Un diseñador industrial Turco ha creado un bote de basura que congela los desperdicios para evitar la proliferación de las bacterias, y por ende los malos olores. Se trata de Minus, un bote de basura que produce frío y gracias a su batería de neones en la tapa, parecida a los que usan los hospitales, contribuye a matar las bacterias que suelen alojarse en los montones de basura.
Este invento puede ser especialmente útil en lugares donde el clima es caluroso y las altas temperaturas contribuyen a la proliferación de bacterias. Sin embargo, en otros lugares donde el clima es frío y tranquilamente se puede llevar la basura al contenedor, puede ser un pretexto para el incremento de la vagancia y para un mayor consumo de energía eléctrica.
Minus tiene la tapa transparente, unas medidas de 33x40x54 centímetros, aunque la capacidad de su cubeta interna es menos ya que las paredes albergan el sistema de refrigeración. Tiene una pantalla LED en frontal para leer la temperatura y dos botones para regularla fácilmente. Por el momento, Minus es sólo un prototipo y no está a la venta.

