La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha decidido elevar el nivel de alerta de la epidemia de gripe porcina de cuatro a cinco tras las últimas informaciones que señalan un aumento de los casos en varios países y que indican que el virus se está extendiendo ahora con más facilidad entre humanos, lo que indicaría que estamos ante una "inminente" pandemia de gripe.
Margaret Chan, directora del organismo manifestó que: “Toda la Humanidad está bajo la amenaza de una pandemia. Debe tomarse seriamente el asunto, precisamente por su capacidad de extenderse rápidamente a cada país del mundo”.
"Todos los países deberían activar sus planes de preparación para la pandemia inmediatamente", instó, Chan, quien hizo un llamamiento a gobiernos, industrias farmacéuticas y la comunidad de negocios para unir esfuerzos y recursos para afrontar esta crisis.
Por su parte, Keiji Fukuda, director general adjunto de la OMS, aseguró que los países "deben aumentar su grado de preparación y vigilancia".
Según el manual de fases de alerta de la OMS, el grado 5 se declara cuando existe transmisión del virus de persona a persona en al menos dos países.
Los hospitales mexicanos, que se han visto abarrotados de pacientes con síntomas sospechosos de gripe porcina, se enfrentan a un nuevo dilema. La falta de antivirales es la preocupación del día a día en los centros de salud.
Pese a que el gobierno mexicano pide tranquilidad al país asegurando que tienen un millón de dosis almacenadas de oseltamivir (Tamiflú), en los hospitales la situación es más complicada. "No hay antivirales suficientes y los pacientes están recibiendo otros medicamentos menos específicos mientras llegan. El personal médico se está contagiando, en algunos centros ni siquiera tenemos los medios para realizar las pruebas del exudado faríngeo para confirmar los casos", manifiesta un doctor que trabaja en un hospital a una hora de distancia de la capital mexicana. Allí han fallecido esta semana dos pacientes y un total de siete personas permanecen hospitalizadas con síntomas de gripe, entre ellas una joven médico residente que permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos.
De otro lado, en el Instituto Nacional de Nutrición y Ciencias Médicas, ya se han reportado cuatro casos confirmados entre personal sanitario: "Hace dos semanas nos empezaron a vacunar contra la gripe estacional", relata la doctora Mirell Tapia, "pero pensamos que no pasaría de ser una cosa intrahospitalaria; sin tanta repercusión. Cuando nos empezaron a alertar de las medidas preventivas y del uso de mascarillas ya era tarde, porque ya habíamos estado en contacto con casos ahora confirmados", añade.
Por su parte, Hernán Navarrete, especialista en el Hospital General de México DF, también admite estar preocupado. Navarrete cuenta que en algunos servicios los médicos están trabajando con las mascarillas que ellos mismos se compran, y una compañera que se salpicó con secreciones al tratar de intubar a un paciente (ahora confirmado) no recibió Tamiflú como medida preventiva
Al respecto, la Secretaría de Salud reconoce que se ha establecido un control muy estricto del oseltamivir para evitar un mal uso del medicamento ante un virus que aún no se conoce y que podría generar la aparición de resistencias. Admite también que los dos laboratorios del país de nivel 3 con capacidad para hacer los análisis se han visto desbordados: "Se está intentando ampliar su capacidad actual, de sólo 15 pruebas al día, hasta más de 100", explica una portavoz. "También estamos colaborando con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para montar otro laboratorio capaz de hacer una prueba rápida para confirmar si se trata del virus H1N1", añade el mismo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) manifestó su preocupación por este brote de gripe porcina que afecta particularmente a México, donde hay 800 casos de personas con "síntomas aparentes" de la enfermedad y se han registrado 57 muertes en el área del Distrito Federal. Estos casos corresponden a adultos jóvenes y saludables, sin antecedentes de otras enfermedades.
Al respecto, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos investigan el brote de un tipo de gripe porcina en humanos, hasta ahora desconocida, de la cual ya se han detectado siete casos en California y Texas.
El brote ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias ante la posibilidad de que se trate de un virus transmitido de persona a persona, ya que ninguno de los enfermos ha tenido contacto con cerdos, advirtieron: "Ninguno de los pacientes ha tenido contacto directo con cerdos y si bien se puede contraer la gripe porcina sin estar en contacto directo (con esos animales) puede darse. Creemos a este punto que la transmisión de humano a humano se está dando, aunque no sabemos la extensión del problema".
De las siete personas infectadas, todas recuperadas, cinco residen en California y dos en el área de San Antonio (Texas), y entre estos los únicos que tenían alguna relación son un padre e hija en California y dos niños que acudían a la misma escuela en Texas, según las autoridades.
La gripe porcina es una enfermedad respiratoria de los cerdos y por lo general no afecta a las personas, aunque se han presentado algunos casos en años recientes entre personas que están en contacto directo con estos animales.
Los síntomas de la gripe, que no se transmite al comer productos porcinos, son similares a los de la gripe estacional común, y entre estos se incluyen fiebre, letargo, falta de apetito y tos, según datos de los CDC. Asimismo, algunas personas con gripe porcina también experimentan dolor de garganta, náuseas, vómitos, diarrea y secreciones nasales.