Con el objetivo de combatir una enfermedad que causa cada año el 25% de la mortalidad infantil y el 10% de la mortalidad materna del continente y que consume el 40% del gasto sanitario del conjunto de África, un total de 26 dirigentes africanos han constituido la Alianza de Líderes Africanos contra la Malaria (ALMA, por sus siglas en inglés), según informó la agencia misionera de noticias MISNA.
Estos dirigentes africanos se reunieron en Addis Abeba con expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la ONU, al margen de la XIV Cumbre de la Unión Africana, para constituir ALMA, una alianza con la que se pretende acabar de una vez por todas con la mortal enfermedad.
"El mundo está más cerca que nunca de poner fin a las muertes por malaria", declaró el representante especial de Naciones Unidas para la lucha contra el paludismo, Ray Chambers, quien también precisó que más de una tercera parte de los países que sufren malaria endémica (la mayoría localizados en África), han registrado en los últimos años una reducción de la mortalidad por la enfermedad superior al 50%.
Las medidas que han dado mejores resultados, y que los miembros de ALMA intentarán extender para combatir el paludismo, son la distribución gratuita de mosquiteras tratadas con insecticidas y el acceso a cuidados médicos adecuados.
Bill Gates, presidente de Microsoft, ha asegurado que en tan sólo tres años estará lista la primera vacuna contra la malaria, una enfermedad que produce más de un millón de muertes en todo el mundo, la mayoría niños.
En una entrevista con la BBC, Gates ha destacado que ya hay una vacuna en fase final de desarrollo. Sin embargo, ésta sólo será "parcialmente efectiva" y habrá que esperar entre cinco y diez años más para obtener un fármaco "totalmente" eficaz.
El magnate, que junto a su esposa Melinda, Gates creó la Fundación Bill y Melinda Gates para mejorar la investigación y la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, entre otras enfermedades, tiene la esperanza de que la malaria puede erradicarse, tal y como sucedió con la viruela.
Y para ellos, es necesario que los países desarrollados sigan invirtiendo en estos objetivos y no los dejen de lado.
"El cambio climático es muy importante, es algo a lo que se debe destinar dinero, pero no a costa de recortes en las ayudas presupuestarias en materia de salud", dijo Gates durante el programa 'World Today'.
"Sólo quiero estar seguro de que esa financiación no provenga de reducir la ayuda para combatir el sida, la drogadicción o el presupuesto para elaborar vacunas. Éstas no sólo salvan vidas, sino que mejoran la existencia de las personas y esto, a su vez, puede detener la explosión demográfica", concluyó.
Según unos científicos del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (Heidelberg, Alemania) y del Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica de Estrasburgo (Francia), los mosquitos (hembra del mosquito ‘Anopheles’), que inoculan el parásito causante de la malaria, al ser humano, también podrían ser nuestros aliados para luchar contra la enfermedad.
En el estudio, publicado en la revista 'Science', reza lo siguiente:
"Los parásitos de la malaria deben pasar parte de sus vidas dentro de los mosquitos y otra parte dentro de los humanos, así que aprendiendo cómo los mosquitos resisten la malaria podremos encontrar nuevas herramientas para controlar su transmisión a las personas en las zonas endémicas", ha explicado Stephanie Blandin, investigadora del organismo francés.
El planteamiento parte de la existencia de ciertos grupos de mosquitos que son resistentes a la infección de los 'plasmodium', los protozoos que causan el paludismo.
Para desarrollar su investigación, los estudiosos tomaron dos grupos de mosquitos 'Anopheles gambiae', uno de los cuales era resistente al 'Plasmodium berghei' (el parásito que causa la malaria en los roedores), y analizaron su genoma. Al compararlos, se percataron de que existía una zona de unos 975 genes en la que parecía residir la capacidad de resistir la infección por este parásito.
Sin embargo, uno de estos genes en particular llamó la atención de los investigadores debido a su participación en la destrucción de los parásitos en el intestino de los mosquitos y por su elevado polimorfismo. Un análisis detallado de TEP1 (nombre con el que bautizaron a este gen), reveló que su secuencia difería entre los moquitos resistentes al 'plasmodium' y los normales.
Además, los investigadores comprobaron que existían unas cuantas variantes de TEP1 y cada una de ellas se correspondía un nivel de resistencia diferente a la infección por este parásito.
Ahora, queda averiguar si los mecanismos de resistencia observados con 'P. beghei' puedan ser similares a los de 'P. falciparum' (la variante que causa la malaria en humanos).
“Aunque los parásitos que causan la malaria en humanos y roedores son diferentes, hay varias pistas que sugieren que TEP1 también está implicado en la respuesta contra 'P. falciparum'", dijo Blandin.
Un grupo de científicos de Malasia ha revelado la existencia de una nueva forma de malaria, potencialmente fatal en humanos. La investigación de los estudiosos ha demostrado que el parásito que provoca el trastorno, el 'Plasmodium knowlesi', en los simios, se está extendiendo entre la población del país asiático.
La investigación, financiada por la fundación británica Wellcome Trust, ha permitido determinar las principales características clínicas de la nueva forma de paludismo, lo que permitiría, afortunadamente, un diagnóstico rápido y un tratamiento eficaz, según los estudiosos.
El estudio, dirigido por los profesores Balbir Singh y Janet Cox-Singh, de la Universidad de Sarawak (Malasia), analizó a fondo el caso de 150 pacientes que ingresaron en el hospital tras haber dado positivo en un test de malaria.
Al analizar los parásitos, estos científicos identificaron al 'Plasmodium knowlesi' en dos tercios de los casos y comprobaron que sus características eran muy similares a otro parásito bien conocido, el p. malariae, común en las regiones tropicales y subtropicales del planeta.
"Pueden confundirse muy fácilmente, porque parecen muy similares al microscopio. Sin embargo, el p. malariae provoca formas benignas de la enfermedad; mientras que el p. knowlesi se reproduce cada 24 horas en la sangre, lo que hace que la infección sea potencialmente mortal", explicó Cox-Singh.
Además, los estudiosos comprobaron que los infectados por el p. knowlesi presentaban un menor número de plaquetas en sangre, lo cual podría servir como pista para diagnosticar a los infectados por el nuevo parásito.
Pese a que la mayoría de los afectados por el nuevo parásito no sufrieron complicaciones y respondieron bien al tratamiento con cloroquina y primaquina, dos antimaláricos; los investigadores remarcan que uno de cada 10 afectados sufrió una complicación con sus riñones o con el sistema respiratorio, mientras que dos personas perdieron la vida a causa de la infección.
Un estudio, publicado en ‘The New England Journal of Medicine’, confirma los peores temores de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Camboya occidental, los parásitos causantes de la malaria se han hecho resistentes a la terapia estándar.
Actualmente, el tratamiento para la Malaria se basa en los fármacos derivados de la artemisinina (que procede de la planta 'Artemisia annua'). Esta es una terapia muy eficaz, siempre y cuando se sigan rigurosamente las pautas de dosificación y duración, y, sobre todo, se debe acompañarse siempre de otro antimalárico.
Desafortunadamente, estas recomendaciones, al parecer, no se han seguido en Camboya, y la expansión a otras zonas de los parásitos resistentes es sólo cuestión de tiempo.
Nick White, presidente del programa del sudeste asiático del Wellcome Trust de Reino Unido y uno de los autores de la nueva investigación, advierte que: "Las artemisininas son armas esenciales en la lucha contra la malaria. Si se vuelven ineficaces, no tenemos ninguna terapia de reemplazo inmediata. Las consecuencias podrían ser devastadoras. La erradicación de la malaria sería imposible y se podrían perder millones de vidas".
Frente a esta nueva advertencia, las autoridades sanitarias de las naciones más afectadas deben asegurarse de contar tanto con los medicamentos adecuados como con programas que garanticen su correcto suministro.
La situación del territorio camboyano de Pailin ha llegado al punto de que, aunque se recurra a la terapia combinada en la dosis óptima y durante el periodo de tiempo estipulado, la eficacia de las artemisininas frente a la malaria esta disminuyendo.
Los científicos, inmersos en descubrir un tratamiento eficaz contra la malaria, se enfrentan a un verdadero dilema. La resistencia de esta enfermedad a los fármacos viene siendo uno de los principales problemas para quienes luchan contra la malaria en África.
Aunque los estudiosos han identificado las mutaciones genéticas que hacen inmune al parásito responsable de la enfermedad, aún no conocen del todo el mecanismo de acción, ya que las resistencias varían mucho de una zona a otra.
A este entender, un equipo internacional de investigadores acaba de trazar un 'mapa de operaciones', delineando las características y la dispersión de la resistencia a uno de los fármacos utilizados contra el paludismo, la sulfadoxina. La combinación de este fármaco con pirimetamina comenzó a utilizarse en la década de los ochenta después de que se extendiese la resistencia al tratamiento con la cloroquina.
El causante principal de la malaria (el parásito 'Plasmodium falciparum'), desarrolló mutaciones para hacer frente a la pirimetamina y, a mediados de los noventa, comenzaron a detectarse también patógenos resistentes a la sulfadoxina, pero estos últimos no han llegado a 'colonizar' todo el continente africano, lo que, según los citados investigadores, ofrecía una gran oportunidad para describir la distribución geográfica de esas mutaciones y definir sus orígenes con el objetivo de poder combatirlas de forma más eficaz.
Luego de analizar muestras de sangre de pacientes con paludismo de diferentes países africanos y repasando la literatura científica buscando datos al respecto, detectaron la existencia de cinco variantes genéticas causantes de la resistencia y, por otro, el hecho de que los parásitos del este portan mutaciones distintas a los del oeste.
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Según explican los científicos, este hallazgo podría tener importantes implicaciones clínicas ya que sugiere que la efectividad de la sulfadoxina no es la misma en todos los países de África.
"Establecer campañas de control de malaria en áreas unidas socioeconómicamente, donde las mutaciones se extenderían más fácilmente, podrían reducir la carga de la enfermedad más eficazmente que la campañas que se reducen al territorio de un país", afirman los investigadores con su descubrimiento.
Es realmente admirable cuando personas tan importantes dejan de lado sus múltiples compromisos profesionales, para ponerse una mano al corazón y solidarizarse con causas sociales.
Este es el caso de dos grandes del deporte español. Nos referimos al tenista Rafa Nadal y el portero del Real Madrid, Iker Casillas, quienes presentaron ayer la segunda edición del duelo solidario ‘Iker vs. Rafa’ para recaudar fondos para luchar contra la malaria.
La cita está fijada para el 16 de diciembre en el Palacio de los Deportes de Madrid: "Espero que podamos recaudar mucho dinero contra la malaria. Ojalá este reto continúe muchos años más porque el mundo necesita que se organicen este tipo de cosas", manifestó Nadal.
Por su parte, Casillas admitió que había tomado prestada la idea de sus ex compañeros Zidane y Ronaldo. Ellos llevan varios años organizando el Partido contra la Pobreza. "Todos nos juntamos por una buena causa y esperamos que la gente se divierta", acotó este solidario y sencillo deportista.
Los deportistas, junto a muchos compañeros, disputarán partidos de tenis, fútbol, y unas carreras de karts. Vamos y apoyemos a estos deportistas en esta cruzada de solidaridad.
Las buenas noticias siguen llegando, primero fue Victoria Beckham, que prestó su imagen para unas camisetas que serán vendidas para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer, ahora son 2 estrellas del deporte las que se unen para luchar contra la malaria, se trata de Iker Casillas, arquero del Real Madrid, y Rafael Nadal uno de los mejores tenistas del mundo.
Demostraron sus capacidades en ambos deportes en el estadio Bernabéu Charmartín, Madrid. En la primera demostraciónRafael conectó tres aces a Casillas y este a su vez conecto 3 tantos a la portería de Nadal.
Este acto a beneficio “por un mundo sin malaria” continuará el 20 de diciembre en el pabellón Arena de Madrid, donde ellos junto con otro grupo de amigos tendrán un partido de fútbol y otro de tenis.
La Cruz Roja Española quiere hacer frente a esta terrible enfermedad que lacera África, y hace de niños indefensos, sus principales víctimas.
Ójala que la actitud de todos estos famosos sea imitada por muchos más, y que acciones similares se sigan dando en los sitios más necesitados del mundo.