
Brasil vence -3 a 1 - a Costa de Marfil en un polémico encuentro, donde el árbitro Stéphane Lannoy fue el gran protagonista y villano. El partido se disputó en el estadio Soccer City de Johannesburgo; por el Grupo G.
El primer tiempo comenzó con un ataque muy rápido de parte del seleccionado verde amárelo en el minuto 1’, con un remate fuerte y veloz; Robinho dio el primer anuncio. Luego de esta jugada ambas selecciones comenzaron a tocar el balón con cautela, y parecían medirse entre ellos mismos.

Brasil continuó jugando sin mucha proyección de los laterales ni conexión entre sus volantes y delanteros, mientras que Costa de Marfil tuvo algunos minutos de buen funcionamiento y dispuso de un par de pelotas detenidas y ejecuciones de media distancia como para intentar desnivelar. Su capitán, Didier Drogba, funcionó como un talismán para sus compañeros, que lo buscaron de manera permanente.
Pero los pentacampeones demostraron que tienen recursos de sobra para marcar la diferencia. Tras una rápida combinación en el minuto 25’ entre Robinho y Luis Fabiano, que entregó de taco para Kaká, permitió que el volante del Real Madrid asistiera a Luis Fabiano en un pase corto y milimétrico; para que este frente a la portería le imprimiera al balón una descomunal potencia, con dirección a la esquina superior, dejando sin reacción a Barry -guardameta marfileño-, que solo la vio pasar y decretando así el -1 a 0- a favor del pentacampeón.

Con una sola jugada, Brasil se adelantó en el marcador y manejó las acciones de ahí en adelante, ante un equipo africano que le mostró mucho respeto y quienes se fueron al descanso con muchas dudas.
Sensación de Magia e indignación
En el complemento, Brasil fue amplio dominador. De entrada se amplió la ventaja con Luis Fabiano como protagonista, dando lugar en el minuto 50’ a una esplendida jugada personal del delantero de Sevilla, que se saco a dos adversarios de encima tras dos sombreros consecutivos; finalizando la jugada con un tiro fuerte en primera instancia y batiendo así las redes de Barry. Era el -2 a 0-, simplemente una jugada fantástica que hubiera sido mejor aun; si no fuese por las dos manos que involuntariamente Luis Fabiano utilizó para controlar el balón. Pese a esto el resultado no amedrentó a los africanos, que pudieron descontar al minuto 54’, con un cabezazo de Drogba que salió desviado, tras el centro de Aruna Dindane.

El partido de tornaba verde amárelo, y los sudamericanos impusieron su experiencia, talento y oficio, que no demoraron en plasmar en el marcador. De esa manera, en el minuto 62’, en un desequilibrio por izquierda, Kaká envió un “centro-gol” para que Elano sólo tuviera la necesidad de empujar el balón al fondo de las mallas sin mucho esfuerzo. Era goleada, era el -3 a 0- que marcaba la gran diferencia que había entre uno y otro bando.
Protagonista

Desde allí el partido sería diferente, todos pensábamos que encuentro se volvería mucho más atractivo, sin embargo la pésima actuación del árbitro Stéphane dejó mucha polémica, debido a que dejaba pasar jugadas de mucha fricción y faltas muy claras. Una de estas; fue la falta contra Elano, que se fue lesionado del campo de juego tras una jugada muy dura al minuto 65’.

Con más ímpetu que juego, los marfileños se acercaron al arco de Julio César a fuerza de pelotazos. En uno de ellos, Gervinho sirvió una pelota por alto que Drogba cabeceó al palo izquierdo del portero brasileño, marcando el -3 a 1- al minuto 79’.
El partido empezaría a devaluarse, con jugadas de mucho contacto y con un árbitro que permitía absolutamente todo. Prueba de esto, ya en los minutos finales en una jugada confusa; Kaká es expulsado injustamente por doble amarrilla. Dunga estallaba de cólera y el encuentro se veía manchado por el árbitro que compró la actuación del marfileño Keita en una supuesta agresión.
El equipo africano intento acercarse pero sin mucha ofensiva, tratando de inquietar la última línea defensiva de Brasil, pero sin conseguir nada. El partido terminaría con el marcador -3 a 1-.

Los pentacampeones aseguraron así su presencia en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, mientras que los africanos quedaron con una unidad y definirán su suerte en la última jornada.
Los dirigidos por Dunga enfrentarán a Portugal en Durban el 25 de junio a las 16:00 en un partido con pronóstico reservado. Mientras que Costa de Marfil hará lo propio con RDP de Corea en Nelspruit, el mismo día y horario.