Como ya se había anunciado desde hace unas semanas la FIFA decidió suspender temporalmente a Perú de todas las competencias internacionales, tras cumplirse el plazo que el ente rector del fútbol mundial le dio al gobierno peruano y a la Federación Peruana de Fútbol (FPF), para solucionar las desavenencias que han venido sosteniendo desde hace varios meses atrás.

El problema principal radica en que el IPD (Instituto Peruano del Deporte), el organismo que rige el deporte en el Perú y que representa al Gobierno Peruano en todo lo que a materia deportiva respecta, no reconoce a Manuel Burga como presidente de la FPF, como si lo hace la FIFA, que ha tomado esta actitud del gobierno peruano como una intromisión política, una de las faltas más graves que puede cometer un Estado según la FIFA.
El no reconocimiento de Burga por parte del Estado Peruano tiene su origen en una sanción que emitió la comisión de justicia del IPD contra Burga por no haber cumplido con adecuar los estatutos de la FPF a la nueva ley del deporte dictada por el Congreso Peruano, esta sanción inhabilitaba a Manuel Burga para participar en las elecciones para elegir al presidente de la FPF.
Sin embargo Burga y el comité electoral de la FPF, que dicho se a de paso esta conformado fundamentalmente por amigos y partidarios de Burga, no acato el fallo de la comisión de justicia del IPD y zurrándose en la ley peruana le permitió a Burga participar en dichas elecciones, Burga gano las mismas gracias a los votos de los presidentes de las federaciones departamentales (regionales), que para votar en dichas elecciones deben viajar a la capital del país y alojarse en los mejores hoteles de la ciudad, y comer en los mejores restaurantes de la misma, obviamente por cuenta de la FPF (léase Manuel Burga) y que cuentan con otros grandes beneficios a lo largo del año, también por cuenta de la Federación.
Por esta serie de hechos, el IPD en representación del gobierno peruano decidió desconocer las elecciones de la FPF y no reconocer a Manuel Burga como su presidente. La FIFA no vio con buenos ojos esta disputa interna y desde el principio se puso del lado de Burga, un dirigente que lleva ya casi 20 años en la FPF y casi la mitad de ellos fungiendo como presidente de la misma con desastrosas consecuencias para el fútbol peruano.
Pero el enfrentamiento llegó a su clímax cuando el IPD se negó a cederle a la FPF los estadios que pertenecen al gobierno peruano para organizar el Campeonato Sudamericano Sub-20 que Perú debía organizar en enero del 2009, aduciendo como era lógico que los representantes de la FPF se encontraran fuera de la ley. Ante esto la FIFA decidió quitarle la organización del mencionado evento a Perú y darle al gobierno peruano el 21 de noviembre como plazo máximo para arreglar sus diferencias con la FPF, bajo la amenaza de que de no hacerlo el fútbol peruano sería suspendido de toda competencia internacional.
Pues bien, ni el Estado Peruano ni el intransigente señor Burga cedieron y la FIFA cumplió con su amenaza de suspender a Perú temporalmente. La FIFA le ha dado un nuevo plazo al Estado Peruano para solucionar este engorroso problema y el 20 de diciembre decidirá si esta sanción se hace definitiva o queda desestimada. De confirmarse la sanción significara la salida de Perú de todos los torneos internacionales indefinidamente, lo que significara perjudiciales consecuencias para el fútbol peruano, pero también traerá daños colaterales para el resto de países de CONMEBOL .
Pues al quedarse Perú sin poder participar los campeonatos de la Confederación Sudamericana, como la Copa Libertadores, Copa sudamericana, los campeonatos sudamericanos juveniles y las eliminatorias, el fixture de estos deberá reconfigurarse. Esto es grave sobre todo en el caso de las eliminatorias para Sudáfrica 2010, pues Perú ha disputado poco más de la mitad de las mismas, y si se ve imposibilitado para jugar el resto de ellas, esto afectara la equidad de las chances de clasificación del resto de equipos, hecho que podría generar más de un problema en dicha competencia.
Sin embargo, parecen pocas la posibilidades de que la FPF y el Estado Peruano lleguen a un acuerdo que permita evitar la sanción FIFA, pues ni el Estado Peruano quiere ceder en la defensa de sus leyes, ni Manuel Burga parece estar dispuesto a abandonar su cargo, que a pesar de ser ad honoren (en el papel), le permite disponer de los grandes ingresos que genera el fútbol y de los frecuentes viajes con jugosos viáticos que le pagan tanto la FPF como la FIFA.
Burga ha sido acusado muchas veces de corrupción y aunque los cargos en contra suya no han podido ser comprobados, actos de corrupción y de dolo cometidos por allegados a la Federación y al entorno de Burga si se han comprobado. Además lo que si esta claro es que en los años de pésima gestión de Burga, el fútbol peruano ha sido sumido en el caos y prueba de ello han sido los constantes fracasos en las competiciones internacionales en todas las categorías y divisiones.
El fútbol peruano organizacionalmente hablando es prácticamente un caos, con muchos equipos de primera división que no cuentan con instalaciones adecuadas, divisiones menores y que son incapaces de siquiera pagarle los sueldos a sus jugadores y ni hablar del fútbol de segunda división o amateur en el que la organización es casi nula, todo esto generado por la falta de acción de la FPF que ha dejado de cumplir y hacer cumplir normas dictadas incluso por el propio Manuel Burga, que a pesar de ser abogado parece no tener respeto ni por sus propias normas.
Es por eso que la gran mayoría de la opinión pública en el Perú entre quienes me incluyo, esta dispuesta a aceptar con tristeza pero con dignidad la sanción impuesta por FIFA. Si el ente rector del fútbol mundial esta dispuesto a apoyar a un sin vergüenza para que se perpetué en su cargo es cosa de ellos. Pero el Estado Peruano y el pueblo peruano en general, no pueden consentir que un tipo con la poca ética que ha demostrado Burga (por decir lo menos) se burle de las leyes nacionales y se quede al mando de una institución que representa a la nación peruana. Los tratamientos para la cura de enfermedades graves, muchas veces traen fuertes daños colaterales, si la desafiliación de la FIFA por algunos años es parte de la cura del fútbol peruano, que así sea. Después de todo entre hacer el ridículo en todos los torneos y no participar en ellos, no hay gran diferencia.