Al parecer la vida de la cantante va por buen camino. Dicen que después de la tempestad viene la calma, y eso puede estar pasando con Britney Spears. Luego de un tiempo lleno de escándalos, alcohol, drogas, peleas en los tribunales por la custodia de sus hijos y llegar a tener a su padre como responsable de su vida y sus bienes – que por cierto hizo un buen trabajo -, Britney está retomando de a pocos una vida más equilibrada y tranquila.
Primero, su regreso a los escenarios parece algo inevitable, y sin dudas que se la ve cada día mejor y más saludable. Pero como en la vida siempre hace bien una buena compañía, la artista estaría estrenando un novio nuevo. El fin de semana, Spears fue fotografiada en Cabo San Lucas, México, junto a un posible pretendiente, George Maloof, dueño del Palms Hotel and Casino en Las Vegas.
“Britney parecía disfrutar un momento agradable mientras coqueteaba con un amigo. Ambos jugaban y ensayaban pasos de baile junto a la piscina del hotel”, comentó un testigo del lugar.
Enhorabuena.