Según explica la investigadora estadounidense, Julia Menella, quien ha llevado a cabo un trabajo sobre los mecanismos que influyen en el sentido del gusto: "Lo dulce produce placer porque, en realidad, lo estamos asociando con una disponibilidad rápida de calorías, las que proceden de los carbohidratos", mientras que rechazamos de inmediato y de forma innata lo amargo, el sabor que precisamente tienen muchos productos venenosos:
"Tenemos 27 receptores para los sabores amargos, mientras que sólo tres para los dulces. En la prehistoria, esto nos ayudaba a evitar tomar alimentos tóxicos", indica Menella. Este trabajo fue presentado en el Congreso de la Asociación Química Americana.
A pesar de está reacción natural, Menelle subraya que, con los años, los gustos van cambiando debido a la influencia del aprendizaje y la cultura: "Durante la niñez comenzamos a formar asociaciones con la comida y las medicinas, aprendemos qué sabores son apropiados", explica a su vez que confirma que seguirá investigando acerca de este tema.
El sucesor a la corona de Inglaterra ha salido en defensa de una de las instituciones más tradicionales de Gran Bretaña. Y es que no sólo está para dedicarse a labores estrictamente reales o políticas sino más bien se encuentra defendiendo un lugar de encuentro tradicional del pueblo, “el pub rural”.
Según informa “The Times”, el príncipe Carlos ha enviado una solicitud de ayuda al ministro de Asuntos Rurales, Hilary Benn. El motivo es que, en el Reino Unido, se cierra cada semana una media de 27 locales de este tipo, debido a que el negocio apenas es rentable.
El hijo de la reina Isabel II, ha invitado al ministro Benn a visitar un pub en el condado de Cumbria, en el norte de Inglaterra, para que vea cómo se puede ayudar a un local en crisis. El "Black Swan Hotel'", en Ravenstonedale, estuvo a punto de cerrar hace dos años; pero ahora tiene un ingreso de 1,2 millones de dólares al año. Pues la campaña 'Pub is the hub' (El pub es el centro del pueblo), lanzada por el príncipe ha dado buenos resultados.