
La endometriosis, una enfermedad inflamatoria en la que las células del endometrio invaden otros órganos de la cavidad pélvica, causando dolor en la menstruación y en las relaciones sexuales, reglas irregulares y, en los casos más graves, infertilidad, sigue siendo todo un enigma para los científicos, tanto así que diagnosticarla no existe un método sencillo hasta el momento.
Además de la descripción de los síntomas, hacer una pequeña incisión en el abdomen mediante laparoscopia para tomar una muestra de tejido es la única manera de tener un diagnóstico certero. Sin embargo, un nuevo análisis, menos invasivo que el actual, podría hacer que esto cambie en los próximos años.
Científicos de la Universidad de Sydney (Australia), en colaboración con la universidad jordana de Mutah, se propusieron demostrar en un ensayo clínico si el análisis de fibras nerviosas en las capas de su endometrio, encontradas en mayor cantidad en las mujeres con endometriosis, podría explicar al menos en parte los síntomas de la enfermedad.
En el estudio participaron 99 mujeres con síntomas de endometriosis y, además de someterlas a la laparoscopia, les extrajeron una pequeña muestra de tejido con un procedimiento similar al de la citología, en la misma consulta del ginecólogo y sin necesidad de anestesia.
Al analizar las muestras de tejido al microscopio, descubrieron que las mujeres con más cantidad de fibras nerviosas en su endometrio según la biopsia eran las mismas 64 pacientes a quienes la laparoscopia había diagnosticado la endometriosis.
Este análisis, permitió diagnosticar correctamente la enfermedad en el 98% de los casos; aunque a cambio, sólo 'acertó' en el 89% de los casos negativos, explican los investigadores, dirigidos por el australiano Ian Fraser.
Con la investigación, la prueba podría utilizarse como un primer método diagnóstico para acelerar el descubrimiento de la endometriosis y sólo realizar la laparoscopia a aquellas mujeres que den positivo en el análisis de células nerviosas.

Un estudio revela la eficacia de un tipo de resonancia para detectar una enfermedad conocida como endometriosis profunda, trastorno que puede desencadenar en problemas de infertilidad femenina.
Esta patología, también denominada endometriosis subperitoneal, se caracteriza por la infiltración de tejido endométrico en otras zonas del organismo. Es una de las principales causas de infertilidad femenina y provoca hemorragias vaginales, fuertes dolores menstruales y durante las relaciones sexuales. En este tipo de patología, los endometriomas se cuelan en los lugares más recónditos del colon, el recto, la vagina e, incluso, en la vejiga urinaria, lo que obliga en muchas ocasiones a llevar a cabo intervenciones quirúrgicas abiertas, en lugar de las laparoscopias.
Volviendo al nuevo estudio y según los investigadores, una resonancia más potente (3 teslas) es capaz de localizar lesiones muy pequeñas y en lugares bastante inaccesibles de la cavidad abdominal, lo que permite un mejor diagnostico para una intervención mucho más segura y eficaz.
Para arribar a estos resultados, los investigadores reclutaron a 41 mujeres de entre 20 y 46 años de las que se sospechaba que podían sufrir endometriosis. Las participantes pasaron por dos tipos de resonancia (1.5 y 3 teslas).
La resonancia de tres teslas diagnosticó certeramente 26 casos de endometriosis profunda y además, reveló la localización y el alcance de las lesiones mejor que su homóloga más antigua.
“Simplemente con poder diferenciar si se trata de la modalidad superficial o de la profunda, el cirujano ya puede decidir si realiza una laparoscopia o una intervención abierta”, señala la doctora Nathalie Hottat, directora de este seguimiento.
Frente a estos resultados, los estudiosos se mostraron muy satisfechos con el estudio y apuntan la posibilidad de poder aplicar esta técnica de imagen a los casos de endometriosis profunda anterior; la que se produce cuando el tejido anómalo se sitúa en el entorno de la vesícula biliar y de la vejiga urinaria.
Sin embargo, aunque los resultados parecen bastante prometedores, los científicos recalcan que es necesario llevar a cabo investigaciones con grupos más amplios de pacientes que corroboren estos hallazgos.