
Desde 1908 el último viernes de agosto la localidad marinera de Laredo se viste de fiesta, desde las primeras horas de la mañana se da inicio a una serie de actividades como el gran mercadillo, los pasacalles, la algarabía de las bandas de música, etc.
Al llegar la tarde se inicia el desfile de los carruajes por el centro de la villa siguiendo el circuito de la Alameda de Miramar, las carrozas bellamente decoradas con flores y pétalos, que son cultivadas por los mismos carrocistas y que son cortadas la víspera de la batalla, para completar la alegoría cada carroza va acompañada de un grupo de niños que van vestidos de acuerdo a la temática de la carroza. Finalizado el desfile, el jurado debe decidir cual es la carroza ganadora, una tarea bastante difícil debido a las espectaculares carrozas que se presentan.

La noche anterior al desfile tanto pejinos como los turistas salen a las calles para visitar las carrozas y poder apreciar como son colocadas las miles de flores y pétalos para crear estas obras de arte. Cada carroza debe cumplir ciertas reglas como: el largo debe ser mínimo de 6 m y máximo de 8.5 m; el ancho debe ser de 3,5 m mínimo y 5 m como máximo y en cuanto al alto este debe ser de 5 m mínimo y de 7 m máximo. El uso de materiales como papel, cartón, plásticos, etc. quedan prohibidos; al menos un 75% de la superficie de la carroza está cubierta de flores aunque se recomienda que sea un 90%.
Por la noche en la playa de la Salvé se realiza un espectáculo de fuegos artificiales para continuar posteriormente con la verbena. La batalla de las flores fue declarada una fiesta de Interés Turístico Nacional y este año se celebrará el 29 de agosto.

A lo largo de sus 283 kilómetros de litoral, Cantabria cuenta con paradisíacas playas que constituyen uno de los principales atractivos de la región. Cada año, miles de veraneantes se dirigen a una de sus 70 playas y disfrutan de la amplia oferta de las localidades aledañas.
Quince de las playas de Cantabria han sido distinguidas con la bandera azul de la Fundación Europea de Educación Ambiental por la calidad de sus aguas, seguridad y accesibilidad, entre otras bondades. Entre sus playas se destacan las de Salvé, Oyambre y de la Concha.

La playa se Salvé se encuentra en Laredo, constituye el arenal más extenso de todo el litoral cántabro y no de los más visitados. La playa de Oyambre tiene más de dos kilómetros de longitud y está situada junto a la desembocadura del río de la Rabia. Es una de las mejor conservadas de la región y destaca su campo de dunas.
Aprovecha el verano y pasa un momento inolvidable en una de las playas de Cantabria.