
Investigadores de la Stanford University en California aseguran haber desarrollado un método para predecir qué embriones de probeta son los que se desarrollarán adecuadamente y han otorgado una licencia para la creación de un test comercial basado en sus descubrimientos.
Los científicos indicaron que el nuevo test podría ayudar a las clínicas de fertilidad a escoger los mejores embriones para implantarlos en el útero de las pacientes, evitando de esta manera terapias infructuosas.
Los hallazgos también permitirían mejorar el actual sistema que consiste en implantar múltiples embriones para tratar de obtener un embarazo, pero con el riesgo de que se desarrolle más de un bebé, que casi siempre nacen prematuramente y enfrentan problemas de salud.
Para el nuevo test, el equipo de Renee Reijo, observó a los embriones dividirse y desarrollarse desde el momento en que el espermatozoide se une con el óvulo en el laboratorio. A medida que los embriones crecían, también evaluaron la expresión genética, observando qué genes y cuándo se activaban.
Para su sorpresa, los investigadores hallaron que casi desde el comienzo un grupo de células tenía diferentes genes activos. El destino de un embrión, si logrará desarrollarse normalmente o no, pareció determinarse en mucho casos desde el momento de la concepción y depender fuertemente del óvulo materno, hallaron los investigadores.
Los embriones más propensos a formar el grupo celular denominado blastocisto se desarrollaron a una tasa concreta y medible, añadió el equipo, cuyo estudio ha sido publicado en la revista Nature Biotechnology.
"La formación del blastocisto es un momento crucial en el desarrollo de un embrión humano y brinda criterios más objetivos para la selección de qué embrión(es) transferir", indicó en el comunicado Lissa Goldenstein, presidenta ejecutiva de Auxogyn Inc., una compañía privada de tecnología médica, que adquirió una licencia exclusiva de la Stanford University para desarrollar productos relacionados con estos hallazgos.
La fertilización in Vitro es la unión del óvulo con el espermatozoide fuera del útero (laboratorio), para luego transferir el embrión al vientre femenino para su posterior desarrollo.
Vía: 20minutos

Un estudio, llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, confirmó que los niños concebidos por reproducción asistida tendrían un riesgo mayor que el promedio de sufrir parálisis cerebral, debido a las altas tasas de embarazos múltiples y partos prematuros.
La investigación, realizada con 590.000 niños nacidos en Dinamarca entre 1995 y el 2003, reveló que aquellos concebidos por reproducción asistida eran dos veces más propensos a que se les diagnosticara parálisis cerebral que los bebés concebidos naturalmente.
El estudio, publicado en Human Reproduction, confirma los resultados de investigaciones previas y sugieren que el aumento del riesgo de desarrollar parálisis cerebral se podría atribuir a la mayor posibilidad de tener más de un hijo o un parto prematuro con la reproducción asistida.
El equipo, liderado por Dorte Hvidtjorn, sostiene que su trabajo sugiere la implantación de un solo embrión por vez.
La parálisis cerebral es un grupo de trastornos, generalmente desde el nacimiento, que alteran el movimiento, el equilibrio y la postura de manera permanente. Las perturbaciones son de leves a graves, por ejemplo, algunos no pueden caminar o sufren retraso mental o problemas visuales.
Aunque se desconoce la causa de la enfermedad, se cree que podría deberse a una alteración del desarrollo cerebral del feto. Los bebés prematuros y con bajo peso tienen más riesgo de sufrirla que aquellos que nacen a término y con peso normal.

Un grupo de investigadores franceses halló que los bebés que nacen de parejas que realizaron un tratamiento de fertilidad tienen un mayor riesgo de sufrir anormalidades.
“Las parejas que están considerando usar la tecnología de reproducción asistida (ART) deberían saber que el riesgo de que el bebé sufra defectos de nacimiento es casi el doble que en aquellos concebidos naturalmente”, dijo la genetista clínica Geraldine Viot, del hospital Maternity Port Royal, en París.
"Hallamos una importante malformación congénita en el 4,24 por ciento de los niños nacidos por ART. Esto es el doble de lo registrado en la población general. Y la mayoría de los médicos que trabajan en clínicas de fertilidad en Francia sólo hablan a las parejas sobre esos riesgos si éstas les hacen preguntas específicas”, añadió Viot, cuyo estudio fue presentado en una conferencia de la Sociedad Europea de Genética Humana, en Estocolmo.
"Dado que nuestro estudio es el mayor hasta la fecha, creemos que nuestros datos son estadísticamente representativos del panorama real", argumentó la especialista.
Viot manifestó que la tasa más elevada se debió en parte a la mayor cantidad de problemas cardíacos en los bebés nacidos por ART y también a la mayor cantidad de anormalidades de los sistemas urinario y reproductivo, sobre todo en los varones.
Los científicos también detectaron un número cinco veces mayor de angioma, que son tumores benignos formados por pequeños vasos sanguíneos en o cerca de la superficie de la piel. Este problema se presentó en las niñas que en los niños.
Frente a esta situación, Viot subrayó que: "Es importante que todos los médicos y políticos estén al tanto de esto".
La ART incluye varios métodos, como la fertilización in vitro (FIV) y una técnica llamada ICSI, en la cual se inyecta directamente el esperma en un óvulo.
La revista US Weekly, ha sacado a relucir algunos detalles del último embarazo de la actriz Angelina Jolie. Según la publicación americana, la actriz y su pareja, el actor Brad Pitt, se habrían sometido a tratamientos de fertilidad antes de la concepción de sus mellizos.
Una persona cercana a la pareja, afirmó que los mellizos nacieron gracias a la inseminación in vitro, ya que los aristas deseaban tener dos bebés al mismo tiempo. Vivienne Marcheline y Knox Leon (nombres de los mellizos), ahora mismo, los recién nacidos que más expectativa han causado en la prensa de espectáculos, se encuentran muy bien protegidos por sus padres, ante la inminente amenaza de vender fraudulentamente sus exclusivas imágenes, propiedad de una revista que –dicen- ya habría pagado 11 millones de dólares por las primeras fotografías.
Vivienne Marcheline y Knox Leon nacieron en Francia el 12 de julio y ya se unieron a su hermana mayor Shiloh, de 2 años y a sus otros hermanos – adoptados por la pareja- Maddox, de 6 años, Pax, de 4 y Zahara, de 3.