El heredero a la corona británica, el príncipe Carlos, tiene entre sus exclusividades a una persona encargada a tiempo completo de los arreglos florares que él tanto disfruta.
Sarah Champier-Lowe, es una florista que de 49 años, que esta dedicada a realizar o adornar con toda clase de flores todos los rincones de palacio. Con un ingreso anual de 38.000 euros (que el príncipe Carlos paga de su bolsillo), Champier-Lower, hace que cada trabajo que realiza sea reconocido y del agrado de su alteza.
Según relató Champier-Lowe, lo que más le gusta es sentarse por la tarde con el príncipe (al que llama "boss"), con una copa de sidra en Highgrove y escuchar a Leonard Cohen, que también es del gusto de Carlos.
Sin embargo, agradar al heredero de la reina Isabell II no es todo lo que hace, pues esta en sus manos tratar de conocer el carácter de las ilustres visitas que se recibe en palacio para según ello empiece a crear sus arreglos.
El príncipe Carlos que es conocido por su pasión por la naturaleza, admitió en una ocasión que él hablaba con las flores.
No es nada raro pues yo conozco a muchas personas que no solo hablan con las flores sino con sus animales, su ropa, su maquillaje, con su amigo imaginario etc.