS asegura que el 89% de los 62 distritos del país están afectados.