Según TMZ.com, dos mujeres han demandado al marido de la ex top model por un supuesto acoso sexual. El empresario Rande Gerber, esposo de Cindy Crawford fue denunciado el pasado mes de marzo por estas mujeres, quienes trabajaban como camareras en uno de los restaurantes de Gerber
En la demanda, interpuesta en el tribunal superior de San Diego, dichas es camareras aseguraron que al no ceder ante las insinuaciones del magnate y de otros directivos de la empresa, fueron despedidas.
Incluso, una de las demandantes llegó a detallar el supuesto acoso sexual al que fue sometida por parte del marido de la popular modelo. Según su declaración, en 2008, Gerber trató de besarla tres veces en una noche, y llegó a "poner su mano sobre su vestido, entre las piernas".
Frente a estas graves acusaciones, el entorno empresarial de Gerber no ha tardado en pronunciarse al respecto, y lo ha hecho desmintiendo las versiones de las demandantes, argumentando que las denuncias ya han sido investigadas y que no hay prueba alguna que demuestre la veracidad de estas acusaciones.
Cindy Crawford y Rande Gerber llevan 11 años de matrimonio con dos hijos en común: Pesley de 9 años, y Kaia de 7.
Con una sola consigna, la de recuperar todos los años alejada de sus hijos, la ex candidata a la presidencia de Colombia y rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por seis largos años, tiene muy desconsolado a su esposo, quien ahora sufre por el alejamiento de Ingrid, desde que fue liberada – gracias a Dios – el pasado 2 de julio de las garras de esta guerrilla.
Juan Carlos Lecompte, entiende que Ingrid Betancourt quiera estar “sola con sus hijos” tras esos largos años de ausencia:
“Su amor hacía mí, pudo haberse acabado en la selva; pero hay que darle tiempo a las cosas. Si ya la esperé seis años y medio. Ver a Ingrid feliz me hace feliz, no hay felicidad completa, porque en este momento quisiera estar con ella. Estoy confundido, no sé qué pensar”, dijo muy afligido Lecompte en una entrevista publicada en el diario ‘El Tiempo’.
“La conozco bien y sabía que me iba a pedir un tiempo sola con sus hijos. Le respondí que interiormente me había preparado para eso durante todos estos años, Ella ha sufrido mucho y ahora que está libre, no se merece ninguna molestia, es por eso que estuve perfectamente de acuerdo en que viajara a París”, añadió Juan Carlos.
Además, en la entrevista, Lecompte niega que los motivos del alejamiento de Betancourt sea una presunta relación sentimental suya con una mexicana durante los años de secuestro.
Ojala que todos los problemas se solucionen de muy buena manera, para la tranquilidad – sobre todo – de una mujer que ha vivido los peores seis años de su vida secuestrada en esa selva.