Según publica News of the World, la modelo sueca Elin Nordegren esposa de Tiger Woods ha obtenido 300 millones de dólares de su marido, del que quiere divorciarse después de que saliera a la luz numerosas relaciones extramatrimoniales.
Según el medio, Nordegren dijo a unos amigos que le preguntaron qué le había regalado Woods por Navidad: "Trescientos millones de dólares, muchas gracias".
Además de la fortuna, la modelo prohibió al golfista ver a sus dos hijos el día 25 de diciembre y les obligó a él y a la abuela paterna a enviar por correo sus regalos, añade el periódico.
Nordegren, que está de vacaciones en Francia, rompió todo vínculo con su marido, que por su parte, también se ha aislado de sus asesores y planea extender su retirada del golf hasta el 2012, comenta el News of the World.
De otro lado, las consecuencias provocadas por el escándalo de infidelidad de Tiger no han cesado. Ahora, el golfista debe despedirse de otro contrato de patrocinio, esta vez con la empresa de telecomunicaciones AT&T.
Tal y como pasó con Accenture y Gillette, el deportista sufrió la rescisión del contrato que lo unía con la compañía, aunque ésta omitió especificar las causas para tal decisión.
El logo de AT&T aparecía en la bolsa de palos de Woods y era el patrocinador de un torneo de la PGA del que el golfista era el anfitrión. Además, la empresa patrocinaba la fundación 'Tiger Woods' en favor de la infancia.
Es la parte de la cirugía que se ocupa del tratamiento quirúrgico de la obesidad.
Con esta intervención se consigue:
La restricción alimentarais, que mediante la reducción de la capacidad del estómago, el paciente ingiere menor cantidad de alimento, ya que se sacia antes. El balón, la banda, la gastrectomía tubular y el bypass gástrico utilizan este principio.
Luego esta la malaabsorción alimentaria que hace que los alimentos dejen de pasar por determinados tramos de estómago e intestino, en busca de una disminución de la absorción del alimento ingerido. El bypass gástrico, el cruce duodenal y la derivación biliopancreática son técnicas que combinan el principio restrictivo y la absorción deficiente de los componentes de los alimentos.
La Cirugía Bariátrica como tratamiento contra la obesidad. Como sabemos, la obesidad aumenta el riesgo de desarrollar un gran número de enfermedades graves como: problemas cardíacos, diabetes, hipertensión arterial, apnea del sueño, lesiones articulares, dislipemia (aumento de los triglicéridos y descenso del colesterol HDL), litiasis biliar, aumento del riesgo de cáncer de colon, endometrio y mama, alteraciones psicológicas y sociales de la obesidad y disfunción sexual y disminución de la fertilidad.
Para someterse a cualquiera de las técnicas bariátricas, el paciente debe guardar ayunas durante las ocho horas precedentes a la intervención. En todas las intervenciones el cirujano estimará oportuna la realización de un estudio prequirúrgico completo y un estudio radiológico del tracto digestivo superior, así como de estudio para descartar patología metabólica preoperatoria.
En el procedimiento se utiliza cirugía laparoscópica y anestesia general. La operación no suele demorarse más de una hora en el caso de la banda, 90 minutos la gastrectomía tubular y 120 minutos el bypass gástrico, todos ellos por laparoscopia. El paciente se levanta 6-8 horas tras la intervención, bebe a las 6 h de la banda y a las 24 h del tubo y bypass y marcha a casa en 24h la banda y en 2-3 días tubo y bypass.
La recuperación, en el caso de la banda gástrica y el tubo es rápida. El paciente podrá salir a la calle a los tres días y, en una semana volver a su vida normal. La práctica de cualquier ejercicio físico o deporte se debe retrasar hasta 20 días después de la intervención. El bypass se reincorpora a su actividad habitual sobre el día 30.
En el caso de ambas técnicas, el paciente va variando, progresivamente, su dieta: líquidos de 2 a 3 semanas, pasa a dieta triturada fina, triturada gruesa y llega a la dieta normal en 20-30 días, dependiendo mucho del tipo de técnica.
Existe una diferencia bien marcada que las mujeres experimentan entre el parto natural y la cesárea. Para algunas, el parto vaginal es una experiencia humana profunda, intensa, llena de emociones, que fortalece la unión madre-hijo, mientras que para otras puede representar sólo dolor, sufrimiento y temor.
Aunque para algunos sectores médicos la cesárea es más segura que el parto vaginal, garantizando una mayor seguridad para el recién nacido, menor traumatismo del piso pélvico de la madre y ausencia de dolor y sufrimiento durante el proceso del parto, ellos no niegan sus desventajas, como mayor riesgo de morbimortalidad materna, problemas en embarazos posteriores y secuelas psicológicas adversas.
A pesar de tratarse de una cirugía mayor, los riesgos son mínimos y la cesárea se considera una intervención muy segura tanto para la madre como para el niño. Las cifras disponibles indican que el riesgo de mortalidad, de 0,04 por mil en el parto vaginal, se multiplica por tres ante un parto por cesárea. Pero si bien las cifras son ínfimas, no deja de comportar riesgos asociados como hemorragia grave, infecciones, trombosis pelviana o de extremidades inferiores para la madre y complicaciones derivadas del uso de la anestesia para ambos.
Con independencia del motivo, lo cierto es que el número de cesáreas que se practican en los países desarrollados sigue creciendo, pese a que no hay evidencias científicas que apoyen su uso en todos los casos. En estos días, los partos por cesárea suponen, de media, una tasa del 29% de todos los alumbramientos en los países desarrollados. En el sector público la cifra ronda el 25%, mientras que en el sector privado, donde se asiste la tercera parte de los nacimientos, la tasa es de 44%.
Ante estas cifras reportadas, los expertos de la Organización Mundial de la Salud recomiendan que las cesáreas no excedan el 15% de los partos. Según las encuestas, el incremento de los partos por cesárea se debe a la edad de la madre, problemas derivados de sobrepeso, hipertensión, diabetes, y el incremento de embarazos múltiples debido a la fertilización ‘in vitro’. Sin embargo, el incremento de las cesáreas radica también en que más de la mitad de las mujeres que tuvieron el primer hijo por cesárea ‘reinciden’ en el segundo e, incluso, el tercero.
En otras ocasiones, la indicación de cesárea se hace durante el mismo transcurso del parto debido al sufrimiento fetal, una mala colocación del bebé, cuando no progresa la dilatación, desprendimiento extenso de placenta, hemorragia vaginal severa, prolapso de cordón umbilical o sospecha de rotura del útero, entre otras.
Bueno antes de tomar una decisión, debes consultar con tu especialista la mejor manera de traer a tu bebé a este mundo. Debes tener siempre en cuenta el costo-beneficio de tu elección.
Las estrías (atrofias cutáneas en forma de líneas sinuosas de color blanquecino o amoratado, que preferentemente se localizan en el vientre, caderas, nalgas, piernas, muslos, brazos y senos), deben su aparición a factores endocrinos, mecánicos, nutricionales, genéticos y también a diversos tipos de drogas.
Los corticoides, presentan un importante efecto antianabólico a nivel de las células epidérmicas y dérmicas con inhibición en la síntesis de colágeno y esta acción medicamentosa determina una disminución a la resistencia tensora de las estructuras fibrosas de la dermis.
Factores endocrinos, esta determinado por el aumento de la actividad de la corteza suprarrenal que genera el aumento de estrógenos, progesterona y glucocorticoides que determina retención de agua y sales. Como consecuencia, existe un debilitamiento de las estructuras de sostén de la piel.
Factores mecánicos, el estiramiento rápido de la piel, sobre todo en los cuadros de obesidad, embarazo y pacientes que realizan una gran actividad física por el aumento de la masa muscular.
Factores genéticos, no debemos olvidar la pre disposición familiar sobre todo en la prevención de esta patología estética. Esta predisposición se verifica a nivel de alteraciones en las fibrilinas que son componentes estructurales de las fibras elásticas.
Llevar un peso controlado, una alimentación saludable (rica en verduras, legumbres, frutas y carnes magras) y una práctica regular de ejercicios, ayudarán en gran medida a prevenir la aparición de las estrías. En el caso de las adolescentes, personas que padecen de o alteraciones en el hipotálamo, deben consultar a un profesional especializado.