
Así termina esta triste historia que ha causado muchas molestias al cantante Alejandro Sanz. La pareja de esposos, Carlos González y Sylvia Helena Alzate, se declaró culpable por los cargos de intento de extorsión, al haber pedido al intérprete de “Amiga mía”, 500,000 dólares con tal de no revelar detalles de la vida privada del solista.
Alejandro Sanz los denunció en el año 2006, cuando sus ex trabajadores intentaron sacarle la millonaria suma a cambio de su silencio, pues amenazaron con hacer públicos algunos “secretos” del cantante.
Ahora, los esposos han aceptado su culpa y llegaron a un acuerdo con las autoridades. El acuerdo les permite librarse de un juicio y condena graves, evita además que la pareja adquiera antecedentes penales y los obliga a guardar silencio sobre el caso. Tampoco podrán acercarse a Sanz o su familia.