
Gracias a los estudios desarrollados por los investigadores de la Universidad de Ciencias de Tokio, en un futuro cercano, cuando perdamos alguna pieza dental ya no tendremos la necesidad de sustituirla por algún implante artificial. Hace unos días estos científicos publicaron un informe de su trabajo en la revista Proceedings, en el cual especificaron cómo desarrollaron en su laboratorio el germen de un diente formado por un tejido especial con las células y las instrucciones necesarias para que creciera el nuevo diente, tal y como si se tratase de la semilla de una planta.
De momento dicho experimento se ha llevado a cabo solo en ratones. Este germen fabricado a partir de células provenientes de la mandíbula de embriones de ratón fueron cultivadas durante una semana y posteriormente recubiertas de una estructura de colágeno para luego ser implantadas en la mandíbula de un ratón. Una vez en el interior de la encía, y al contacto con el hueso maxilar, la nueva pieza creció de manera natural, tal y como los científicos japoneses se lo esperaban, con la misma forma y estructura de un diente común.
Es la primera vez que se consigue un nuevo tejido totalmente funcional diseñado en un laboratorio, sin duda alguna este es un gran logro en el campo de la medicina regenerativa.

Además de los blanqueamientos que nos realiza nuestro dentista, existen otras recomendaciones para mantener la limpieza pro mucho más tiempo. Evite en la medida de lo posible los alimentos que "manchen" la superficie de los dientes.
Si fuma le invitamos a que intente reducir o suprimir el consumo de tabaco. Realice una higiene dental adecuada. Cepíllese los dientes tres veces al día. Utilice una pasta de dientes una pasta de dientes blanqueadora.
Utilice la seda dental y no otros elementos que dañan los dientes y las encías (hilo, plástico, cabello, etc, aunque parezca broma, algunas personas utilizan estos elementos en reemplazo de la seda o hilo dental.
Realice 2 limpiezas dentales profesionales al año y si deseas un truco más natural y casero, te recomendamos masticar una rodaja de nabo crudo 2 o 3 veces por semana y fuera de las comidas.