
El mayor fabricante japonés, Toyota, y la eléctrica europea EDF siguen sacándole el jugo a su alianza. Empezaron en el 2007 en carreteras francesas unas pruebas sobre coches híbridos, extendiéndose luego al Reino Unido.
Ahora han comenzado a estudiar también los puntos de recarga. La duración de la prueba es de tres años, y se desarrollará en Estrasburgo, Francia. Consta del préstamo de aproximadamente 100 híbridos enchufables de nueva generación a distintas empresas y colaboradores. EDF se encargará de colocar puntos de recarga en hogares, recintos de empresas, aparcamientos y carreteras públicas.
Lo que busca Toyota es investigar sobre el rendimiento y condiciones reales de utilización de estos vehículos, mientras que la eléctrica europea quiere evaluar diferentes opciones operacionales para la infraestructura de recarga. El objetivo conjunto es demostrar la viabilidad de esta tecnología como paso previo a su salida al mercado.