
Así termina esta triste historia que ha causado muchas molestias al cantante Alejandro Sanz. La pareja de esposos, Carlos González y Sylvia Helena Alzate, se declaró culpable por los cargos de intento de extorsión, al haber pedido al intérprete de “Amiga mía”, 500,000 dólares con tal de no revelar detalles de la vida privada del solista.
Alejandro Sanz los denunció en el año 2006, cuando sus ex trabajadores intentaron sacarle la millonaria suma a cambio de su silencio, pues amenazaron con hacer públicos algunos “secretos” del cantante.
Ahora, los esposos han aceptado su culpa y llegaron a un acuerdo con las autoridades. El acuerdo les permite librarse de un juicio y condena graves, evita además que la pareja adquiera antecedentes penales y los obliga a guardar silencio sobre el caso. Tampoco podrán acercarse a Sanz o su familia.
El actor Rob Lowe, autor de un artículo en el The Huffington Post en el que condenaba a una de sus ex trabajadoras por el intento de extorsión que sufrió, inició los trámites de un nueva demanda en la corte de Santa Bárbara y Los Angeles, acusando a sus ex empleados de incumplimiento de contrato, difamación e intento de infringir angustia emocional.
Según los abogados de Lowe, esta nueva demanda en contra de una mujer y su chef, tiene igual connotación
que la anterior. Recordemos que su ex niñera afirmaba que mantenía una relación personal e íntima con el actor y contaba a sus amigos que (Rob) se iba a divorciar de su mujer. Inclusive, en una ocasión esta persona afirmó que
Rob la acosaba sexualmente y que su mujer, Sheryl Lowe, tenía un comportamiento abusivo con ella (con la ayudante), pues hacía comentarios inapropiados de naturaleza sexual y racial.
Sam Seaborn, nombre de su personaje en el aclamado drama de la NBC, “El ala oeste de la Casa Blanca”, denunció que esta mujer lo amenazó a él y su esposa con acusarles de comportamiento vicioso si no le pagaban 1,5 millones de dólares.
Esta vez serían otros dos de sus ex empleados, quienes intentan sacar similar ventaja del actor.