
Según un estudio, los padres que procuramos hacer que nuestros hijos tengan una hora determinada de ir a la cama, estamos fomentando que ellos tengan un mejor desarrollo. Acostarse a una hora fija y dormir lo suficiente puede ayudar a los niños a sacar puntuaciones más altas en pruebas de desarrollo, apunta Erika Gaylor, investigadora de SRI International, un instituto de investigación en Menlo Park, California.
Gaylor y sus colegas llegaron a la conclusión que los niños que tenían una hora fija para acostarse a la edad de 4 años obtuvieron puntuaciones más altas en una serie de pruebas, incluyendo algunas que medían las habilidades para leer, escribir y para las matemáticas.
"Lograr que los padres establezcan rutinas en cuanto a la hora de dormir puede ser una forma importante de impactar de manera significativa en las habilidades para leer y escribir y en el conocimiento del idioma del niño", señaló la especialista en un comunicado de prensa de la American Academy of Sleep Medicine, que sugiere que los niños preescolares deben dormir al menos 11 horas cada noche.
"Los pediatras pueden trabajar con los padres y los niños para fijar horarios regulares para ir a la cama y promover conductas que conduzcan a un sueño saludable", añade Gaylor.
Los resultados de este estudio se publicaran en SLEEP 2010, la reunión anual de las Associated Professional Sleep Societies en San Antonio.