Que Nintendo tengan un nuevo mercado en el que pensar no es ningún secreto. La estrategia de la compañía está ampliamente dirigida a satisfacer las necesidades de un sector completamente nuevo dentro de la industria, los llamados jugadores casuales. Los de Kyoto han lanzado anuncio tras anuncio de títulos orientados a un público que, poco a poco, ha empezado a reconocer la importancia de los videojuegos como forma de entretenimiento. Hasta este punto nada que reprochar. Sin embargo, toda esta corriente ha tenido un precio muy caro: los "hardcore gamers", que día a día venían como sus franquicias más queridas eran reemplazadas por títulos como "Imagine Babyz" y toda la gama de juegos que pocos estaban dispuestos probar. Nintendo aseguraba y reaseguraba que no había dejado de lado a sus fieles seguidores, aún así, el estacazo final se dio durante el pasado E3 de Los Ángeles, cuando la gran N nos dejó sin la alegría de tener un anuncio importante entre manos.
Pero parece que una luz se vislumbra en el horizonte, y nuevamente estamos dispuesto a creer que podría tratarse de la salvación de Mario, Zelda y compañia. Nintendo ha lanzado un comunicado en el que pide disculpas, por enésima vez, a sus seguidores, y asegura que aún trabaja en sus sagas más populares. "Nunca hemos ignorado a nuestros fans más fieles. Aún tenemos a los desarrolladores trabajando en sagas populares pero necesitamos más tiempo para completar estos juegos, aproximadamente dos o tres años. Estos juegos no estarán a punto a principios de 2009 pero en el desarrollo participan todos los equipos de desarrollo."
La verdad es que 2 ó 3 años es mucho tiempo, y hasta entonces muchas cosas pueden suceder. Una nueva moda puede invadir el mercado global, y todos aquellos jugadores casuales que ahora adornan sus casas con una Wii pueden fácilmente dejar plantada a Nintendo y buscar una nueva forma de diversión. Nintendo necesita reevaluar sus proyectos a futuro y no dejar de lado a todos aquellos fanáticos que durante tanto tiempo se han mantenido fieles a pesar de todo.