Para lucir unos codos hidratados y suaves al tacto, es importante seguir una rutina de belleza que nos ayude a mantenerlos agradables a la vista. Empecemos con una exfoliación, así en la ducha diaria, frote la zona con una esponja exfoliante sobre la piel mojada para deshacerse de las células muertas.
Luego de este paso es obligatorio hidratar la piel con una buena crema, una excelente opción podría ser utilizar la que usas para tus manos
Y por último, corta un limón por la mitad y frótelo sobre el codo. Su ácido cítrico actúa como exfoliante natural y contribuye a blanquear y aclarar la coloración oscura de la piel. Este tratamiento lo puedes realizar dos veces por semana, sin olvidar una constante hidratación con la crema.