
El dengue(enfermedad caracterizada por fiebre y dolor intenso en las articulaciones y músculos, inflamación de los ganglios linfáticos y erupción ocasional de la piel, transmisible en los trópicos, en África y en Sudamérica, es causadas por cuatro virus, relacionados con los serotipos del género Flavivirus de la familia Flaviviridae) invade Argentina. Su gobierno ha confirmado la existencia de 10.594 casos en el país, aunque las ONG denuncian que la cifra de afectados por la enfermedad es mucho mayor y que ya se expande en centros urbanos como Buenos Aires.
Jorge Lemus, ministro de Salud de la alcaldía de Buenos Aires, reconoció que en sólo tres días hubo 30 casos sospechosos más en la ciudad, donde se detectaron 54 afectados que esperan una segunda confirmación. Además, aclaró que en la capital argentina no hay aún ningún caso autóctono confirmado, ya que todos los afectados contrajeron la enfermedad fuera de Buenos Aires, e insistió que el país se enfrenta a una "epidemia" de dengue que ataca principalmente a las provincias del norte, cercanas a Bolivia y Paraguay.
Por su parte el ministro de Salud de la provincia norteña de Tucumán, Pablo Yedlin, insistió en que urge estar alerta y continuar con las medidas preventivas contra el dengue en el distrito, donde fueron confirmados cerca de mil casos oficialmente.
Los hospitales de la provincia de Chaco, la más afectada del país, continúan desbordados por las decenas de consultas de personas con síntomas de la enfermedad, según han indicado organizaciones no gubernamentales. Así mismo, los casos confirmados de dengue en La Rioja se triplicaron en los últimos días, ya que pasaron de 14 a 45.
De otro lado, la asociación internacional Médicos del Mundo asegura que el dengue ya ha causado en todo el país 40.000 enfermos, lo que amerita declarar una "emergencia nacional por esta epidemia".

El país sudamericano de Bolivia viene siendo afectado por una epidemia de dengue, la peor de las últimas décadas. El número de afectados por la enfermedad podría superar ya las 20.000 personas. Las autoridades del país han confirmado la muerte de nueve personas a causa de la variante hemorrágica del trastorno –la más letal-, si bien el diario nacional La Prensa asegura que el número de fallecidos podría elevarse a 13.
Según parece, las lluvias registradas a principio de año han favorecido la expansión de la enfermedad, que afecta principalmente a la zona oriental del país. De los fallecidos, cinco pertenecen al departamento de Santa Cruz, dos a Cochabamba, uno a La Paz y otro a Oruro, según cifras del departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud.
Hasta el momento se han confirmado 66 casos de la variante hemorrágica de la enfermedad y 2.546 del tipo clásico, si bien se sospecha que otras 21.937 también podrían estar sufriendo el trastorno.
Con estas cifras, Bolivia se sitúa a la cabeza de la región sudamericana en cuanto a posibles afectados. Esta epidemia ha obligado al Gobierno que dirige Evo Morales a invertir más de ocho millones de bolivianos (casi 900.000 euros) en tareas de prevención. Además, la Corporación Andina de Fomento (CAF) puso a disposición del país andino 1,1 millones de dólares para contener la epidemia.
De momento, no existe ningún medicamento para combatirla, por lo que la estrategia más efectiva para luchar contra ella es acabar con el principal transmisor de la enfermedad. La fumigación es una de las medidas más efectivas para luchar contra el mosquito, aunque las autoridades sanitarias también recomiendan evitar el estancamiento del agua, ya que es donde proliferan los mosquitos.
El dengue, es una grave enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Se presenta en dos formas: fiebre de dengue y fiebre hemorrágica de dengue.
La fiebre de dengue es una grave enfermedad de tipo gripal que afecta a los niños mayores y a los adultos, pero rara vez causa la muerte.
La fiebre hemorrágica de dengue (FHD) es otra forma más grave, en la que pueden sobrevenir hemorragias y a veces un estado de choque, que lleva a la muerte. En los niños es sumamente grave.
Los síntomas de la fiebre de dengue varían según la edad y el estado general de salud del paciente. Los lactantes y los niños pequeños pueden presentar un cuadro de fiebre y erupción "sarampionoide", difícil de distinguir de la gripe, el sarampión, el paludismo, la hepatitis infecciosa y otras enfermedades febriles. Los niños mayores y los adultos pueden tener síntomas análogos o un cuadro sintomático variable entre leve y gravísimo.