Las manchas de las manos suelen originarse por el trabajo diario que realizas con ellas, además de las múltiples agresiones externas del medio. Y si no empiezas a cuidarlas pronto, verás en poco tiempo los antiestéticos problemas en tu piel, manchas, arrugas y flacidez. Si el origen de las manchas en tus manos obedece a algún factor de pigmentación o cutáneo, la siguiente mascarilla casera te puede ayudar a eliminarlas.
Para la elaboración de esta mascarilla necesitarás: un pepino, el zumo de medio limón, un manojo de perejil y una cucharada de aceite de trigo o aceite de almendras.
Corta el pepino y colócalo en la procesadora o un mortero. Añade el zumo del medio limón e incorpora el perejil picado. Incorpora una cucharada de aceite de germen de trigo o de almendras a la mezcla. Procesa hasta que se forme una pasta homogénea.
Luego sólo tendrás que aplicar la crema en tus manos y deja que actúe por unos 15 minutos. Posteriormente limpia con un poco de agua tibia, Repite el proceso tres veces por semana.
Verás cómo estas indeseables y antiestéticas manchas irán desapareciendo.
Las manchas de las manos suelen originarse por diversas cuestiones que pueden variar; pero si el origen de éstas obedece a algún factor de pigmentación o cutáneo, la siguiente mascarilla casera te puede ayudar a eliminar esas antiestéticas manchas.
Para su elaboración necesitarás: Un pepino, el zumo de medio limón, un manojo de perejil y una cucharada de aceite de trigo o aceite de almendras.
Corta el pepino y colócalo en el vaso de la batidora. Añade también el zumo del medio limón e incorpora el perejil picado. Incorpora una cucharada de aceite de germen de trigo o de almendras a la mezcla. Procesa hasta que se forme una pasta homogénea.
Luego sólo tendrás que aplicar la crema en tus manos y deja que actúe por unos 15 minutos. Posteriormente limpia con un poco de agua tibia, Repite el proceso tres veces por semana.
Como bien sabes, las manos son nuestra mejor carta de presentación, es por eso la necesidad de cuidarlas y embellecerlas. El desgaste diario, por el trabajo, los quehaceres domésticos, la contaminación, y algunos agentes agresivos en los jabones, hacen que la piel de nuestras manos pierda esa suavidad y frescura que la debe caracterizar.
Aquí compartimos contigo una excelente forma de recuperar la suavidad y belleza de tus manos. Se trata de elaboración de una mascarilla casera para dejar tus manos suaves y tersas.
Ingredientes: una patata, dos cucharadas de leche, dos cucharadas de miel y dos cucharadas de aceite de oliva.
Para elaborar la mascarilla, debes comenzar hirviendo la patata, pelándola y haciendo con ella un puré. Para ello, le añadirás también el aceite de oliva, la leche y la miel. Debes lograr una pasta bien homogénea, sin grumos y con una contextura bien pareja.
Luego debes untar la mezcla en las manos y dejar que la mascarilla actúe por unos 15 a 20 minutos antes de enjuagarla con agua tibia.
Las manos, junto con el rostro, son carta de presentación de la belleza femenina. Es así que ahora te presentamos algunas recetas caseras para no dejar que el paso del tiempo, o las agresiones del medio ambiente dejen huellas e ellas.
Para las que tenemos uñas frágiles y no podemos embellecerlas con una atractiva manicura, debemos fortalecerlas de la siguiente manera. Introducir las uñas en aceite de oliva tibio, unos minutos hasta que se enfríe. Repetir el proceso varias veces. Las uñas se verán más fortalecidas.
Una piel lozana en las manos, será producto de un adecuado cuidado con ellas. Nunca manipules productos de limpieza o algún tipo de corrosivo directamente con las manos, utiliza siempre la protección de unos guantes.
Para retirar de la piel de las manos todas las células muertas, prepara un exfoliante natural a base de azúcar y limón. Mezclar azúcar y jugo de limón hasta formar una pasta homogénea, luego aplicar en las manos con masajes circulares. Enjuagar e hidratar con la crema de tu preferencia.
Cuidar de la salud y belleza de nuestras manos es prácticamente una obligación, pues son ellas las que pueden decir muchas cosas de tu persona. Cuidarlas y consentirlas no es una tarea difícil ni mucho menos agotadora.
Puedes empezar realizando un pequeño masaje en ellas, aprovechando el momento en que aplicas tu crema de manos. Desde la punta de los dedos hasta la muñeca, realiza movimientos circulares y muy suaves.
Si realizas alguna tarea que pueda dañar sus manos (manualidades, bricolaje, jardinería, limpieza, etc) no te olvides de utilizar guantes.
Lávate las manos, sobre todo con agua fría, y sécate bien, así evitaras que te salgan grietas en la piel. Evita utilizar el agua muy caliente porque el calor deshidrata la piel, y prueba el jabón de glicerina, que es menos irritante que otros productos.
No expongas tus manos a los rayos solares que es uno de los principales responsables del envejecimiento prematuro de la piel, puedes protegerlas con filtros solares, tan igual como lo haces con el resto de tu cuerpo.
Las manos necesitan una aplicación diaria de crema hidratante. Aplícalo dedo por dedo, sin olvidar los espacios interdigitales y las uñas.
Prueba estos pequeños consejos y verás los excelentes resultados.
Menos practicada que la reflexologia de los pies, la de las manos tiene la ventaja de ser muy simple para realizarla en toda ocasión. La estimulación de los diferentes puntos energéticos se hace por medio de micro-presiones, micro-masajes circulares o micro-masajes lineares.
En general se estimulan las zonas correspondientes a los órganos sobre las dos manos, excepto la zona del corazón (sólo en la mano izquierda) y la vesícula biliar (sólo en la derecha).
Se sugiere realizarlo mediante presión, utilizando el dedo pulgar e imprimiendo un movimiento similar al que emplearíamos para pulverizar un terrón de azúcar de una mano sobre la palma de la otra.
El principio fundamental de este masaje es reducir la tensión y facilitar el aflujo de sangre al área afectada. La reflexología, según sus cultivadores, estimula además el flujo de energía fina, que revitaliza así todo el organismo.
Por lo general las manos son las encargadas de revelar nuestra edad. Sabemos que para ellas no existe cirugía alguna de rejuvenecimiento, por lo tanto debemos tener especial cuidado en hacer que luzcan bellas.
Para las manchas, que son pequeñas concentraciones de melanina acumuladas por el paso del tiempo, tenemos un tip que te puede ayudara a atenuarlas. Úntalas con el jugo de un limón dos veces por semanas, dejándolo por unos 20 minutos. Luego enjuágalas con abundante agua tibia y aplícate una crema nutritiva. En poco tiempo notarás una gran diferencia.
Para las partes duras de nuestra mano, la mejor manera de suavizarlas es mediante una exfoliación profunda. Mezcla un yogurt natural con dos o tres cucharadas de azúcar y frota con esta mezcla tus manos. Sentirás de inmediato la suavidad que habías perdido.
En caso de las antiestéticas arrugas, es inevitable que tus manos presenten arrugas, pero puedes retrasar su aparición aplicando dos veces por semana una crema rica en vitamina A. Sumergir las manos en agua fría con hielo y luego aplicar compresas de infusión de menta, te brindará buenos resultados.
Empecemos por conseguir la suavidad de las manos. Par ello sólo necesitas un poco de miel, azúcar y jugo de medio limón. Deberás mezclar todos los ingredientes y frotarlo por las manos hasta que el azúcar se disuelva. Luego enjuágate con agua tibia y ya verás que buenos resultados obtienes. Se puede aplicar 2 ó 3 veces por semana.
Si tienes las manos secas y deshidratadas, mezcla un poco de crema hidratante, una yema de huevo y un poco de aceite en un recipiente. Remueve la mezcla hasta que se forme una masa de color amarillo y extiéndela sobre las manos con la ayuda de una brocha. Déjala actuar durante 15 minutos y después retírala con una toalla de papel. Aunque la mezcla se aplique fría, pronto irás notando cómo se calienta.
Ahora hablando de tu uñas, si ellas han empezado a adoptar un color un tanto amarillento, para blanquearlas, remójalas en un recipiente de agua con unas gotitas de agua oxigenada aproximadamente durante unos 15 o diez minutos. Hazlo una vez a la semana y verás cómo se acaba tu problema.
Si tienes unas uñas débiles y que se parten con facilidad en un recipiente, mezcla una yema de huevo, dos cucharadas de aceite de ricino, dos de sal, una de miel líquida y una cucharadita de germen de trigo. Vierte la mezcla en un frasco y colócalo en la nevera. Dos veces por semana, con un pequeño pincel, unta tus uñas con el endurecedor y tus uñas recobrarán un aspecto sano y fuerte.