Han transcurrido dos años desde la muerte del cantante de funk y soul estadounidense, y hasta el momento, sus herederos no llegan aun buen acuerdo para repartir su herencia.
James Brown, conocido también como "Soul Brother Number One", "Mr. Dynamite", "The Hardest-Working Man in Show Business", "Minister of The New Super-Heavy Funk", "Universal James", o por su sobrenombre más famoso, "the Godfather of Soul" (El Padrino del Soul), dejó de existir a los 73 años, dejando una cuantiosa herencia que viene siendo la disputa de sus familiares.
Un juez ha decidido nombrar un nuevo albacea para que intente poner fin a la disputa por la herencia del cantante. La solución propuesta por los albaceas actuales ha recibido críticas por uno de los hijos adultos del intérprete y dos de sus nietos.
En el proceso, la viuda de Brown se enfrenta a los hijos adultos del músico, y es ella misma quien también no está conforme con la actitud de los albaceas: "Los albaceas que tenemos ahora están siendo inútiles. Se oponen al acuerdo y nosotros queremos que se logre", manifestó su abogado.
Bueno, en cuestión de herencias, los beneficiarios nunca están de acuerdo con lo que les toca.
Las herederas del famoso tenor italiano, Luciano Pavarotti, fallecido el pasado 6 de septiembre a consecuencia de un cáncer al páncreas, por fin llegaron a un acuerdo para repartir equitativamente el patrimonio del artista.
Su viuda, Nicoletta Mantovani y las tres hijas del primer matrimonio del cantante (Lorenza, Cristina y Giuliana), han alcanzado un acuerdo para repartirse la herencia del artista.
Esta información, la dio a conocer Anna Maria Bernin, quien fue abogada de Pavarotti y ahora es la representante de Mantovani, en una entrevista al diario italiano "Quotidiano Nazionale-Il Resto del Carlino".
“Los bienes de Pavarotti, se han repartido de manera equitativa y compatible con los parámetros legales", manifestó Bernin.
En el testamento principal, del 13 de junio del 2007, Pavarotti dejó un cincuenta por ciento de la herencia dividido a partes iguales a sus cuatro hijas (tres del primer matrimonio y la última, Alice, que tuvo con Mantovani), y el otro 50% a su viuda (Nicoletta Mantovani), 25 por ciento por ley y el otro 25 por ciento restante de libre asignación, , tal y como establece la ley del país.
Sin embargo, y pese al acuerdo formal de las beneficiarias, no se cerraría la investigación iniciada por la Fiscalía de Pesaro ante las dudas de que el tenor, se encontrara en pleno uso de sus facultades mentales cuando, algo más de un mes antes de su muerte, redactó un nuevo testamento. Este documento establecía la creación de un una especie de fideicomiso con sus posesiones y ganancias en Estados Unidos, que debía administrar su viuda.
Es que no había motivo alguno para presagiar su pronta partida – entonces suponemos que el actor no tenía planeado cambiar su testamento hasta el momento y por tal motivo, sólo heredaba su patrimonio a sus padres y hermanas -. El actor australiano fallecido el pasado mes de enero, redactó un único testamento en abril del 2003, cuan aún no conocía a la que fue su esposa y madre de su única hija Matilda. Siendo este el motivo por el cual, tanto la actriz Michelle Williams y su hija, no figuran como herederas del actor.
Kim y Sally Ledger (padres de Heath), Kate, Ashleigh y Olivia Ledger (sus tres hemanas), figuran como los únicos beneficiarios en el testamento dejado por el protagonista de “Brokeback Mountain”. La actriz Michelle Williams y su hija Matilda Rose Ledger, de 2 años, están fuera de éste.
Sin embargo, un consciente Kim Ledger aseguró que tanto su nieta como la ex pareja de su hijo no quedarán desamparadas:
"Tanto a Michelle como a Matilda no les faltará nada. Matilda es nuestra prioridad absoluta y Michelle es parte integral de nuestra familia", aseguró Kim; pero lo que no dijo es como se las beneficiaría.
La fortuna de Ledger está estimada en unos 13 millones de euros, 100.000 euros en bienes materiales en Nueva York, 65.000 euros en cuentas bancarias, sus propiedades australianas y el departamento en Brooklyn.
Barron Hilton, cabeza de la familia Hilton, que posee la friolera fortuna de 2.300 millones de dólares, se portó a la altura de las circunstancias en esta fecha navideña, pues decidió que el 97% de su fortuna será donado a obras de caridad, y solo el 3 % restante lo podrán disfrutar sus nietas.
Barron, mediante un e-mail enviado a la revista “Fortune”, pretende dejar su fortuna a la Fundación Conrad N. Hilton, que realiza el 50% de obras sociales fuera de los Estados Unidos, como lo hiciera su padre al morir.
Al parecer, para el multimillonario Barron Hilton, el dejar tamaña fortuna a sus nietas París y Nicky Hilton, no sería un buen negocio. Si ellas lo pretenden gastar en banalidades, juergas y demás, mejor es apoyar a las causas sociales, como lo emprendiera Conrad Hilton, padre de Barron, al crear la fundación que lleva su nombre,en 1944.
Es grato enterarse sobre este tipo de noticias, de personas con tanto dinero que no sólo piensan en su bienestar, sino también en las necesidades de los menos afortunados.