
En un partido sin demasiado atractivo a pesar de ser el derbi más famoso del fútbol brasileño. Fluminense eliminó a Flamengo de la Copa Sudamericana, al empatar 1-1 en el estadio Maracaná. Ya que en el partido de ida, jugado en el mismo estadio, pero con el Fluminense fungiendo de local, ambos equipos habían empatado 0-0, el gol de visita conseguido por el Flu, terminó dándole la clasificación a octavos de final.
Escenas del Partido
El partido no causo la expectativa que se imaginaba, entre otras cosas, porque el Flamengo más concentrado en el torneo brasileño, decidió enviar al campo una oncena con la ausencia de varios titulares, entre ellos Adriano, que es hoy por hoy una de las principales figuras del Brasileirao. Fluminense se puso en ventaja casi en los descuentos del primer tiempo, a causa de un penal, que fue bien ejecutado por Roni.
En la segunda parte, Flamengo salió con mucha más decisión en pos del empate, mismo que consiguió en el minuto 61, gracias a un verdadero golazo de Denis Marques, no obstante el empuje del Flamengo no alcanzó para darle vuelta al marcador y el 1-1 no le sirvió para nada. Ahora Fluminense deberá enfrentar en octavos de final, al ganador de la llave entre Alianza Atlético de Sullana de Perú y Deportivo Anzoátegui de Venezuela.


Tras una semana en la que resaltó sobre todo el escándalo ocurrido en Bolivia en el partido entre el Blooming de ese país y el River Plate uruguayo, la Copa Sudamericana vivió la noche del jueves su última jornada de la semana con los partidos entre el Cienciano, que visitaba en el estadio Centenario al Liverpool de Uruguay y el choque entre los brasileños Vitoria y Coritiba, disputado en cancha del primero.
Escenas del partido entre Cienciano y Liverpool
El encuentro entre los del Cusco y Uruguay, tenía como principal condimento el regreso al certamen tras casi 5 años del Cienciano del Cusco, equipo que fue después de San Lorenzo de Almagro, el segundo campeón de la Copa Sudamericana, en el 2003, en aquella recordada campaña, en la que, él en ese momento casi desconocido elenco cusqueño logró obtener para el Perú el primer título internacional a nivel de clubes de la historia, dejando en el camino a clubes tan importantes como la Universidad Católica de Chile, el Santos de Brasil (con Diego y Robinho), el Nacional de Medellín y derrotando en la final al River Plate de Argentina.
Desde ese entonces el Cienciano se ha transformado en el equipo peruano que mejores papeles ha realizado a nivel internacional. Aunque en la actualidad en el equipo peruano, casi no queda nadie de aquel plantel que gano la Sudamericana hace ya casi 6 años. Del otro lado estaba el Liverpool de Uruguay, un equipo chico que hacía su debut absoluto en competencias internacionales y que esta además conformado, en su mayoría, por muchos jugadores juveniles con poca experiencia en justas internacionales.
Ante estas circunstancias y a pesar de que el Cienciano tampoco tiene un plantel de lujo; como el propio entrenador del equipo uruguayo lo reconoció, era el equipo peruano el que llegaba a esta llave como favorito. Sin embargo ya en el campo de juego, fue el joven Liverpool el que desde un comienzo tomó la iniciativa y se hizo con el dominio del partido, dominio que sostuvo durante gran parte de los 90 minutos de juego y que no pudo ser plasmado en goles, fundamentalmente por las carencias propias del equipo charrua.
El Cienciano planteo el partido de modo muy defensivo y solo llego con peligro al arco rival en dos ocasiones, la primera a los 6 minutos del partido, cuando tras un tiro de esquina, Guevara estuvo a punto de convertir un gol olímpico, pues la pelota se estrello en el palo y casi al final del encuentro, cuando el delantero Mauricio Montes (de lo mejor del Cienciano) en solitario y tras una heroica corrida quedo a tiro de gol, aunque ya sin potencia para efectuar un buen disparo.
El resto del partido fue todo para el Liverpool, que a pesar de no tener jugadores de gran calidad aprovecho su condición de local y la mayor potencia física de sus jugadores, para crear constante peligro en el área rival, aprovechando también las por momentos infantiles concesiones en defensa que otorgaba el elenco peruano. Pero los nervios, la suerte y la falta de jerarquía en este tipo de competencias, terminaron por cobrarle el derecho de piso al joven equipo uruguayo, que perdió increíbles ocasiones casi sobre la línea de gol del arco cusqueño defendido por Jhony Vegas. Ciertamente pocas veces en mi vida había visto desperdiciar tantas ocasiones claras de convertir, en un solo partido.
Pero como en el 2003 el Cienciano, que juego los últimos 15 minutos con 10 hombres por expulsión del ya histórico Julio García, fundamentalmente con coraje y con cierta dosis de suerte, logró sacar un empate a cero del mítico estadio Centenario, que le permite llegar al encuentro de vuelta en el Cusco (el 20 de agosto) con todas las chances de avanzar a la siguiente ronda del torneo, pues con la altura como aliada el Cienciano debería ser el ganador de esta llave y enfrentar en la siguiente ronda al ganador del choque entre Tigre y el también ex campeón del torneo San Lorenzo de Almagro en un choque que podría resultar muy interesante.
En el otro partido jugado el jueves por la Sudamericana, en un choque entre brasileños, el Vitoria aprovecho su condición de local para vencer 2-0 al Coritiba, en un partido más bien parejo, en el que la mayor eficacia del equipo local de cara al gol, fue la principal causa del resultado. Sin embargo la llave no esta definida y en el partido de vuelta a jugarse el 25 de agosto, la suerte podría voltearse a favor del Coritiba, aunque esta claro que el Vitoria es el favorito.
El ganador de esta llave entre equipos cariocas, se enfrentará en la siguiente ronda al vencedor del choque entre el Blooming y el River Plate de Uruguay, que debería acabar a favor de los charruás, que iban ganando 1-0 hasta la obligada suspensión del encuentro. Sobre este particular, se ha sabido que el propio Blooming ha solicitado a la CONMEBOL que el partido quede 1-0 a favor de los uruguayos en un “cierto” acto de mea culpa, y pongo cierto entre comillas, porque aunque los bolivianos hacen bien en reconocer su responsabilidad en la cobarde agresión que sufrió el jugador uruguayo; el rumor que corría, era que la CONMEBOL le iba a dar de todas maneras la victoria al River pero por 3-0, un marcador superior al que piden los bolivianos y obviamente mucho más lapidario, aunque la verdad es que para mi gusto la llave ya estaba definida aun con solo un gol de ventaja.


La Copa Sudamericana fue escenario la noche de ayer de uno de los incidentes más bochornosos y lamentables del que tenga memoria en el fútbol mundial de los últimos años. En el partido de ida válido por la primera ronda del torneo, que enfrentaba al Blooming boliviano con el River Plate de Uruguay, disputado en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera en Santa Cruz, un hincha (más bien un delincuente), ingreso al terreno de juego en medio del partido y golpeó por la espalda a Henry Giménez, uno de los jugadores del equipo uruguayo.
Escenas de la agresión sufrida por el jugador uruguayo
El partido había comenzado sin mayores inconvenientes y el trámite del mismo no hacía presagiar que un incidente tan bochornoso pudiese suceder. El conjunto uruguayo fiel a la filosofía de su técnico, el intrépido Ramón Carrasco, salió a la cancha del estadio Tahuichi Aguilera a intentar imponer su juego ofensivo, como suelen hacer los equipos de Carrasco en todas las canchas en las que juegan, sin importar si se juega de local o de visita.
Esta actitud, sorprendió en el inicio al equipo boliviano que no se esperaba un juego tan desinhibido por parte de su rival. Es por eso que las primeras ocasiones de peligro fueron creadas por el equipo uruguayo. No obstante, a mediada que pasaban los minutos el equipo de Carrasco iba perdiendo envión y era el Blooming el que comenzaba a ganar confianza, apoderándose poco a poco del control de la pelota y del partido.
Aunque dicha sea la verdad, más allá de un dominio territorial, el equipo boliviano nunca tuvo contra las cuerdas al equipo charrua y ni siquiera generó ocasiones de gol frecuentes, por lo que en gran parte del primer tiempo, el encuentro resulto aburrido y carente de ritmo. No fue sino hasta los descuentos del primer tiempo, que el equipo local genero su primera situación clara de gol, cuando un cabezazo de Boyero pasó muy cerca del parante izquierdo de la meta uruguaya.
En la segunda mitad, el partido no mejoró mucho en cuanto a su calidad, pues ni uno ni otro equipo daba síntomas de poder aportarle algo más a un encuentro que estaba muy lejos de la brillantez técnica y táctica. No obstante, se notaba algo más de oficio y jerarquía en el equipo uruguayo que comenzó a llegar con mayor frecuencia al área rival, generando jugadas de peligro más o menos frecuentes. Así cerca del minuto 60, el arco del Blooming se salvó de ser vencido hasta en 3 ocasiones consecutivas, cuando los defensas locales sacaron de la línea de gol sendos remates del equipo uruguayo, enviando la pelota al corner.
Pero en la jugada siguiente todo ese esfuerzo de la defensa local valdría poco, pues en el minuto 61, el arquero boliviano Andrés Jemio cometería un enorme error en su intento de cortar el centro originado por el tiro de esquina, dejando la pelota en los pies de Federico Puppo, quien anotó el primero para la visita. El gol desestabilizó por completo al equipo local y aparentemente también a su hinchada.
En los minutos siguientes, errores de la defensa y del arquero local, le dieron al River Plate la oportunidad de aumentar el marcador y el segundo de la visita parecía estar a punto de caer. Pero, en el minuto 65, ocurrió lo inesperado cuando un ofuscado y desequilibrado simpatizante del equipo local entro al campo ante la parsimoniosa mirada de la policía local y la seguridad del estadio. El agresor entró directamente a golpear cobardemente y por la espalda al jugador uruguayo Henry Giménez.
Tras ser reducido (tardíamente) por la policía local, según ha informado la propia prensa boliviana, se descubrió que el sujeto portaba un cuchillo, por lo que el bochornoso incidente pudo haberse convertido en una tragedia. Ante esta insólita situación, como era de esperarse el árbitro peruano Víctor Hugo Carrillo (de buena actuación), con la anuencia del comisario del partido decidió suspender el encuentro por falta de garantías. Pero esta decisión desato la furia de la hinchada local que lejos de reprobar la actitud del cobarde agresor, la aplaudió (en su mayoría) y comenzó a lanzar objetos y bengalas al campo de juego.
Una actitud realmente irracional y fuera de toda lógica, pues hasta ahí el partido (más bien aburrido) no había tenido mayores incidentes, pues tanto el equipo visitante como los árbitros se comportaban de manera bastante normal y la derrota que venía sufriendo el Blooming era fundamentalmente producto de sus propias limitaciones. Pero aparentemente la frustración producto de la propia incapacidad terminó por hacer estallar a este tipo y luego con él a gran parte de los asistentes al estadio.
La hinchada le hizo un flaco favor a su equipo con esta actitud, pues lo más probable es que la Confederación Sudamericana declare ganador del partido y posiblemente hasta de la llave al River Plate (y con toda razón). Además el Blooming de seguro será castigado con una fuerte multa y el estadio Tahuichi Aguilera (que hasta donde sé es el único escenario internacional de Santa Cruz) será privado del fútbol internacional por un largo periodo de tiempo. Es cierto que una hinchada debe alentar lo más que pueda a su equipo y yo soy de los que creen que en los 90 minutos y desde las tribunas los hinchas tienen la obligación de hacerle sentir su condición de visitante al rival, pero los partidos se ganan jugando al fútbol en la cancha y no con actitudes matonezcas y delincuenciales, que al final resultan siendo estúpidas, porque terminan perjudicando al propio equipo.


La noche de ayer arrancó la Copa Sudamericana, el segundo torneo en importancia a nivel de clubes en Sudamérica. La Universidad de Chile recibió en Santiago al Deportivo Cali de Colombia. El partido fue relativamente parejo aunque fue el equipo visitante el que creo la mayor cantidad de oportunidades de gol; sin embargo el equipo local haciendo gala de un mayor carácter terminó llevándose la victoria.
Escenas del partido
Durante la primera mitad la U de Chile tuvo durante mayor tiempo el control de la pelota, pero fue el Deportivo Cali el que controlo el partido, generando las mejores ocasiones de gol, gracias a la mayor habilidad y técnica de sus jugadores; sin embargo los colombianos no lograron convertir en gol las ocasiones creadas durante la primera etapa, en una nueva muestra de la crisis de efectividad en delantera que viene pasando el fútbol colombiano.
La apertura del marcador llegaría recién en la segunda mitad cuando Sergio Herrera de cabeza abrió el marcador para la visita. Por lo mostrado en la primera parte y con un gol a favor parecía que el Deportivo Cali tenía todo para sentenciar la llave. Pero la U de Chile encimo a los colombianos fundamentalmente en base a temperamento y el delantero uruguayo Olivera primero a los 59 de cabeza y luego a los 67 de penal anotó dos goles que le dieron la victoria a los locales. No obstante, con el gol de visita y por el juego mostrado por ambos equipos, el Deportivo Cali debería derrotar a los chilenos en Colombia y clasificar a la siguiente etapa del torneo.


EL actual campeón de la Copa Sudamericana el Arsenal de Sarandi de Argentina inicio ayer su defensa del título conseguido el año pasado goleando de local 4-0 al Motagua de Honduras, equipo que por primera vez participa en un campeonato internacional organizado por la CONMEBOL.
Resumen del Partido
El equipo argentino domino durante todo el primer tiempo, aunque no llego con claridad al arco hondureño hasta los 40 minutos cuando el árbitro del partido, el uruguayo Fernando Cabrera cobro un polémico penal a favor del Arsenal, tras una supuesta falta de Marlon Cruz contra Alejandro Gómez. Luciano Leguizamón se encargo de convertir la pena máxima con un fuerte derechazo que se clavo en el palo derecho del arco centroamericano.
El Arsenal se fue así al descanso con la ventaja, a pesar de no haber hecho mucho para merecerla. En el segundo tiempo el equipo hondureño, probablemente fruto de su inexperiencia en estas lides modifico su estrategia en búsqueda del empate, pero al hacerlo dejo muchos vacíos atrás, los que fueron aprovechados por el Arsenal para aumentar la ventaja.
Así en el minuto 73 Julio Humberto Grondona con un excelente remate de tiro libre marco el segundo del equipo argentino. Este gol desespero aun más al novato equipo centroamericano que en solo 7 minutos vio caer su portería tres veces; ya que al gol de Grondona se sumaron los goles del colombiano Mosquera a los 75 y de Facundo Sava de cabeza a los 80.
Con este resultado el actual campeón del torneo prácticamente ha asegurado su clasificación a los octavos de final; pues será muy difícil que los hondureños, logren revertir este marcador, cuando reciban al Arsenal en Honduras el 4 de septiembre. Sin embargo, de pasar el Arsenal como indica la lógica la tendrá muy difícil en la siguiente etapa del certamen, porque deberá enfrentar al vencedor del duelo entre Estudiantes de la Plata e Independiente, que jugaran hoy miércoles en la noche.
Tanto los pincha ratas como los de Abellaneda, por lo mostrado hasta ahora parecen estar en condiciones de eliminar al último campeón, que ni en el torneo argentino ni en su debut en la Sudamericana (más allá de la goleada) ha logrado amalgamar un funcionamiento colectivo que le permita aspirar a levantar una vez más la Copa Sudamericana, como inesperadamente lo hizo en el 2007


Ayer comenzó la copa Sudamericana 2008 para los equipos brasileños, que dicho sea de paso, es un campeonato que hasta ahora los cariocas no han podido ganar. El Atlético Paranaense recibió ayer a un Sao Paulo que envió al campo una oncena conformada principalmente por juveniles y suplentes, en el que con excepción del arquero y un par de defensas la edad promedio del equipo era de 19 años.
Resumen del partido
El partido fue dominado casi siempre por el equipo local que fue el que tuvo las mejores opciones de gol, aprovechando la inexperiencia de la plantilla paulista, sin embargo el arquero Bosco habitual suplente de Rogelio Ceni se convirtió en la principal figura del encuentro, atajando en varias ocasiones remates que tenían destino de gol. Las mejores ocasiones del Paranaense se produjeron al final del primer tiempo cuando un remate de Alan Bahía fue contenido por Bosco. Pero quizás la oportunidad más clara del encuentro fue un remate desde fuera del área de Chico que iba al ángulo y que también fue despejado por el guardameta paulista.
Los jugadores del Sao Paulo más allá de algunas vistosas actuaciones como la del lateral Alex Cazumba (un hábil jugador) , nunca llegaron a inquietar el arco defendido por el arquero Galatto y ya en los minutos finales del segundo tiempo, solo atinaron a soportar los constantes ataques del Paranaense intentando defender el 0-0, misión con la que al final cumplieron.
El Paranaense que viene teniendo una actuación bastante mala en el Brasilerao desperdicio así una clara oportunidad para asegurar su clasificación a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana, ante un equipo novato y hasta nervioso. Ahora en el partido de vuelta en Sao Paulo el equipo paulista jugando con su alineación titular tiene todo para clasificar a la siguiente fase de este torneo.

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