
Un grupo de científicos de la Universidad de Manchester, Reino Unido, ha realizado un estudio comparativo entre Ustekinumab y Etanercept (fármacos biológicos contra la psoriasis) y concluye que Ustekinumab ofrece una eficacia superior a la del otro fármaco.
"Dividimos a 903 pacientes con psoriasis moderada-severa en tres grupos de tratamiento", explican los autores del trabajo, publicado en 'The New England Journal of Medicine'.
“Unos recibían inyecciones subcutáneas de 45 mg. de Ustekinumab y otros de 90 mg. (en función del peso) dos veces durante las 12 semanas de tratamiento. A los integrantes del tercer grupo se les administraban 50 mg. de Etanercept dos veces a la semana durante tres meses”, añaden.
Trascurridas las 12 semanas, el 67,5% de los miembros del primer grupo, el 73,8% del segundo y el 56,8% del tercero tuvieron un 75% de mejora en la escala PASI (pondera el enrojecimiento, la sobreelevación y la descamación de las placas).
Además, la proporción de pacientes que conseguía aclarar las lesiones o la remisión de la enfermedad era significativamente mayor entre los sujetos que recibían Ustekinumab que entre los que estaban tratados con Etanercept.
Los investigadores también observaron que los pacientes que presentaron una respuesta inadecuada a Etanercept recibieron una inyección de Ustekinumab y la mitad de ellos también obtuvieron una mejoría del 75%.
Con estos resultados, los estudiosos concluyen que la eficacia de Ustekinumab es superior a Etanercept en pacientes con psoriasis.
En cualquiera de los casos, es su especialista quien determinará la terapía correcta en virtud de la respuesta de su organismo.

Beber cócteles de poderosos medicamentos contra el sida parece haber reducido a la mitad la tasa promedio de muerte en un grupo de personas infectadas con VIH, y que fueron analizadas durante más de tres años.
Para evaluar si la terapia combinada contra el VIH estaba realmente salvando vidas, los investigadores examinaron datos de 12 estudios europeos y estadounidenses que incluyeron a 62.760 pacientes infectados con VIH que comenzaron la terapia y fueron seguidos por 3,3 años.
Teniendo en cuenta factores que podían influir en las tasas de deceso, el equipo halló que el riesgo de muerte era un 52 % menor en aquellos pacientes que habían comenzado la terapia combinada contra el VIH, en relación con aquellos que no.
“El tratamiento combinado redujo a la mitad la tasa (de muerte) de individuos infectados con VIH en los países desarrollados y la disminución absoluta (en las muertes) fue más fuerte que en aquellos con peor pronóstico al comienzo del seguimiento", indicaron los autores del estudio.
“Este hallazgo demuestra los beneficios de ser tratado, incluso en los estadios más avanzados de la enfermedad”, subrayó el equipo.
El zumo de cítricos altera el mecanismo de acción de ciertas medicinas Científicos de Estados Unidos y Canadá han detectado que el zumo de la naranja, el pomelo o la manzana, puede alterar la acción de determinados medicamentos, reduciendo así su eficacia.
Análisis realizados en pacientes medicados con el antihistamínico fexofenadina han determinado que la naringina, el principal ingrediente activo del pomelo que le da su sabor amargo, altera la absorción del medicamento en el intestino y reduce sus beneficios a la mitad.
El estudio analizó a un grupo de pacientes que consumieron este fármaco, bien ayudados con agua o con un sólo vaso de zumo. En este último caso, se observó que la naringina bloqueaba el principal transportador de este medicamento, llamado OATP1A2, y su absorción por el intestino para su paso a la sangre era más dificultoso.
Tras esto, se ha confirmado que el consumo de zumos de pomelo, naranja o manzana reduce la absorción de etoposida, un agente anticancerígeno; ciertos betabloqueadores para prevenir infartos y tratar la hipertensión, como atenolol, celiprolol, talinolol; fármacos para pacientes trasplantados, como la ciclosporina; y algunos antibióticos como ciprofloxacino, levofloxacino y itraconazol.