
La berenjena es un potente diurético, que además de ofrecer un aporte calórico muy bajo nos ayuda a evitar las temidas retenciones de líquidos en nuestro organismo. Esta planta se considera nativa de la India y pertenece a la familia de las Solanáceas, que incluye alrededor de 75 géneros y unas 2.300 especies de plantas
La berenjena, por su alto contenido de líquidos y potasio, tiene un gran valor depurativo y es además un regulador natural del organismo que mantiene nuestro metabolismo en perfectas condiciones.
Gracias a la eliminación de los líquidos retenidos, nuestro organismo va desechando grandes cantidades de toxinas que son las que ocasionan problemas en la salud. En la actualidad existen múltiples recetas culinarias que hacen de esta planta todo un majar.
Disfruta de un exquisito plato en base de berenjenas, mientras cuidas tu salud.

El primer liquido depurativo por excelencia en es agua, así que no dejes de beberlo por lo menos de uno a dos litro por día como máximo (beber más de 3 litros no es recomendable ya que podría causar desequilibrios y eliminar ciertas vitaminas y minerales indispensables para el organismo). Lo ideal es comenzar el día con un gran vaso de agua mineral baja en sodio a la que puedes añadir unas gotas de zumo de limón exprimido, es una costumbre excelente que te ayudará a limpiar tu organismo y evitar la retención de líquidos.
Además del agua tenemos los zumos naturales que son una bebida muy recomendable, rica en vitaminas y con un gran poder depurativo y antioxidante. Te recomendamos incluir en tu desayuno un batido de frutas elaborado con pomelo, naranja y piña natural, siendo muy aconsejable si es época, incorporar unas fresas, ricas en antioxidantes, diuréticas y ligeramente laxantes. Además, añade un poquito de apio para reforzar el efecto diurético y aportar un extra de fibra.
Por otro lado, las infusiones de manzanilla, poleo, diente de león, hinojo, cola de caballo, también tienen propiedades depurativas. Sustituye el café por alguna de ellas y atrévete a descubrir sabores nuevos con aromas de frutas y especias.
Y por último, no te olvides del té verde, blanco y rojo, que debido a su contenido en antioxidantes, contrarrestan eficazmente la acción de los radicales libres.
Los vasos sanguíneos depositan demasiado líquido en los tejidos corporales o el líquido que se almacena en estos no se elimina a través de la sangre de forma normalizada. Muchas pueden ser las causas de las que se deriva este mal funcionamiento como el embarazo, obesidad, mal funcionamiento de las glándulas linfáticas, padecer de insuficiencia renal, cardiaca o hepática, trastornos que ocasionan un mal funcionamiento de nuestro cuerpo desequilibrando los niveles de líquidos en el organismo.
Otras causas de retención de líquidos pueden ser externas a nosotros como permanecer de pie o sentado durante muchas horas, utilizar ropa demasiado apretada que empeora la circulación, el calor y la humedad excesivos suelen afectar al igual que el abuso de sal en la comida. Lo mismo sucede con algunos medicamentos que facilitan la retención de líquidos en nuestro cuerpo.
No debemos olvidar que es una anomalía que se puede evitar con un tratamiento adecuado. Normalmente, si su origen es orgánico debemos ponernos en tratamiento médico y será esté el que nos dicte las pautas a seguir. Si por el contrario la retención es debida a causas externas podemos ayudarnos de sustancias naturales y de una adaptación de la dieta para recuperar los niveles de líquido de nuestro cuerpo.
Algunas sustancias que nos pueden ayudar son el diente de león, maíz, cerezo, fumaria, cebolla, perejil, madreselva, achicoria, saúco, vid roja, te verde, te rojo. Todas ellas tienen un componente diurético que nos ayudará a eliminar los líquidos que se acumulan en nuestro organismo.