En todos los rincones del mundo existen atractivos turísticos, qué duda cabe. Podemos mencionar dos destinos muy lejanos entre sí, y con marcadas diferencias en todos los sentidos, pero aun así ambos lugares seguramente contarían con su propio encanto. Un buen ejemplo sería mencionar a La Habana y a Marruecos, que ofrecen cosas muy distintas pero cada uno a su manera es hermoso e imperdible.

La ciudad de La Habana, capital de Cuba, desde el comienzo no dejará cautivados. Sus habitantes poseen una alegría y amabilidad únicas. El clima tropical es casi tan caliente como el ritmo de sus habitantes por la popular música salsa. Las calles tienen un inmenso valor cultural, con un estilo arquitectónico muy rico que incluye los estilos Neo-clásico, Art Nouveau, Art Deco y Ecléctico.
Las casonas y balcones son muy característicos, algunos bastante viejos pero siempre rebosantes de vida. Un detalle muy pintoresco es el buen estado en que se tiene a los coches antiguos, y es común ver viejos modelos perfectamente operativos y cuidados. El casco histórico está considerado Patrimonio de la Humanidad.

Por si fuera poco existen muchos monumentos por visitar cuando viajes a La Habana: la Casa del poeta José Marti, el Cristo de la Habana, el Museo de Ernest Hemingway, Convento de Santa Clara, la Catedral y un largo etcétera. Por si fuera poco se organizan frecuentes eventos internacionales de cultura y música.
En la ‘Llave del Nuevo Mundo ’, como también se conoce a esta región, encontramos bellas playas. Todo el límite norte está ocupado por la franja costera. Sin duda, la capital cubana es un destino primordial en el Caribe, no en vano tiene más de un millón de turistas cada año.

Cruzando una gran tramo del océano Atlántico hasta llegar al noroeste de África, se encuentra un país de cultura radicalmente opuesta: Marruecos. Oficialmente llamado Reino de Marruecos, se separa de Europa por el estrecho de Gibraltar. Posee multitud de sitios interesantes y una rica variedad de etnias que han contribuido a forjar su cultura de claras influencias berberiscas y árabes.
Su ecosistema predominante es el bosque mediterráneo, aunque también se encuentra acá una parte del famoso desierto del Sahara, el más grande del mundo. Tiene parques nacionales como el Souss Massa, Toubkal, Iriki o Talassantane.

Marruecos es una tierra musulmana de encanto místico, con ciudades exóticas y misteriosas como Tánger, Casablanca o Marrakech. Tampoco se pueden obviar Agadir o Tetuan (ambas con bonitas playas), Chefchaouen (con sus callejones de casas blancas), la antigua Essaouira, la moderna Meknes, Fes (una de las ciudades medievales más grandes y viejas del mundo) o la capital Rabat.
Además, cuando viajes a Marruecos no olvides visitar algunas de las mezquitas y medinas, símbolo de la profunda fe musulmana.
Los viajes a Marruecos siempre representan una experiencia fantástica, con esa extraña mezcla de tradición y modernidad hacen el deleite para los viajeros que además de muchas ganas de divertirse llevan algunos mitos en las maletas. En fin, una vez en este país hay mucho por visitar, pero la ruta que te proponemos hoy es para conocer las 4 ciudades imperiales de Marruecos: Fes, Marrakech, Meknés y Rabat.

La primera Ciudad Imperial es Fes, la más antigua del país y la que posee el mayor culto musulmán de Marruecos. Sus principales atractivos son los zocos, coloridos mercados donde se ofrecen especies, artículos de cuero, artesanías y demás productos típicos del lugar. La Mezquita de Karauin, fundada en 857 es el principal lugar de culto y oración al que acuden cientos de musulmanes. Fes además cuenta con palacios, murallas, museos, etc.

Marrakech es nuestro segundo destino. Es la ciudad favorita de los viajeros en especial de aquellos que conforman el más exclusivo jet set internacional. Tan enigmática como seductora, nos encanta con sus calles tradicionales, sus murallas, el Palacio Real y el jardín de Agdal. Los zocos son infaltables, y además podrás visitar las tumbas de los Saadíes.

El tercer paradero en nuestro recorrido será Meknes. Una ciudad situada a 60 kilómetros de Fes, considerara una de las más monumentales de Marruecos debido a que el Sultan Mulay la embelleció al punto de la majestuosidad. Los principales atractivos son el mausoleo de Mulay Ismail, la Gran Mezquita, Bab Lakhmis, el Palacio Dar El Makhzen, las Haras, etc.

Por último, nuestro viaje terminará en Rabat la elegante capital oficial del Reino de Marruecos desde 1912. Fue fundada como un monasterio fortificado, lo que ha dejado su herencia en las calles donde se puede pasear con total tranquilidad. Aquí conocerás la Medina, la Mezquita de Mular Mekki, la Kasbash des Oudaias, la Torre de Hassan, el Mausoleo de Mohamed V, la Necrópolis de Chellah y el Palacio Real.
Como ves medio oriente nos ofrece destinos de calidad, los viajes a Estambul en Turquía o Siria siempre nos darán experiencias enriquecedoras y muchas historias para contar. ¡Que te diviertas!
Acaba de hacer su ingreso al
mercado marroquí el modelo más pequeño de los
Hyundai: El i10. Con este movimiento la
empresa surcoreana pretende arrebatar gran parte del pastel al hasta ahora líder del mercado, el
Kia Picanto.
El
Hyundai i10 viene a Marruecos con tres niveles de equipamiento: Pack, Maestro y Elite. El primero incluye paquete eléctrico, lector de CD y tiene la dirección asistida; el segundo agrega además, el aire acondicionado y la doble bolsa de aire; mientras que el tercero, Elite, posee su interior tapizado de color beige, además de llantas de aleación, entre otros detalles.
Algunas características de este modelo: Tiene 3,57 m de longitud y carrocería de cinco puertas, motor de gasolina de 1,1 l y 67 CV de potencia, con cambio manual o automático (los automáticos no estarán disponibles en Marruecos).
El precio de introducción del
Hyundai i10 en Marruecos será de 95.900
dirhams (8.424 euros).