Los Centros de Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) ha advertido que la futura generación estadounidense puede enfrentarse a serios problemas de salud debido al colesterol elevado.
Uno de cada cinco jóvenes estadounidenses de 12 a 19 años tiene el colesterol elevado, lo que significa que sufre un importante riesgo de tener algún problema cardiaco en el futuro, argumenta CDC.
El informe, publicado en el boletín semanal de los CDC sobre mortalidad y morbilidad en EEUU, señala que el 20% de los chicos entre 12 y 19 años con sobrepeso tiene elevados niveles de grasa circulando por sus arterias. Un porcentaje que se elevaba hasta prácticamente el 43% cuando se tenía en cuenta únicamente a los adolescentes obesos.
Aunque hasta ahora ya se habían publicado estudios alertando de los preocupantes niveles de colesterol que se están observando entre adolescentes y jóvenes, ésta es la primera vez que se ofrece una cifra tan concreta y preocupante.
Los padres y profesionales deberían tomarse en serio la cuestión de la obesidad juvenil. De hecho, se calcula que un tercio de los más jóvenes sufre problemas de sobrepeso en aquel país, llaman a reflexión los especialistas.
Según un estudio, mantener el colesterol en niveles saludables reduce el riesgo de sufrir un cáncer de próstata entre los varones.
La revista 'Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention' publica la investigación realizada en la Universidad Johns Hopkins (EEUU), donde Elizabeth Platz y su equipo, observaron que los varones con niveles más reducidos de lípidos tenían hasta un 60% menos de probabilidades de sufrir uno de los tipos más agresivos de tumor prostático, el cáncer de alto grado (una variedad con alta propensión a extenderse a otros órganos del cuerpo).
El equipo de Platz, analizó los datos de más de 5.500 varones de más de 55 años, incluidos en un ensayo clínico sobre esta enfermedad entre los años 1993 y 1996. Teniendo en cuenta que un nivel normal de colesterol ronda los 200 mg/dL (miligramos por decilitro de sangre), los hombres por debajo de este umbral fueron los que mostraron menos probabilidades de sufrir un tumor de alto grado.
A sí mismo, la científica reconoce que reconoce que su trabajo (financiado con fondos públicos del National Cancer Institute) sólo mostró una reducción de la variedad más agresiva de cáncer (menos frecuente), más no del resto de tipos de tumores de próstata.
Aumentar el consumo de fibra puede bajar tus niveles de colesterol hasta un 10%, ya que se reduce el LDL. Alimentos como los cereales integrales, frutas sin pelar, semillas, legumbres y verduras son los más ricos en fibra.
La fibra, alimento que no se digiere y que se expulsa tal cual del organismo, va arrastrando en su camino diversas sustancias, entre ellas el colesterol, lo que hace que se reduzcan sus niveles.
Los esteroles y estanoles que se encuentran de forma natural en pequeñas cantidades en frutas, verduras, frutos secos, semillas, leguminosas, aceites y otras fuentes vegetales, logra reducir el colesterol sanguíneo, si se acompaña de una dieta sana que contenga pocas grasas saturadas. El consumo de estas sustancias en una dieta occidental es de unos 20-50 mg de estanoles y 150-400 mg de esteroles al día. Numerosos estudios científicos han demostrado que estas sustancias reducen el colesterol total y el LDL, ya que inhiben parcialmente la absorción del colesterol.
El Omega 3 que se encuentra principalmente en las nueces y en pescado azul, también ayuda a reducir el colesterol. Los ácidos grasos monoinsaturadas presentes especialmente en el aceite de oliva, el aguacate y las aceitunas, también son otros alimentos que te ayudarán en el proceso.
El estudio ‘Lipid Treatment Assesment’, realizado entre 1996 y 1997 en Estados Unidos, puso de manifiesto que sólo el 38% de los pacientes con problemas de colesterol conseguía alcanzar los objetivos marcados en las guías médicas. En el caso de los pacientes de alto riesgo, con otros problemas cardiovasculares y trastornos asociados como obesidad o diabetes, este porcentaje se reducía al 18%.
Ahora, transcurridos 10 años, un equipo de investigadores dirigido por David D. Waters, de la Universidad de California (EEUU), decidió volver a analizar la situación y reclutó a casi 10.000 pacientes de nueve países de todo el mundo entre 2006 y 2007. El 75% de la muestra se trataba con algún tipo de estatinas, los fármacos más comunes para reducir el colesterol.
Los resultados de este trabajo arrojan que, en la última década, se ha producido un cambio significativo en el control del colesterol. Según su evaluación, una media del 73% de los pacientes tratados consigue bajar sus cifras de colesterol hasta niveles adecuados y, si se trata de enfermos de alto riesgo, la tasa es del 67%.
"Aunque aún queda espacio para la mejora, estos resultados indican que la terapia para bajar los niveles de lípidos se aplica de una forma mucho más exitosa que hace una década", explican los autores en su trabajo, publicado en la revista ‘Circulation’.
Un grupo de investigadores daneses descubrieron que un tipo de colesterol ignorado es el causante de muchos ataques cardiacos. Los investigadores explicaron que los pacientes que tienen niveles superiores de una forma de colesterol poco conocida, llamada lipoproteína (a) y que varía hasta 1.000 veces de una persona a otra, eran también más propensas a sufrir ataques al corazón.
“Las estatinas (un grupo de fármacos usados para disminuir el colesterol en sus distintas formas), consumidas por millones de personas para reducir el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular (ACV), no afectan a la lipoproteína (a) pero los resultados alentarían a desarrollar nuevos fármacos para reducir el colesterol”, dijo Borge Nordestgaard, del Hospital de la Universidad de Copenhague, quien dirigió el estudio.
Para averiguar el protagonismo de la lipoproteína (a) en los ataques cardíacos, el equipo de científicos analizó los genes de 45.000 hombres y mujeres que brindaron muestras de sangre para un amplio sondeo nacional que comenzó en 1976, evaluó los niveles de lipoproteína (a) y luego siguió a los sujetos hasta el 2007.
Los resultados han arrojado que las personas con los mayores niveles de este tipo de colesterol fueron las que padecieron más ataques cardíacos. Una variación genética determinada representaba alrededor de un cuarto de los casos de lipoproteína (a) elevada.
"La lipoproteína (a) ha estado rondando por un largo tiempo como factor de riesgo, pero las personas no la habían tomado demasiado seriamente porque no creían que causaba ataques cardíacos", dijo Nordestgaard.
"Ahora demostramos que, como el LDL, está causando infartos. Un problema es que las personas tienen escaso control sobre el colesterol, cuyos niveles pueden variar hasta 1.000 veces entre los individuos”, añadió el investigador.
La niacina, una vitamina que se suele prescribir genéricamente para disminuir el colesterol, también reduce los niveles de lipoproteína (a). No obstante, puede causar incómodo enrojecimiento. La aspirina también puede hacer descender la cantidad de lipoproteína (a).
Para finalizar, Nordestgaard manifestó la esperanza de que su estudio anime a los laboratorios a desarrollar un nuevo fármaco destinado específicamente a la lipoproteína (a).
¿Sabías que el chocolate negro es un fuerte antioxidante?
Además de producir una sensación de bienestar en el organismo gracias a sus propiedades estimulantes, el chocolate es un alimento muy energético y antioxidante.
Contrario a las falsas creencias que señalan a este delicioso producto como el culpable de favorecer la aparición del acné, aumentar el colesterol y provocar adicción, el chocolate es un excelente ayudante para combatir la oxidación del organismo
En cuanto se refiere al acné, está demostrado que su aparición no guarda relación con la ingesta de alimentos concretos, así que el chocolate no favorece su aparición. Por otro lado, no existen estudios que demuestren que el chocolate tenga propiedades que inciten a comerlo de forma compulsiva.
El chocolate negro contiene un alto nivel de antioxidantes lo que le convierte en un alimento excelente para las personas que padecen enfermedades cardiovasculares o para fortalecer su sistema inmunológico.
Ahora mismo me voy a comprar mi dotación de la semana.