Según un estudio, elaborado con la colaboración de numerosos expertos internacionales, y publicado en el ‘The Lancet Oncology’, las medidas adoptabas en el consumo de tabaco, redujeron el consumo de cigarrillos en fumadores y los riesgos de la exposición al humo de niños y no fumadores, sin disminuir la clientela y el rendimiento empresarial.
La Agencia Internacional para la Investigación sobre Cáncer (IARC), concluyó en su último informe que las medidas para crear espacios libres de humo son efectivas y beneficiosas, tanto para los ciudadanos como para los negocios hosteleros.
Un sólo cigarrillo contiene numerosos componentes cancerígenos que no sólo ponen en riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y respiratorias a sus consumidores, sino también a las personas expuestas al humo.
"Se estima que habrá unos 450 millones de muertes provocadas por el tabaco en todo el mundo en la primera mitad de este siglo", según asegura Peter Boyle, director de la IARC. Por esa razón, numerosos países e instituciones han optado en los últimos años por la implantación de iniciativas de protección de espacios libres de humo, con el objetivo de paliar la exposición de los no fumadores y reducir o cesar el consumo del mismo.
Los resultados sugieren que las políticas antitabaco aplicadas en el entorno laboral han dado lugar a una disminución de entre cuatro y dos cigarrillos diarios por fumador, así como una tendencia al alza de la voluntad de abandonar el hábito.