
En un partido que tuvo un solo protagonista, Holanda logró clasificar a cuartos de final de la mano de Robben cuya genialidad quedó demostrada en este encuentro. Si bien los tulipanes no son los mismos que lucían un futbol bonito, el pragmatismo que ahora demuestran se ve reflejado en los resultados. Bastó un momento de brillantez y decisión de su máxima estrella para inclina la balanza y llevarse el partido.
El planteamiento táctico dista mucho de lo que acostumbramos a ver de Holanda. Hoy ante Eslovaquia el técnico Van Marwij no ha tenido reparos en cambiar el estilo de juego que siempre había mostrado la naranja mecánica, pero que hasta el momento no le había dado ningún logro. Por su parte Eslovaquia salió envalentonada, lejos de interpretar el rol de sentirse menos; saltaron al campo con todo sabiendo que tenían mucho por ganar.

Holanda hizo lo contrario, comenzó un poco lenta pero con el tiempo fue aflojando su juego y entre toques conseguían cada vez más llegadas al arco del portero Mucha. No tuvo que pasar mucho para que Robben apareciera, bastó un pase de profundidad para tirarse abajo la defensa y marcar el primero de la cuenta. Los eslovacos no tuvieron reacción.
Los aliados Robben, Kuyt, Sneijder y Van Persie tampoco tentaron a más, se conformaron con la mínima diferencia y no arriesgaron más de lo necesario. Se fueron al descanso y al volver la historia marcaba el mismo guión. Sólo se mostraban chispazos de buen fútbol, Robben tuvo una ocasión similar al primer tanto pero no logró concretar. Cuando ya parecía que el partido no daría para más los eslovacos siempre conducidos por su caudillo Vittek lograron ocasiones de gol que le pusieron los pelos de punta a los hinchas tulipanes.

Con el acelerador apretado otra vez el partido renacía pero un error del arquero eslovaco le regaló la ocasión de pase a Kuyt que Sneijder terminó de encajar en las redes rivales. El 2-0 sentenciaba las aspiraciones de Eslovaquia y ponía justicia al marcador a los 84 minutos. Ya en los descuentos una acción Jakubko sufrió una falta en área naranja y el árbitro no dudó en sentenciar el penalti que fue convertido por Vittek dándole así el del honor a Eslovaquia.
Hemos visto a una Holanda fuera del guión habitual, agarrada más a su defensa y jugando solo cuando y como quiere. De cara a los cuartos le espera Brasil o Chile, la canarinha con mayor historia mundialista e infundiendo más miedo mientras que los chilenos dirigidos por Bielsa están mostrando un juego ordenado. Veremos que capítulo de la historia escribirán los tulipanes, hasta entonces solo esperamos al rival.
